Los consentidos del verbo son ciegos, no saben mirar los esfuerzos, las necesidades, las dificultades, las fragilidades, ni las penas del otro. Sin sensibilidad, desde su altar, solo se ven a si mismos, en sus éxitos, en sus logros y en sus pesares, se crecen casi podría uno creer que sin compasión, sin tolerancia, altivos, poderosos, justicieros e irreverentes. Consientes y seguros del alcance de sus capacidades y merecedores de lo que tienen. Y,.. Puesto que todo les sale bien, porque todo lo hacen bien. son los portadores de la verdad. Creen que la vida nada les da y luego a ella nada le deben, los milagros no existen, los misterios de la vida no existen, la gracia o la desgracia no nacen, se hacen y uno mas uno son dos. Todo es razón lógica lineal todo se forja, la subida se forja la bajada también se forja…. Hasta que la vida les quita la ceguera y les hace conciencia de su fragilidad dando paso a la enfermedad o a la muerte, para entonces verlos surgir y emerger de las profundidades del dolor……Como un milagro……El legado mas esplendoroso de sus vidas……El saber AMAR…..Comprender, perdonar, reflexionar…….
Anael



DANIEL MIRANDA
WOOOWWW….HAY MUCHA FUERZA AQUÍ…Y UNA GRAN VERDAD