Chantaje en el número 45

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La contaminación es tan espesa, que casi puedo tocarla. Antes de haber cruzado a la otra acera los coche rugen impacientes, con ansias de atropellarme. La mierda infecta mis pulmones que ya deben estar negros. Vaya mierda de ciudad.

Llego por fin. El portal está cerrado. ¿Cuánto pretenden hacerme esperar?

Detesto este sitio. Da asco. El cielo se pudre y la calle ennegrece.

Por fin, alguien abre la puerta. Una vieja sale. Está muy arrugada y muy encorvada, como si le hubiesen echado los años sobre la espalda. Su rostro es la personificación de la pesadumbre. En otra situación podría haberme resultado poético. Ahora no. Ahora, su vejez, su soledad, me irritan. Como todo.

Alcanzo la puerta y la atravieso. Un largo corredor se extiende a mis pies. Es un pasillo mugriento y amarillo por la humedad que corroe las paredes. Un par de fluorescentes fingen iluminar. Titilan y se apagan. Y de pronto, se encienden. Y titilan.

Las instrucciones eran claras: llegas al portal 45; entras cuando salga alguien; recorres todo el pasillo hasta el fondo; la puerta verde; allí te espero.

A mitad del corredor hay un hombre tirado con una botella en la mano, dormido o inconsciente. No lo sé. Y me da exactamente igual. Huele a mierda. Esto me da asco. Aunque, al fin y al cabo, ¿qué puedo esperar de este sitio?

Finalmente, alcanzo la puerta, que diría que es de cualquier color excepto verde. Inspiro fuertemente este aire pútrido, y la abro.

Es una estancia pequeña, iluminada por la luz macilenta de la calle. Apenas tiene muebles: un armario bajo a la izquierda, y presidiendo, en el centro, un escritorio comido por las termitas. Un hombre gordo y sudoroso está sentado al otro lado de la mesa. Está reclinado en su asiento con los pies apoyados en el escritorio. Con unas tijeras oxidadas se corta las uñas de las manos. Su persona es lo que más me repugna de todo lo que he visto hoy. Su pelo es corto y grasiento. Viste una camisa de manga corta de minúsculos cuadros rosas, verdes y amarillos, que dañan la vista. Un cerco de sudor adorna sus sobacos. Sus pantalones, azul marino, dejan ver los calcetines verdes que tapan los que puedo asegurar son los pies más asquerosos de la Historia.

Entonces un pensamiento acude a mi mente. ¿Qué se supone que hago yo en este sitio, con mi camisa negra y mis pantalones de vestir? ¿Qué pintan aquí mis zapatos brillantes, pisando un suelo que no me atrevo a mirar? ¿Dónde ha caído mi elegancia?

Levanto la mirada, y sus minúsculos ojos de cerdo, me observan. Sonríe. Tras sus labios, veo entre los dientes negros y putrefactos, un diente postizo de oro, que brilla. Un escalofrío recorre mi espina dorsal.

—Te estaba esperando— dice con su voz horrísona.

El hedor de su aliento llega hasta mí. ¿Cómo alguien puede ser así de indecente? ¿Cómo puede no avergonzarse de sí mismo? Dios, ¿qué coño hago aquí?

Entro, y cierro la puerta. Tengo que hacer negocios con esta sucia rata.

—Tus deseos han sido cumplidos. Pero aquí nada es gratis, y tú lo sabes muy bien. Debes saldar la deuda con nosotros. Podríamos dejarlo en dinero, pero creo que no sería justo, ¿no crees? Hemos terminado con una vida siguiendo tu petición. Ahora tú tendrás que hacer algo que realmente nos compense.

No puedo más. Una náusea acude a mi garganta. No lo soporto. ¿Qué va a pedirme? No quiero saberlo. Tendría que haber matado a ese médico con mis propias manos. Ahora este cerdo repugnante va a aprovecharse de mí. No puedo, no puedo…

Despierto con un sudor frío. Este sueño recurrente me come los nervios. Recuerdo que estoy en mi casa, en mi cama, con mi pijama de seda. Ya no huele a vómito. El suave y embriagador perfume de rosas envuelve mi habitación. Mi elegancia no ha sido rebajada lo más mínimo. Ya viví esa pesadilla, pero no volverá a suceder. Ese chantajista está enterrado en lo más profundo del parque más alejado de mi casa. Nadie encontrará su cadáver. Nadie me encontrará.

Por fin, respiro tranquilo. Me preparo un chocolate caliente. Quizá así vuelva a conciliar el sueño.

CxF

Comentarios

  1. Avatar de buko

    buko

    8 octubre, 2011

    Muy bueno. pero sabes? Tengo un cuento muy pero muy similar en algunas cosas al tuyo aunque mas extenso. Ja. Lo publicare ahora mismo para que lo veas.
    Me gusto.

  2. Avatar de Luna.de.lobos

    Luna.de.lobos

    9 octubre, 2011

    Esperaré para leerlo.
    La verdad es que éste no me gusta mucho. Lo escribí un día que estaba asqueada de todo.
    Gracias por comentar, Buko. Tu forma de escribir me atrae mucho.
    Un abrazo

  3. Avatar de NicolasMattera

    NicolasMattera

    3 diciembre, 2011

    Oye, es bueno, a mí me ha gustado, tal vez tenga alguna redundancia, pero me la pase genial!!

    • Avatar de Luna.de.lobos

      Luna.de.lobos

      5 diciembre, 2011

      Vaya! Me alegro. No termina de gustarme, pero muchass gracias por el comentario.
      Un abrazo, Nicolás.
      Luna de lobos

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