Falsos momentos de felicidad

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Quién no ha pensado alguna vez en detener el tiempo, en pararlo en ese momento exacto en que todo es perfecto, en ese increíble segundo en el que nos sentimos plenamente felices porque al fin poseemos aquello que tanto deseábamos.

Quién no ha sentido la necesidad de gritar al mundo con todas nuestras fuerzas para que todo quedase inmóvil, como una imagen congelada en un fotograma, en el preciso momento en que sentimos romperse las cuerdas que amordazaban nuestra felicidad.

Alguna vez he deseado hacerlo, alguna vez, por suerte pues no todos la tienen, he tenido la insoportable necesidad de hacerlo. Esa arrolladora sensación de que todo era perfecto, de que el equilibrio estaba conseguido y de que ya no me era necesario avanzar más porque tenía conmigo todo lo que realmente quería, todo lo que durante tanto tiempo había anhelado tener.

La noche que nos besamos fue uno de esos momentos. Un breve instante en que solo existíamos tú y yo, y nuestro beso.

Y sientes avanzar los segundos, y sientes cómo la felicidad se escapa entre los dos sin que puedas hacer nada por atraparla, por retenerla. Y sientes cómo esa infinita felicidad se evapora y te deja un poso de amargura cuando el momento mágico acaba y vuelves a descender lentamente después de haber tocado el cielo.

Tu sonrisa hizo lo posible por calmarme, diciéndome que era solo el principio, que nos quedaban muchas ascensiones a la cumbre.

Pero mi corazón se preparó para romperse cuando al separar por segunda vez tus labios de mis labios te confesé que ese era el último día que nos encontraríamos, porque aquello no conducía a ninguna parte, porque no deseaba ser la segunda, porque buscaría a alguien que quisiera que yo fuera la primera y la única.

(Dedicado a David Martínez)

Comentarios

  1. Avatar de Paloma Benavente

    Paloma Benavente

    24 octubre, 2011

    ¡Qué triste! Pero hay que ser fuerte para tomar una determinación así.

    ¡Un saludo!

  2. Avatar de Gabriel Rodriguez-Paez

    Gabriel Rodriguez-Paez

    24 octubre, 2011

    “Tu sonrisa hizo lo posible por calmarme, diciéndome que era solo el principio, que nos quedaban muchas ascensiones a la cumbre.” Los adioses son atroces y todos tenemos una cátedra en ellos. Tranquila: es natural que pasen tales cosas. En lo formal, atiende a los continuados “de que” que hay en el tercer párrafo, que son innecesaios. Un gusto leerte mujer. Saludos.

  3. Avatar de Cat Yuste

    Cat Yuste

    24 octubre, 2011

    cierto, lo corregiré.
    Gracias Jhon.

    Paloma, siempre un comentario, no sé como agradecerte que te tomes tantas molestias conmigo.

  4. Avatar de

    Felipe Ferrante

    25 octubre, 2011

    Que buen relato, hay momentos muy buenos en el mismo. El que dice Jhon es uno de ellos. Otro: “Esa arrolladora sensación de que todo era perfecto, de que el equilibrio estaba conseguido y de que ya no me era necesario avanzar más porque lo tenía conmigo todo lo que realmente quería”

    Felicidades!

  5. Avatar de Papo

    Papo

    26 octubre, 2011

    Me encanto, y no solo a mi, tengo amigos que lo han compartido en su muro de facebook… Muy bueno Cat, saludos

  6. Avatar de Cat Yuste

    Cat Yuste

    26 octubre, 2011

    Gracias por los comentarios, me alegra mucho que gusten. Solo por eso merece la pena seguir mejorando. Gracias

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