Las huellas de tu ausencia se pierden por los recodos de esta piel, donde estuviste un día. Siento que nada ha cambiado. Aún noto el calor de tus caricias en el rojo de mis mejillas. Aún me estremece el pensar en tus dedos al recorrerme. El marrón de tus ojos clavado dentro de mí… imborrable. El calor de tu piel paseando por mi cuerpo…despacio. Mis dedos en tus labios…. mudos. Tu aliento en mi boca. Tus abrazos, intensos, casi doliéndome… tu humedad, la mía. Buscándonos enloquecidos, excitados, ahogados… enredados, desesperados… como si se acabase el mundo. El tiempo huía, se escondía, dolía… cada segundo alejándote de mí…. y yo, perdida… y tú… dentro de mí. Gotas de sudor empapadas en placer… gemidos ahogados en tu boca, en la mía… Susurros en tu oído… “no te vayas, no me dejes”. Tu silencio. Tus manos en mi pelo, en mis mejillas… tu lengua acallando mi agonía. Cerraste mis ojos con un grito de placer…. y al abrirlos… te habías ido… de puntillas.
Carmen



Mayela Mata
“El tiempo huía, se escondía, dolía… cada segundo alejándote de mí…”
Mi parte favorita
TAIKU TAO
Despiertas recuerdos de amores pasados, dolientes, apasionados, soñados… y siempre, perdidos.
Un abrazo.