Libertad, ética y estética

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    Marga había crecido en el seno de una familia acaudalada que rayaba lo aristocrático. Nunca se había detenido a pensar en el justo reparto de la riqueza, ni tan siquiera en la libertad que deberían tener por derecho todos los seres humanos. Eso fue hasta que conoció a Rodolfo, un cantautor que, caprichos del destino, era más reaccionario que Zapata. Lo que un detenido análisis del mundo que la rodeaba no había conseguido, sí lo consiguió el desamor… Esto es; Rodolfo la había rechazado y en vez de elegirla a ella, eligió a su prima Rosalinda. Una prima con la que competía desde hace años en los retorcidos terrenos de la seducción.

    Aquella noche estaban invitadas a la cena en casa de Rodolfo con la creme del mundo del cantautor. Guitarras, Ches Guevaras y gritos de revolución. Y entre muchas verdades, también poses, máscaras y demagogias a granel. Y allí las dos primas “calladas como putas” ante lo que sus padres habrían descrito como una orgiástica fiesta de comunistas, cierra bares y gente de mal vivir. Asistían silenciosas ante el dialéctico pase a degüello por guillotina de todos los capitalistas, burgueses y nobles con derecho de pernada.

    La cena se sirvió en el salón. Y entre muchas otras delicatesen, habíase una gran fuente de perdices escabechadas encargadas a un selecto y prestigioso catering. Un catering más propio de los zares rusos que de marxistas… Y es que la abundancia nunca ha estado reñida con la estética… sobre todo cuando la estética es más rentable que las ideas.

    Fue cuando la mirada de Marga adquirió un brillo febril. Algo tramaba mientras, sin dejar de mirar a Rodolfo,  pensaba en cómo contentarlo, cómo llamar su atención para hacer sufrir a su adversaria y también amada prima. Hete aquí que sus ojos se posaron en la fuente de perdices,  en su mente y por primera vez en su vida la palabra “libertad” sonó con mayúscula y admiración “¡LIBERTAD!”

    Se levantó de la mesa como en un extraño trance, con la mirada del que ha comprendido por primera vez acaso en toda su vida, la misma mirada del ciego que ve, del cojo que camina, del leproso que cura… Abrió las dos puertas del balcón pese a estar a cero grados en la noche más vieja de año, agarró la fuente de perdices escabechadas que aún nadie había probado. Hizo una pausa, miró a Rodolfo y todos la miraron en silencio. Dándose la vuelta arrojó todo lo lejos que pudo las perdices como intentando que aquellas cocinadas y escabechas aves cogiesen fuerza y no regresasen nunca más. Una vehemente voz, hasta entonces dormida, que reconoció como la suya, gritó desde lo más profundo de su ser:

    “¡Volad… volad, sed libres!”

     

    (Cuento basado en una idea de Paloma Benavente)

    Comentarios

    1. Nicolas.Mattera

      5 diciembre, 2011

      Jajjajaajajjajajj!!!
      Jjajajajajjajaaaaaaaaaaaaaa, qué bueno!! me la imagino con esa cara de “porfinentendíeldestinodelhombre” y el puño en alto tirando los bichos como quien clava la lanza! jajajaj y los bichos cayendo en el pasto con olor a confitura!!
      BUENISMO!!!!!

      Se me vino a la mente un acontecimiento que sucedió en Brasilia en los años 60. Era un acontecimiento máximo, el fin de alguna dictadura o el comienzo de otra, quien sabe, y el líder de turno, luego de hablar durante horas a los 50 º húmedos del Mato Groso se dispuso a un vuelo de palomas (la libertad, dixit). Alguien batió la jaula con fuerza y las palomas fueron cayendo, muertas, sobre las cabezas de los ministros. Realismo mágico… a la brasileña!

    2. Carmen

      5 diciembre, 2011

      Locuras de amor, por amor o desamor… todo es posible!!
      Saludos.

    3. TAIKUTAO

      5 diciembre, 2011

      Y se hizo la luz en el alma dormida de una casi aristócrata bonita y caprichosa. Lástima que nadie, ni tan si quiera ella un segundo después, se diera cuenta.

    4. Paloma Benavente

      5 diciembre, 2011

      Jajajaja, ¡pero nos hemos vuelto locatis! Está muy bien Felipe, un relato con fondo, como a mí me gustan. ¡Enhorabuena!

    5. Felipe Ferrante

      7 diciembre, 2011

      Jajja Nicolás a veces la realidad supera la ficción…palomas muertas, menudo augurio de gobierno.
      De todas formas el relato es una denuncia a la estupidez humana, sea del color que sea y tenga la bandera que tenga.
      Gracias a todos por los comentarios…Palomaaaa locaaatis…de donde sacarás ese léxico ochentero…jeejejejej.

      Besotes.

    6. hessellius

      15 diciembre, 2011

      que gran descripcion de esa, a mi parecer, decadente sociedad camuflada en un falso progresismo. felicidades

    7. volivar

      30 diciembre, 2011

      Felipe Ferrante: entusiasma la gente bien, esa que todo lo tiene, la burocracia; pero no falta el que no está de acuerdo con esa forma de vivir, tan olgada,y lo manda todo al carajo.
      Atentamete

      Volívar
      laverdadsahuayoyahoo.com Sahuayo, Michoacán, México

    8. Luna.de.lobos

      31 diciembre, 2011

      Jajajaja. Divertdísimo. Muy muy grande, y con una imagen final brillante, difícil de quitarse de la cabeza:
      “¡Volad… volad, sed libres!”
      Y las perdices en escabeche volaron en la noche.
      Un abrazo, Felipe!
      Luna de lobos

      • Felipe Ferrante

        31 diciembre, 2011

        Muchas gracias Lunita…feliz año!!!

    9. Gabriel Rodriguez-Paez

      12 enero, 2012

      “Lo que un detenido análisis del mundo que la rodeaba no había conseguido, sí lo consiguió el desamor…” “Y es que la abundancia nunca ha estado reñida con la estética… sobre todo cuando la estética es más rentable que las ideas.” Como tus historias, elegantes bromas revestidas de cuentos: uno se lo puede contar a los amigos en forma de chiste asegurando la risa. Tu elemento es el humor, en el cual el color es variopinto. saludos.

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