Al final del camino.
Me encontré, con la niña de mis ojos.
Mi reina de corazones,
cubierta con luces de todos colores.
Los colores de mis recuerdos;
Sentadita … Con la mirada perdida.
El ciclo natural de la vida,
nos presentaba ahora
con los roles cruzados.
¿Yo? protectora.
Ella. Delicada y frágil
Llena de inocencia.
Como bebe recién nacido.
Preparada para su nueva etapa,
sin dolor sin queja.
Mi señora, mi niña.
La autora de mis días.
Al final del camino…
Quien lo diría;
¡Que tanto me amaría!.
Para cederme el cetro
de su vida…




Eugenio Ortiz Magro
Se terminan las palabras que pudieran decir la enormidad de este escrito Anael te superas cada dia felicidades Un beso
eugeen
BURGOS
Este poema te pinta de cuerpo entero no hay mas que decir Señora mis respetos.
DANIEL MIRANDA
UN PRINCIPIO…UN FINAL….
Y NOS ENCONTRAMOS CON EL COMIENZO….DE ALGO NUEVO…DE UNA CONTINUIDAD DISTINTA ….