Enarbolar la verdad
como orden de moralidad justa,
precisa de valor, prudencia y tacto.
Como quien camina sobre la cuerda floja.
Saber plantar los pies en un punto exacto
mientras el balanceo de mis brazos
me impiden caer hacia el vacío.
Una ves dominada la técnica,
se puede vivir tranquilamente con ella.
En total equilibrio
sobre la cuerda
o pisando suelo.




volivar
Anael, un saludo muy afectuoso. Te aseguro que al leerte, pensé: Mi estimada Anael seguramente estuvo pensando en mí al escribir esto.
¿Y sabes por qué?
Porque, yo soy director de un periódico escrito en papel que se llama, justamente, La Verdad.
Y, ay, amiga linda, en verdad que se precisa de valor, prudencia y tacto, para editarlo.
Volivar.
SALAMANDRA
Y tan facil que es; con tan solo decidirse
DANIEL MIRANDA
DECIR LA VERDAD…?
SIEMPRE SOSTUVE ESO COMO PREMISA …AVECES ME PREGUNTO ..SI A LA GENTE LE GUSTA ESCUCHARLA….O PREFIEREN LA SIMPLEZA DE LA MENTIRA….
ME ENCANTO AMIGA…..