En la sequedad de mi laguna,
grietas comienzan a dibujarse
por su suelo.
Amenazando transformar
los linderos de mi parcela,
en un árido desierto.
De la profundidades de mi de mi ser
como quien extrae agua de una noria;
saco el coraje cargado de lagrimas
para sostener su vital equilibrio.
Humedeciendo con ellas la tierra.




Zahar abencerraje
En la sequiedad de mi desierto tal ves
me vendrian bien unas cuantas lagrimas
gracias Anael
BURGOS
Siempre hay algo que nos duele y que bueno poder sacarlo asi escribiendo brabo Anael