Se apagó la alegría

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A Daniel Zamudio

 

Me tuvo que repetir la frase, porque yo había quedado amnésica ante tanta belleza. Tuve que contener el aire para preguntarle: ¿Por qué la tarde olía a azahares frescos?

PEDRO LEMEBEL

 

Intento descifrar la imagen de Daniel por esas calles pequeñas de Santiago. Intento descifrar en mi mente, la canción que estaba silbando, lo que estaba pensando o lo que estaba odiando, pero no se me viene nada en mi mente tórtola. Sólo se me viene una rabia amarga que se instala en las entrañas de mi garganta, una rabia gitana que se me cruza con la impotencia de no poder triturar con mis propias manos a Raúl López, Patricio Ahumada, Fabián Mora y Alejandro Angulo; que creyéndose dios, dejaron en estado vegetal a Daniel. Qué culpa tenia Daniel.

Con qué estigma cargaba Daniel. Qué dijo Daniel, para que estos alacranes lo dejaran así. Nada, él no hizo nada, lo dejaron así porque Daniel, era homosexual. Esa palabra que tanto enferma a los curas y a los católicos profundos. Apagaron cigarrillos en su cuerpo, carcajeándose y gritándole maricón. Le destrozaron el rostro hasta que se cansaron. Le rompieron las piernas y las costillas, hasta que Daniel perdió la voz, le rompieron una oreja, le dibujaron tres cruces avásticas en la piel con vidrio, le rompieron tres botellas en la cabeza. Los doctores dicen que sus órganos están tan deteriorados que no sirven para ser donados.

Yo no conocí a Daniel, pero cuánto hubiera querido conocerlo y abrazarlo y decirle que eso no iba pasar que todo eso era un falso sueño ladrón de verano. Yo no conocí a Daniel, pero me hubiera gustado estar con un arma ese mismo instante y pegarles un tiro a esos malditos que tanto lo golpearon.

Ahora, que la tarde cae floja en Lima, veo el cielo y siento un terca tristeza. Más fuerte que la soledad que me embarga. Siento que Daniel con su mirada de zafiro pudo ser uno de mis mejores amigos. Pero el destino cruel, nos separó y ahora él lucha contra sus heridas y su estigma, ese estigma que muchos odian y maldicen y les jode. Pero que a personas como Daniel le marcaban la personalidad. Tomo un sorbo de ron que me sabe a amargura y furia y prometo a Daniel, dónde esté que algún día todo cambiará, algún día Danielito.

Comentarios

  1. Profile photo of NicolasMattera

    NicolasMattera

    3 abril, 2012

    Muy hermoso, entiendo lo dificl que habrá sido escribir estas palabras. un abrazo!

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