Cuando sacó la moto a la vereda, ya casi sobre la hora de irse a trabajar, lo sorprendió una pertinaz llovizna, acompañada por un viento helado, cortante.
Con un gesto de fastidio, encendió la moto y se puso el casco. El intenso brillo del sol le hizo cerrar los ojos un instante.
Realizó el diario trayecto, disfrutando el verde luminoso de los jardines. Las flores competían en brillo y color. La tibieza de la brisa lo reanimó, para enfrentar la rutina.
Llegó al trabajo, descendió de la moto y se quitó el casco.
La noche cerrada y fría, la lluvia, cada vez más fuerte, y la ropa empapada, no fueron motivo suficiente para borrar la sonrisa de su rostro.




VIMON
Pues que tipo tan optimista, Hugo, buen relato. Saludos
oscardacunha
¡Precioso! Hugojota. Breve pero conciso. Cada momento del día es un regalo, un motivo de celebración.
hugojota
Gracias VIMON y oscardacunha por la lectura y por el optimismo!
Amerika
Con poca palabras se puede decir mucho, buen fin de semana Hugo.
Erg
Me da que es ella, un mujer, la que sube en la moto … sin duda le encanta su trabajo.
hugojota
Gracias Amerika y Erg por el detalle de leerme, y sí tal vez sea una mujer, pero lo importante es el cristal con que uno mira la realidad, en este caso, la mica del casco. Saludos
Cristina Rubio
Me encantó!!!! Gracias Hugo
hugojota
Gracias, Cristina. Bueno verte por aquí.
El Moli
Como siempre, genial. Al personaje seguro lo sacaste de un espejo.
Un abrazo.
hugojota
Gracias, Moli. De un espejo se pueden sacar tantas cosas…
volivar
Hogojota: una obra muy hermosa. Te felicito. Algún día escribiré como tú, maestro.
Volivar (Mi voto)
Maqroll
Peligroso el juego de aparentes contradicciones que se aclaran al final. Pero, como buen cuentista que eres, también se aclaran al principio: El color del cristal. Y es que en el cuento, porque no debe sobrar nada, todo ha de tener sentido y significado, y nunca se han de olvidar las palabras que contiene el título.
Enhorabuena. No es de lo mejor que te he leído, pero es arriesgado y bien resuelto.
Saludos.