Iba caminando por la playa, descalzo, sintiendo la caricia fresca y espumosa del agua salada.
En el horizonte, se recortaban las velas desplegadas de los navíos. Era una mañana hermosa, de cielo claro. La paz podía respirarse.
Se sentía libre, distendido, como cuando era un niño. Se agachó, para tomar una piedra, y la lanzó con fuerza hacia el mar.
Cuando uno de los barcos comenzó a hundirse, escuchó tras de sí las voces, desde el murallón:
— ¡Hércules! ¡Otra vez! ¡Debes ser más cuidadoso!




Amerika
Jajaja…muy divertido, me gusta!!!
VIMON
Muy bueno, Hugo, con un final muy gracioso.
cristoleon666
Me gustó lo conciso. Geniales las dos últimas frases.
nanky
Siempre hay que medir las fuerzas!!!
Paloma Benavente
Está muy bien!
hugojota
Gracias a todos por leer y por divertirse un poco…
El Moli
Como siempre Hugo, ¡Genial!.
hugojota
Como siempre, Luis Alberto, gracias!
Erg
Buena punteria…. jajaja.
hugojota
Gracias, Erg. La mesura ante todo…
pilarmunoz
Una hercúlea creatividad.
¡Felicidades!
-Pilar
hugojota
Gracias, Pilar. Bienvenida a mis letras.
volivar
Hugojota: ¿qué añadir a lo dicho por mis compañeros? sólo reafirmar eso de genial.
Volivar (Mi voto)
Maqroll
jajajajaja… Me gusta este humor salvaje que destilan algunos de tus cuentos.