Corazones de Acero (1º Parte)

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    Granada había cambiado, a decir verdad, el mundo había cambiado. Quedaron atrás la épocas en las que los gobiernos llevaban a los pueblos a crisis de las que después no se hacia responsables. En esta época, las naciones soberanas y los gobiernos formales de los países eran poco más que lineas de delimitación en los mapas del mundo. La gente ya no daba su lealtad a una bandera o a unos principios, si no a las emergentes organizaciones transnacionales: las corporaciones.

    Y una de estas corporaciones era la que gobernaba en España, y por tanto, en Granada: la corporación “Inspirat”, dirigida por el científico y empresario Hector Ruíz el gran descubridor, creador y defensor de la aumentación humana.

    Hector tuvo un sueño: un día crearía una tecnología que cambiaría el mundo y que su persona sería crucial para que eso sucediera. Así a finales de 2020, Inspirat abría sus puertas en Granada, con la misión de revitalizar la deprimida ciudad.

    La aumentación humana, pese a todo las ventajas que traía a una persona: cualquier lisiado podía volver a andar, los veteranos de guerra podría volver a coger a sus hijos, los sordos podrían volver a oir…, tenía muchos detractores, algunos de ellos muy violentos, como el FLH, que eran las siglas de Frente de Liberación de la Humanidad.

    El FLH consideraba a los aumentados poco más que esclavos sin corazón de las corporaciones y no tenían ningún tipo de miramiento al acabar con sus vidas en atentados terroristas.

    El mundo había cambiado, y en el vivía Jacob, un antiguo policía que había sido aumentado después de un atentado de FLH y que ahora trabajaba como jefe de seguridad de Inspirat.

    Comentarios

    1. Avatar de

      volivar

      6 junio, 2012

      El alegre bandolero: efectivamente, amigo, tal vez muy pronto estemos leyendo lo que sigue. Felicidades
      Volivar

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