Gaijin

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    Sus celestes ojos fueron desmenuzando las enredaderas de la inconsciencia, para encontrarse con algodoncillos helados que caían del cielo dando la bienvenida a un nuevo día marcado por la oscuridad. Su piel pálida se confundía con el manto blanco que se extendía bajo su pequeño y débil cuerpo, enrollado en un delicado kimono de seda. Los suaves bordados de las flores de loto cayendo hacía un vacío de azabache infinito.

    Alzó su mano temblorosa, y su débil aliento salió en pequeños hilillos de humo blanco, perdiéndose en la gélida brisa invernal. Levantó su cuerpo con esfuerzo, y al sentarse descubrió una larga enredadera de rubios tirabuzones resbalando por unos rosados pechos que sobresalían débilmente de la prenda. Se abrazó así misma en un intento desesperado de huir de un frío que lejos de abandonarla la acuchillaba con la fuerza de mil dagas.

    El empapado obi la arrastraba hacia el suelo cada vez que intentaba mantenerse en pie, y sus miembros se hundían en el fangoso lecho blanquecino. Fue arrastrándose por el suelo mientras se desenvolvía a duras penas de la extensa tela y fue entonces cuando se dio cuenta de que lo que la empapaba era sangre.

    El reguero carmesí se extendía conformando el camino que había trazado, se asustó, pero un impulso la obligaba a seguir, ante ella se extendía una colina no muy alta y un deseo de ver más allá. Se había convertido en una serpiente humana dejando su piel y su calor pegados a la tierra. Tras llegar a su destino, donde el viento azotaba con más fuerza, allí desde lo alto lo vio, el terror de la guerra derramándose a través del valle. Miles de personas amontonadas en un lecho de sangre, guerreros mezclados con mujeres y niños en una masa uniforme y tétrica. Toda la gente que la habían amado a pesar de sus diferencias, todos estaban muertos.

    - ¡Eh! Tú, gaijin.

    Gaijin, la palabra retumbó en sus oídos en un eco ensordecedor, porque ella no era más que eso, una gaijin, una sucia extranjera.

    -Por fin te hemos encontrado.

    Tres soldados con mirada de buitre comenzaron a rodearla, ella no hizo nada, quedó paralizada, no gritó, no dejó que ninguna lágrima resbalase por su rostro cuando comenzaron a manosear la herida que tenía en su vientre, aquella que la había teñido de muerte. Tampoco sintió dolor cuando la golpeaban y la insultaban, sólo un frío cada vez más helador.

    - Mira, – Gritó uno de los soldados mientras le giraba bruscamente la cabeza para que viese mejor la masacre. – Tú los has asesinado, sucia extranjera, tú.

    Allí, a las puertas de la muerte, la joven holandesa dejó de luchar por su vida, pues sabía que a pesar de todo ella nunca sería japonesa, no sentía el dolor de las torturas, ni el hálito de la muerte, sólo la angustia de que aquellos a quienes amaba estuviesen muertos por su culpa, porque ella no había sido más que una maldición, una asquerosa gaijin que había traído la muerte al único hogar que había conocido. No se percató cuando uno de los soldados cayó al suelo con un gran boquete en la cabeza, ni cuando los otros la tiraron en la nieve y comenzaron a gritar enrabietados, solo veía volar piedras sobre sus cabezas, era como si la tierra estuviese escupiendo sus entrañas al cielo. Pero el calor…, ese calor, sí se percató de a quién pertenecía

    La llevaron en brazos como si de una diosa se tratara, los pocos que quedaban con vida habían huido a lo alto de la montaña, allí había un pequeño templo sintoísta regentado por tres monjes. Y allí estaban Akira, el hijo pequeño de la señora Tomoe, o Kenji, el maestro del dojo que estaba al lado de su casa, aunque le faltaba una oreja y perdía el conocimiento por momentos, con él algunos de sus aprendices lloraban en silencio con la mirada perdida en el horizonte. Había niños que temblaban con sus pies descalzos sobre la nieve preguntándose dónde estarían sus madres. Alguno de los pocos ancianos que había conseguido llegar hasta allá arriba se limitaba a cerrar los ojos sabiendo que sus hijos y sus nietos habían quedado allá abajo cubiertos por la fría capa de la muerte.

    El corazón le dio un vuelco cuando volvió a sentir aquel calor de nuevo en su mano, era la señora Chika, la viuda que se había hecho cargo de ella cuando sus padres habían muerto, la persona que más amaba en el mundo, la única madre que había conocido. Varios de los supervivientes se acercaron, entre ellos Takeshi, su mejor amigo desde la infancia, que la miraba con ojos gelatinosos y dos surcos que rajaban su rostro evidenciando que no había podido aguantar el llanto, era la mirada más triste que jamás había visto.

    -Yo destruí el pueblo porque soy una gaijin… – dijo la joven con un hilillo de voz.

    -No mi niña – La acarició la señora Chika -  Japón está en guerra. Ha llegado la hora de que se abra al exterior pero muchos se niegan a hacerlo, se niegan a reconocer que la era de los Tokugawa ya ha terminado. – Fue entonces cuando no pudo aguantar más y sus lágrimas comenzaron a desbordar -  Tú no eres una gaijin, tú eres mi hija, siempre has sido mi preciosa hija.

    Entre los brazos de la señora Chika, la joven cerró sus ojos para siempre sintiendo como su alma japonesa se desprendía del cuerpo para volar libremente con los espíritus del bosque sabiendo que allí, en aquel pueblo, siempre estaría su verdadero hogar.

    Comentarios

    1. Avatar de GustavoDelToro

      GustavoDelToro

      9 julio, 2012

      Qué manera de narrar!! Muchas felicidades. Eres muy buena, nunca dejes de escribir. Mi voto! +1

    2. Avatar de

      DannyMaxx

      9 julio, 2012

      Enhorabuena Zusi! gran relato!

    3. Avatar de

      reka

      9 julio, 2012

      Una vez más consigues transportarme y hacerme participe de tu relato. Excelente como siempre Zusions. Un gran abrazo y mi voto

    4. Avatar de Richard

      Richard

      9 julio, 2012

      Impresionante relato.
      Embelleces con tu prosa el momento cruel.
      Un beso.

    5. Avatar de ZusiOns

      ZusiOns

      10 julio, 2012

      Mil gracias a todos, con vuestros comentarios me quedo sin palabras. Me alegro de que os guste. Muchísimas gracias en serio.

    6. Avatar de Irma

      Irma

      10 julio, 2012

      Hermoso relato…Tienes un talento fascinante para mantener al lector de principio a fin. Mis felicitaciones Escritora, tienes mi voto. ¡Saludos!

    7. Avatar de manuc

      manuc

      10 julio, 2012

      Muy buen relato. Me gusto y te agradezco que lo hayas subido.
      Me ha atrapado y me permite volver a repasar la cultura japonesa,
      que con los años quedan restos en la memoria..En lo breve, te
      mueves con mucha claridad.
      Mi voto y mis felicitaciones
      manuc

    8. Avatar de

      El_Wasso

      10 julio, 2012

      ¡Hermoso relato! Me gustó y muchísimo más el final (:
      Una sugerencia y crítica constructiva: fijate en la superpoblación de adjetivos; de vez en cuando, frenan el relato y hacen que pierda la fluidez.

      ¡Saludos!

    9. Avatar de ZusiOns

      ZusiOns

      10 julio, 2012

      Gracias de nevo, Irma, manuc. El Wasso, gracias por la crítica, es verdad a veces me enrollo un montón, los dos primeros párrafos van algo lentillos, pero cuesta tanto borrar… Lo tendré en cuenta ^^. Mil gracias, vosotros a decirme las gambadas que meto, que lo que quiero es aprender. Gracias en serio, vosotros me enseñáis día a día.

    10. Avatar de

      volivar

      10 julio, 2012

      ZusiOns: narración muy hermosa, escritora muy estimada; amiro ese talento para describir lo cotidiano de la vida, narración muy emotiva, aunque, con eso de la guerra, también triste. Terminas, amiga, con algo muy bonito y fascinante.mi voto.
      Volivar, que te saluda (por las criticas nada constructivas de algunos grandes genios de la literatura , no he podido dedicarme a lo que más me gusta: leer lo que publicas, lo que publican los compañeros.
      Es que esos señorones de las letras que nos nos pasan nada: con decirte que de ellos,que debe ser un genio de las letras, no le pareció que en mi narración titulada Nicolás, reinara el silencio… caramba, esos monstruos de la literatura ¡cómo aportan sus grandes conocimientos!
      Volivar

    11. Avatar de nachob16

      nachob16

      10 julio, 2012

      Me gustó mucho, me encanta la forma en que describes el momento en que se da cuenta que está herida. Muchas felicidades.

    12. Avatar de ZusiOns

      ZusiOns

      12 julio, 2012

      Mi querdo amigo volivar, dejemos que los genios se regodeen en su amplisimo conocimiento del mundo, ¿no son ellos los que en vez de novelas escriben grandes y aburridos compendios intentando explicar las palabras del autor sin tener ni idea de lo que quería expresar este realmente? En fin, nosotros a lo nuestro, que es mostrar nuestro amor por la literatura aprendiendo con cada lectura y escribiendo con honestidad, que es lo que nos caracteriza. Volivar, a pesar de conocernos desde hace poco y a través de internet, te admiro profundamente, y cada uno de tus relatos son una auténtica lección para mí.

    13. Avatar de ZusiOns

      ZusiOns

      12 julio, 2012

      Muchas gracias a todos nuevamente, nachob16, tu comenterio me ha emocionado mucho, nunca se sabe como empezar cuando se trata de describir una herida mortal como esta, pero bueno, me algro muchísimo de que te haya gustado.

    14. Avatar de VIMON

      VIMON

      19 julio, 2012

      Excelente relato, ZusiOns, felicitaciones y mi voto.

    15. Avatar de Aesus

      Aesus

      26 julio, 2012

      Me encanto, metes al lector de lleno en el relato. Felicitaciones y mi voto!!

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