
A Valeria
Habito mi probable noche, mi laurel de adversario
sobre la arena trémulo abatido
Alí Chumacero.
Esa mirada de gato que atraviesa el horizonte de mi ser. Ese loco andar, esa magia violenta en plena tarde. Ese amanecer naranja cuando despertábamos temblando y riendo. He buscado esa alegría en este instante, como fotográfico ha sido el momento. El slide pasa lento y yo caigo rendido en el mueble de mis tantas angustias.
Recorres cada espacio, cada mirada, sensación liviana
Atraviesas el mar de mis azules y te recuerdo
Eres el rasguño de dios. Mi tranquilidad
Vuelves y vuelves, sacudes, extrañas
Miles de versos recorren en mi mente y yo apunto lo más rápido posible todo
Esa alegría que me ha invadido al saber que todo lo que vivimos está tan intacto en mi memoria
Esa sensación de bienestar que ahorca lento a esta depresión
Sé que no te has ido
Qué sigues acá en tu eterno renegar
Sabes que, siempre busco algo tuyo, una señal
He reído al recordar tu sonrisa y tu eterno abrazo cuando te trepabas en mi espalda




Soraya
Mi voto por esa palabra que apareció en tus textos: alegría. Un abrazo Eduardo.