El día en que humillaron a Dios

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    Hubo una vez en una Época reciente , en un país descubierto por un aventurero, poseedor de una Fe invencible del que ha sido un perdedor, acompañado de un rebelde, un incrédulo, un valiente en fin el Futuro germen de un Continente ,en una ciudad cualquiera. 2 jóvenes se conocieron por medio a un Seminario académico de una Institución cualquiera, ambos en principio buscaban el mismo pero desde una óptica muy diferente, eran 2 jóvenes  aparentemente iguales pero consecuentemente tan distintos, ambos con una concepción, con un concepto de la vida abismalmente opuesto. Uno de ellos con una idea mundana, superflua, vanidosa, poderosa, egoísta, prepotente, altanera y arrogante sobre lo que es la finalidad de la Vida, otro con un matiz mas sutil, mas ingrávido, gentil de que el vivir no es sino una cuota de responsabilidad y solidaridad para con nuestros semejantes. Entre ambos surgió una “amistad” que no existió mas que en el pensar ingenuo de uno de ellos, en el otro no era mas que un compañerismo circunstancial, que se iba a extender solo y únicamente cuando desde la parte opuesta le pudiese reportar algún beneficio o en la medida en que ese vinculo coyuntural le fuera provechoso para satisfacer las ansias de “progreso” propio de los “Seres Humanos” poseedores de una pobreza interior que les ciega y les encamina a obtener y saciar su Sed de Poder. No importa a quien tengan que pisotear. Una pobreza interior que busca saciar su infeliz y miserable sed de Riqueza que emana como cuando queremos saciar nuestra sed con aguas marinas, es decir, insaciable,  indetenible mientras mas ingerimos dicha agua mas sed tenemos. Al cabo de un tiempo, de una parte de que se creía existía una amistad o indicios de ella, surgió la idea de obsequiar un Libro, dedicado y subrayado como quien en vez de simplemente hacer un regalo o un presente, pretendía elogiar y homenajear al destinatario del libro. Pasaron los días y cuando uno de los “amigos” entendió o comprendió que el joven cuyo gesto de regalar el libro, ya no le seria útil, no lo necesitaría, pues que ya ese vinculo de “amistad” no le servia de nada, porque fue fundamentado en el interés y el provecho , porque así existen seres humanos, aquellos en donde es prudente decir que una serpiente es mas humana que ellos, le dijo sin el mas mínimo signo de Humanidad, sin inmutarse, ” Tu libro lo tire a la Basura desde que llego a mis Manos, que cursi eres”, esas palabras provocaron un dolor lacerante en la otra parte difícilmente de explicar, signo esto de una Sociedad que le queda muy poco de lo que podría llamarse social, Humano, solidario donde el sentido Filántropo y humano ha sido desplazado por el individualismo, la felicidad apoyada en el mal, el desprecio a los demás y el oportunismo en base a la posición que ocupamos. En donde creemos a veces por la sociedad que nos inculca, que la felicidad es sinónimo de Tener, poseer o detentar, nada mas ajeno a la verdad puesto que la felicidad se conjugar con verbos muy elementales como lo son: Ser y Estar y luego por el de compartir. Toda la Gloria del mundo cabe en un grano de maíz.

    Pasaron algunos meses y quien obsequió el libro, quiso buscar por medio de un presente, un acercamiento, un ultimo intento de por lo menos hacer las paces, no una amistad, primero porque nunca existió, y segundo porque ya quien había dicho que había botado el libro a la basura( Cosa que aparentemente no fue dicho sino con el objetivo de herir y lastimar) ya era muy grande, muy omnipotente, muy opulenta, ya con un cargo y una situación laboral privilegiada que le impedía mira a quien no estuviera por lo menos en un grado similar al de esta. Al fin y al cabo, también esa persona ya muy “importante” y “superior” al resto de los demás y decidió en un acto de desprecio y altanería y con una exótica e inédita bajeza humana devolver los obsequios y el libro que con tan ingenua idea le habían obsequiado. Llego el día en que el joven que a los ojos del otro “amigo” era ya insignificante, indigno de siquiera tomarle el teléfono, tuvo que enfrentarse a la humillante y vergonzosa situación de recoger algo que había sido rechazado, quizás por el poco valor material y económico que estos poseían, pero antes de ir a complacer el ego y la prepotencia de quien desprecio un obsequio, como signo de humildad y de buena fe para con la otra parte, se le ocurrió regalarle una Biblia pensando primero que ningún ser humano con sano juicio seria capaz de aborrecer tan sagrado libro, y luego porque tan sagrada escritura serviría para llevar un ultimo mensaje de aliento, paz como quien dice” Mira, me humillaste, me pisoteaste pero de mi parte no hay ningún tipo de resentimiento se muy bien que nunca me vas a necesitar pues eres muy importante a los ojos humanos pero déjame decirte que siempre estaré ahí para cuando el día que me necesites no vacilare en estar presente” pero también se equivoco, ni siquiera una Biblia se salvo de ser aborrecida, humillada, rechazada, cada quien actúa según lo que lleva dentro de su corazón. El joven que con humildad fue a buscar unos obsequios rechazados fue con una biblia en la mano, el otro llamo a escondidas a un seguridad armado de la prestigiosa empresa donde trabajaba para incluso ordenarle expulsarlo del lugar, llego el momento de verse frente a frente, el joven que había llamado al otro a devolverle los obsequios le dijo en la cara al otro con un aire de grandeza propio de un alma infeliz y miserable, ” No, yo lo bote, todo lo boté, incluso  el libro también” dio media vuelta y dejó al otro con la palabra en la boca pues ya era muy grande e importante como para hablarle a alguien  tan insignificante, pero antes de irse el joven humillado ante un grupo de 3 o 4 personas le ofreció una Biblia, pero también la biblia fue rechazada, ya era una persona muy exitosa socialmente, muy grande y auto-suficiente como para necesitar de Dios, Dios era para ella “algo” a quien recurrían personas fracasadas y excluidas y con una Fe y optimismo Olímpico, ella no necesitaba de Dios para nada, sus Títulos, Cargos, Funciones y su Estatus social le hacían un Ser omnipotente y con un Brillo que Ni siquiera las Estrellas se le asemejaban, ya ni siquiera DIOS le era útil o digno de veneración o por lo menos respeto por parte de  ella. El joven tuvo que retirarse con una biblia despreciada, aborrecida y donarla a la primera iglesia que a su frente se topara, irónicamente en la Trilogía, Dios, la omnipotente joven y el Joven de la Biblia, al Primero que Humillaron fue a Dios, segundo se humilló ella misma y por ultimo se Humillo a quien pretendió obsequiar algo tan sagrado como una Biblia, Como despreciar una Biblia y no sentirse el Ser Humano mas miserable del Planeta?.

    Algún día, cuando de nada sirvan los papeles con números, cuando el Tener no supere al Ser, cuando  el Ser Humano se de cuenta de que nacemos para servir a los demás, cuando nos demos cuenta de que todo pasa y todo queda pero que lo nuestro es pasar y dejar frutos de esperanza a los que vienen detrás, cuando nos demos cuenta de que no hay acepción de personas, cuando nos demos cuenta de que es preferible pastorear alegrías y no pastorear rencores, cuando nos demos cuenta de que lo esencial es invisible a los ojos, cuando nos demos cuenta de que el brillo de los ojos vale mas que el brillo del oro, cuando nos demos cuenta de que es mejor multiplicar panes y peces y no multiplicar cuantiosas cuentas de ahorros de fortunas frías y vacías, ese día Dios dirá ” Se Hará Justicia” y obligara a aquellos que un día le Humillaron, a arrodillarse ante el y pedirle perdón porque las Cuentas del Alma nunca se acaban de pagar y Dios con su Infinita Justicia nos enseñara de una manera incomprensible a la razón humana de que el único digno de ser Elogiado y Homenajeado es el y hará cumplir al pie de la letra las palabras de su hijo Jesús cuando dijo “El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido” (Lc. 14, 1-7;14). Continuara

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