Ella inspiró el sentir de este amante deseoso de colmar de placer su alma de mujer, naciendo en sus cabellos y muriendo a sus pies. Ella, es la sabrosa fruta silvestre que el árbol dejó caer, pasión desenfrenada de estos ojos que la miran, sin mediar palabra, erizando su piel.
Vida mía, late más fuerte, besa más lento, quema más suave, ama sin tiempo esta vez, que seguiré naciendo en tus cabellos y muriendo a tus pies.




VIMON
Bello poema en prosa, Arcángel. Felicitaciones y mi voto.