Perdona si fornicamos en la tumba de tu esposo (Capítulo 01)

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Capítulo 01 – Raquel Paredes

 

Se levantó aquella mañana triste. No sabía exactamente el motivo, pero así era.

No le apetecía levantarse de la cama, desayunar ni vestirse para el trabajo. Eso era lo peor.

Llevaba trabajando 10 años en la pequeña peluquería que había montado su amiga de la infancia Renata. Y no es que no le gustara su trabajo. Simplemente había días que no soportaba escuchar chismes varios de barrio. Catarros que en bocas de sus clientes, parecían profetizajes de muerte.

Pero no podía escaquearse. Cierto es que la herencia dejada por su ex-esposo conseguiría hacer su vida y la de su familia más o menos cómoda si se privaban de lujos.

Aún así tenía que trabajar. Mantener la mente ocupada. Salir de casa. Además quería mucho a Renata y no podía dejarla sola o mal acompañada.

“-Si te vas, tendré que contratar a una “pinche huevuda” que no parará de hablar. Y todo el mundo sabe que en este barrio la que más habla soy yo-“

Recordaba haberse reído por su cómica manera de pedirle que se quedara en el puesto tras la muerte de su marido.

 

Se había pasado el primer mes entero llorando a lágrima viva, pero después de ese tiempo decidió hacerse fuerte por sus hijos.

 

Así que sin más demora fue a la cocina para prepara el desayuno. Cogió el zumo de manzana, las tostadas, el queso, la mantequilla y envolvió dos manzanas en papel Albal. Una cada para hijo.

-¡Venga chicos, a desayunar rápido que llegáis tarde a vuestro primer día en el nuevo instituto!

Cuando Raquel se enteró de que su hijo Iván había repetido curso por primera vez y su hija Ainhoa había recibido muchos partes por mal comportamiento, obligó a que mudaran de instituto. Por supuesto que las quejas, llantos y reprimendas habían sido muchas, pero acabaron aceptando la idea en cuanto vieron que los refunfuños no iban a servir más que para secar sus gargantas.

-Mamá, ¿no vas a tomar café? -Le dijo Iván

 

Todos los días se preparaba una taza de café con leche. Y sin embargo no sabía porqué lo bebía diariamente. ¡Si nunca le había gustado! Pero a David sí.

Quizás era una manera de mantener su alma viva en ese hogar. De honrar uno de sus gustos favoritos. Se sentía estúpida mientras pensaba todo esto, pero le daba igual. Tenía todo el derecho del mundo a pensar en tonterías.

“-Seguro que todas las viudas del mundo hacen “ritos” de este estilo para mantener viva la memoria de su antiguo compañero de vida. -se dijo a sí misma

 

-Mamá, ya nos vamos a clase, ya hemos terminado. -dijo Iván mientras se limpiaba un poco de mantequilla que tenía en la comisura del labio.

-¡Pues mucha suerte en vuestro primer día y darle un beso a vuestra madre antes de marcharos!-

Mientras que el varón de sus hijos le dio un afectuoso beso en la mejilla, Ainhoa apenas rozó con sus labios la frente de su madre.

-¡Portaos bien!

 

Y se fueron dejando la casa en un silencio sepulcral.

Comentarios

  1. joseliy...

    3 septiembre, 2012

    amei o primeiro capitulo,estou esperando pelo segundo…

  2. Profile photo of

    volivar

    4 septiembre, 2012

    Waltinho: eres un buen escritor, te felicito. Mi voto
    Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo,Michoacán, México

    • Profile photo of Waltinho

      Waltinho

      4 septiembre, 2012

      Muchas gracias por vuestro comentario, Volivar. Cada pequeña muestra de aprecio significa mucho para mí.

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