La leyenda del faro

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En aquel bello y solitario paisaje austral, se eleva el faro.

Es una casa de madera de 16 lados y 7 mts. de alto, construida hace 200 años sobre un promontorio rocoso a 60 metros sobre el nivel del mar en aquella deshabitada isla, en medio de una eterna soledad, vientos que viajan muy rápido y aves expertas en el arte de volar por esos parajes. De fondo un cielo limpio, azul, profundo, brillante.

Y aquí es donde se vivió una de las más bellas y trágicas historias de amor. Se mantiene viva gracias a un puñado de personas que aún la cuentan a quien quiera oirla. Nadie asegura que ocurrió, tampoco que no. ¿Leyenda?

Fue hace 100 años. El farero era un honorable anciano, responsable y orgulloso de su trabajo. El funcionamiento y el mantenimiento del mismo era óptimo. En cada inspección mensual recibía tan solo felicitaciones.

Estaba solo. Hacía un año que en un accidente se había ahogado su compañero. La Dirección de Puertos aún no había conseguido reemplazante.

Pero Juan no se quejaba. Gustaba de la soledad y de la lectura. Contaba con una biblioteca importante. En sus ratos libres, que eran muchos, se sentaba en su vieja mecedora, encendía su pipa y tomaba un libro el cual leía lenta y detenidamente, como saboreando cada palabra. Apenas asomaba la noche, encendía las 8 lámparas fijas a querosene para que los buques fijaran su posición con el avistaje del faro.

En 20 años nunca dejó de cumplir con su deber principal que era encender las lámparas.

Hasta esa noche en que se sintió afiebrado y pretendió cerrar los ojos unos minutos para intentar reponerse. Se durmió profundamente.

Lo despertó un estruendoso golpe. El que provocó un barco que encalló cerca de la costa.

Inmediatamente salió, tomó su bote, se acercó y solicitó autorización para abordar. El capitán lo recibió de muy mal talante y lo responsabilizó del accidente.

Juan asumió su culpa y preguntó si había heridos. La tripulación de 10 hombres no había tenido daño alguno y la pasajera con su dama de compañía, se encontraban en perfectas condiciones.

La señora, de nombre Mary, pertenecía a la alta sociedad, de familia muy adinerada y había comprado el barco para recorrer el mundo. ¿El motivo? Encontrar a su amado, a quien había dejado de ver a los 15 años cuando sus padres le prohibieron frecuentara por no tratarse de un joven de linaje. Era el hijo del panadero. Y no era inglés. Como a pesar de las recomendaciones se siguieron viendo en secreto, sus poderosos padres, al enterarse, la enviaron a una exclusiva casa de estudios en Brasil, muy lejos de su amada Inglaterra.

Allí fue. Plena de ira y con una enorme tristeza. Nunca dejó de odiar a sus padres. Con el tiempo se casó con alguien de su linaje a quien nunca amó. Si y mucho a sus 3 niñas. Tuvo amoríos con el fin de vengarse de todos más no encontró el sosiego que pensó encontraría y dejó de hacerlo. Viuda desde hacía 3 meses, decidió emprender el viaje. Sabía sería de ida tan solo. Se despidió de sus amadas hijas, les dejó toda la herencia, les inculcó que tan solo por amor debían estar con alguien y partió de aquel puerto, una fría mañana de octubre.

“¿Qué pasó Capitán? Preguntó Mary, saliendo de su camarote.

“No se preocupe mi señora, un inconveniente que esperamos resolver lo antes posible.

Aguardaremos el día, repararemos el daño y continuaremos viaje.”

En ese instante Juan se acercó a la señora para ofrecer sus disculpas.

Cuando sus miradas se encontraron, el corazón de ambos estalló de emoción, las lágrimas comenzaron a surcar el rostro de ambos, las palabras que no salían, las manos que temblaban como hojas, los recuerdos que se agolpaban en la mente de los dos, el cielo que se acercaba, la luna que sonreía.

“Eres tú Juan”.

“Si Mary, soy yo”. Respondió entre emocionado y asombrado por este impensado reencuentro luego de tantos años sin saber nada de cada uno.

Se fundieron en un abrazo emotivo, interminable, infinito. El amor de dos ancianos con corazones de adolescentes de 15 años.

“Sabía que te encontraría, algo me lo decía, emprendí este viaje con la convicción que lo haría, no quería morirme sin estar contigo una vez más.

Ven vayamos a mi camarote y cuéntame sobre ti”. Caminaron tomados de la mano como antes.

Su dama de compañía, Helen, preparó té y se retiró del lugar. Mary, muy ansiosa y visiblemente emocionada le pidió le contara todo.

Juan comenzó a hablar. “Pensé en morir cuando te vi partir aquella mañana. No pude dormir en días, comer, trabajar, nada podía hacer. El dolor por tu marcha era insoportable. Pasaba el tiempo y mi tristeza no menguaba. La idea de matarme me persiguió por un tiempo más no tuve el valor de hacerlo.

Hasta que un día, conversando con mi padre, me dijo algo que me conmocionó: “Si quieres algo, lucha por ello, nadie lo hará por ti. La felicidad depende de uno mismo”.

Esa frase cambió mi vida.

Sentí como mis fuerzas regresaban, mi alegría, mis ganas de vivir. La decisión estaba tomada. Iría a Brasil a buscarte. Mis padres me ayudaron con lo que tenían y pude abordar un barco con destino ese país.

Durante años te estuve buscando más nunca logré encontrarte. Perdí las esperanzas y la tristeza volvía a apoderarse de mí. Me salvó la vida una bella morena, nativa, quien me acompañó, me ayudó y me consoló en mis peores crisis. Comencé a sentir una enorme gratitud hacia ella y sentimientos verdaderos.

Nos casamos, tuvimos un hermoso hijo y vivimos felices en aquel bello pueblo costero. Horneabamos pan y lo vendíamos.

Pero el destino se ensañó nuevamente conmigo. Mi esposa enfermó gravemente y murió en mis brazos. Mi dolor fue tan intenso que desafié al cielo para que me llevara con ella. Creí enloquecer. Tan solo el amor de mi hijo me mantuvo cuerdo.

Pero mi corazón estaba hecho pedazos, partes contigo, partes con ella, partes con mi hijo, partes con mis queridos padres. Así continué por años. Quería irme de aquel lugar.

Un día me ofrecieron este trabajo en el lugar más austral de Argentina, casi el fin del mundo. Lo acepté y aquí estoy.

Durante estos 20 años mis compañeros han sido mis libros y mis recuerdos. Tuve un compañero por 3 años, Alfonso era su nombre pero se ahogó hace un año ya.

Algunas aves que se posan en las ventanas del faro y me miran curiosas. Y no mucho más.

A mis 75 años tampoco pretendo mucho. Este lugar me ayudó a encontrarme a mi mismo, a darme cuenta que no podemos entender la vida, tan solo debemos vivirla. Y soñar. Soñar me ha hecho feliz. Soñar contigo, con Helena, con mi hijo, con mis padres…

Mary lo contemplaba absorta, enamorada, feliz, emocionada tomándolo de las manos.

“Amor mío, alguien quiso nos reuniéramos otra vez para nunca más separarnos.

Hace una semana soñé contigo. Estábamos tomando té y conversando. Exactamente como ocurre en estos momentos. Sé que continuó el sueño pero no logro recordar. En fin.”

Y siguieron de maravillosa tertulia toda la noche.

Comenzó a amanecer.Y con éste el fin.

Estaban conversando, tomados de la mano, cuando Mary comienza a desvanecerse ante la vista atónita de Juan. Se esfumaba. Desaparecía.

Ella comenzó a llorar. Se detuvo, la cambió por una sonrisa y levantó su mano para dejar el adiós a su amado. Había entendido.

Juan se despertó, abrió los ojos, se levantó de su cama y comenzó a gritar el nombre de Mary llorando desconsoladamente. Miró enloquecido hacia todos lados y pudo ver un barco encallado. Salió corriendo y subió al mismo. Estremecedor cuadro el de toda una tripulación muerta aparentemente a consecuencia de la fiebre amarilla. Corrió hacia el camarote. La angustia laceraba su pecho. Levantó las sábanas. Y allí estaba, su eterno amor, Mary. Intentó reanimarla. Llevaba días muerta.

Enloquecido de dolor, la levantó en brazos, salió del camarote y al grito del nombre de su amada, saltó del barco y se hundió en las aguas heladas. Abrazados. Todo se detuvo por un instante…

A los pocos días llegó el navío encargado de inspeccionar los faros y dejar las provisiones. Se encontraron con el barco y la tripulación muerta por la fiebre. También el cuerpo de una joven.

Nunca encontraron el cuerpo de Juan.

Algunos dicen haber visto caminar de la mano a dos ancianos por la isla cerca del faro para luego perderse en el mar. Están tomados de la mano. Otros, que son dos adolescentes los que caminan tomados de la mano. Son Mary y Juan.

 

F   I   N

 

 

 

Comentarios

  1. Profile photo of LUCIA UO

    LUCIA UO

    12 octubre, 2012

    Que preciosa historia de amor, tan romántica, dulce y triste a la vez.
    No dudo que sean ellos dos. El amor es la fuerza más poderosa que existe y para él no hay imposibles.
    Me encanta.
    Un gran abrazo y mi voto.

    • Profile photo of Richard

      Richard

      13 octubre, 2012

      Estimada Lucía.
      De la forma en que has expuesto tu corazón con tus bellos cuentos y poemas, descontaba que te gustaría.
      Una enorme alegría haber logrado un encantamiento. El tuyo.
      Muchas, muchas gracias.
      Un beso.

  2. Profile photo of El-Moli

    El-Moli

    12 octubre, 2012

    Amigo, cuando me reponga de la emoción veré que comento.
    Por ahora mi voto.

    • Profile photo of Richard

      Richard

      13 octubre, 2012

      Mi buen y querido amigo.
      Suficiente. Dijiste todo. Mucho. Muchisimo.
      Gracias, mil veces gracias.
      Un gran abrazo.

  3. Profile photo of VIMON

    VIMON

    12 octubre, 2012

    Bellisimo relato, Richard, muy emotivo y muy bien narrado. El amor no conoce fronteras, ni físicas, ni temporales. Un abrazo y mi voto.

    • Profile photo of Richard

      Richard

      13 octubre, 2012

      Muchas gracias Vimon.
      Siempre allí. Como en el primer cuento.
      Apoyando, alentando.
      Eres muy generoso.
      Muchas gracias nuevamente.

  4. Profile photo of nanky

    nanky

    12 octubre, 2012

    Muy buen relato, felicitaciones, voto y saludo.

    • Profile photo of Richard

      Richard

      13 octubre, 2012

      Muchas gracias Nanky.
      También por estar allí.
      Y es un honor contar con tus comentarios, tu lectura y tu tiempo.
      Abrazo

  5. Profile photo of T.H.Merino

    T.H.Merino

    12 octubre, 2012

    Excelente y enternecedora historia muy bien llevada por la diestra mano del narrador. Mi felicitación, voto y abrazo. T.H.Merino

    • Profile photo of Richard

      Richard

      13 octubre, 2012

      Muchas gracias mi amigo.
      Un gran alegría saber que te gustó el cuento.
      Un gran abrazo.

  6. Profile photo of

    Lidyfeliz

    12 octubre, 2012

    Qué leyenda bien armada, Richard. Tiene todos los condimentos de un buen cuento de suspenso y fantasía. El Faro del fin del mundo… ahí terminaron encontrándose dos personas enamoradas. Muy bueno. Mi voto

    • Profile photo of Richard

      Richard

      13 octubre, 2012

      Hola Lidy.
      Muchas gracias por tus conceptos. Me indican que he encontrado el camino. Ahora debo transitarlo. Espero de la mejor manera.
      Y gracias por estar siempre allí. Lo valoro mucho.
      Un beso.

  7. Profile photo of

    volivar

    13 octubre, 2012

    Richard: te felicito, amigo; has logrado ponerme romántico,y desear un amor así, tan profundo. Una obra muy bella; tus éxitos siguen y te felicito.
    Mi voto
    Volivar

  8. Profile photo of oscardacunha

    oscardacunha

    13 octubre, 2012

    Te leo una vez más y compruebo que eres el perfecto conductor de la fantasía. Qué preciosa historia de amor, desencuentros y sueños. Por unos instantes pensé, mientras lo leía, que nos estabas llevando a una secuencia de sincronicidades, que Jung te había poseído; pero ese final… empiezo a creer en la reencarnación amigo William. “Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.”

    • Profile photo of Richard

      Richard

      13 octubre, 2012

      Mi buen amigo.
      ¡Que bueno haberte conocido.!
      Muchas gracias por tus enormes conceptos es poco decir. Tu análisis es magnifico. En el ensayo de Jung, Synchronicity se resume en forma brillante la sincronicidad con el relato del escarabajo de oro.
      Tan solo lamento no poder charlar contigo toda una tarde en aquel bar. Seguramente nos sorprendería el amanecer del día siguiente.
      Un gran abrazo.

  9. Profile photo of 1000Luna

    1000Luna

    13 octubre, 2012

    Me ha gustado mucho tu preciosa historia de amor. Triste pero bonita y con un final más allá …

    Un abrazo y mi voto.

    • Profile photo of Richard

      Richard

      14 octubre, 2012

      Hola Luna.
      Muchas gracias.
      Es muy lindo saber que te gustó esta historia.
      Un beso.

  10. Profile photo of

    mariav

    14 octubre, 2012

    La mar, el faro, Juan, la ladie… todo me ha recordado a una vieja leyenda gallega que escribí hace muchos tiempo.
    No puedo decir que me gusten las historias románticas con trágicos finales porque me recuerdan demasiado a los amores fallidos y a la misma vida. Pero me gustó tu relato y esa nostalgia de lo que pudiera haber sido que se desprende de él, si las circunstancias hubieran sido bien distintas.
    Un beso, mi voto, y el enlace de ese relato me lo has recordado, por si quieres echarle una ojeada.
    http://desdemirealidiosincrasia.blogspot.com.es/2011/06/la-mujer-del-faro.html

    • Profile photo of Richard

      Richard

      14 octubre, 2012

      Hola Maria.
      Muchas gracias. Eres muy amable por leer, por brindarme tu tiempo,hacerme llegar tus comentarios y brindarme la posibilidad de leer esa vieja leyenda tuya.
      En cuanto pueda la leeré.
      Un beso.

  11. Profile photo of

    Musa peregrina

    14 octubre, 2012

    Tus letras enamoran al lector,lo hacen viajar por todo el torrente sanguíneo del alma y desembocar en cada corazón… Saludos,mi voto y feliz domingo.

    • Profile photo of Richard

      Richard

      14 octubre, 2012

      Hola.
      Hasta los comentarios que haces son poéticos. Escritora de raza le dicen.
      Muchas gracias.
      Un beso y mejor domingo para vos.

  12. Profile photo of Jorge_II

    Jorge_II

    15 octubre, 2012

    Seguís sin lograr defraudarme Richard. Cuando estaba por la mitad me dije: “esta historia solo puede ponerse mejor si ella estuviera muerta….” Mi voto, mi apoyo y mi agradecimiento por brindarme una excelente lectura.

    • Profile photo of Richard

      Richard

      16 octubre, 2012

      Hola Jorge.
      Muchas gracias.
      Y tuviste razón. Gran alegríar saber que te gustó y que pude mantener tus expectativas.
      Obliga a superarse. Es bueno.
      Muchas gracias a vos.

  13. Profile photo of María.del.Mar.(Cenicienta-literaria)

    María.del.Mar.(Cenicienta-literaria)

    15 octubre, 2012

    Querido amigo, Richard; me ha emocionado tu bellísima historia de amor.
    Espero que las almas de los enamorados deambulen juntas por toda la eternidad, paseando sobre las olas del mar, bajo la luz del faro.
    Enhorabuena.
    Un beso y mi voto.

    • Profile photo of Richard

      Richard

      16 octubre, 2012

      ¡Hola mi querida Dama!
      Para mi es emocionante recibir siempre tus cálidos comentarios.
      Muchas gracias y un enorme beso.

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