Puño en alto

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Resulta curioso, molesto e incluso frustrante ver como para algunas personas el llegar donde se propongan sin mucho esfuerzo es de lo más sencillo.

En el trabajo, sin ir más lejos, encuentro un ejemplo de grupos en los que se puede clasificar a los diferentes empleados. Esos que se arrastran sobre su vientre, capaces de cualquier cosa por complacer al jefe, como perros falderos se enroscan a los pies de sus dueños en espera de una nueva orden. O ese otro grupo, empleadas que se pasean como putas de despacho en despacho, riendo todo, insinuando y provocando. Y los chismosos, que pasan el día criticando todo y a todos entre café y café, manteniendo largas conversaciones con esos otros, esos quejicas, que solo saben lamentar su suerte. Y ese otro grupo en el que me incluyo, esa pandilla de cornudos y casi seguro apaleados, que hacen siempre lo que deben y trabajan por los perros falderos, las putas, los quejicas y chismosos y a pesar de todo, no tienen buena reputación, no se les mira con buenos ojos y son siempre los que acaban señalados con el dedo y camino al desempleo.

Y así me encontraba, así pasamos los días. Esperando en nuestros cubículos a ser llamados para oír esas palabras “Lo siento, tenemos que prescindir de sus servicios” que es una manera mas suave y adornada de decir “está despedido”. Y allí estábamos como corderos en el matadero esperando su turno, sospechando pero sin saber realmente que va a pasar. Sabiendo que las cosas están mal para todos y que seguirán mal por mucho tiempo.

Y esperando llegó mi turno. Y sonó el teléfono. Y en uno de esos despachos escuché esas palabras.

Y de vuelta a mi cubículo iba recordando aquella otra vez, en distinta empresa pero el mismo cubículo. Donde comencé como becario con grandes esperanzas y sueños y donde no llegué mucho más lejos, a pesar de mi diminuto sueldo y mi extenso horario. Explotado, utilizado y aún así desaprovechado. Allí escuché por primera vez esas palabras. Y allí, sentado en mí sitio, en un arrebato de enajenación ante la mirada indiferente de mis vecinos de cubículo, me puse en pié, con el puño en alto. Y emulando la tan conocida escena de Escarlata O’Hara bajo el árbol, grité “A Dios pongo por testigo, que no volveré a dejar que me exploten”

Pero Dios no estaba presente, no fue testigo y acabé de nuevo exprimido y utilizado en el cubículo de esta empresa que hoy me ha vuelto a regalar esas palabras. Aunque esta vez, mi arrebato, prefiere emular a Rambo. En cualquiera de esas películas donde armado hasta las cejas arrasa todo y entonces dejo destrozados los cubículos y humeantes los despachos de donde salen esas frases adornadas de despido. Siendo seguro que todos estos borregos aun con sus mesas en llamas continúan sin parpadear el trabajo, esperando temerosos a que suenen sus teléfonos.

Y aquí me encuentro. Pensando en como hemos llegado a esa sociedad en la que vivimos. Pensando en que los bancos importan más que las personas, en que el dinero compra principios y silencios.

Y así paso mis días, encerrada mi enajenación entre estas cuatro paredes blancas. Ahora pienso que no estoy nada mal en este, mi nuevo cubículo.

Comentarios

  1. Avatar de SALAMANDRA

    SALAMANDRA

    2 octubre, 2012

    Hermosa Prosa Poética Diadenes, no se por que la clasificaron como no ficción
    pues aunque narra un echo real y cotidiano esta llena de belleza y un agrito resquemor que casi siempre esta presente en tus trabajos: Felicidades . Mi voto y mi beso.

    • Avatar de Patricia Duboy

      Patricia Duboy

      2 octubre, 2012

      Agradezco tus palabras y tu voto Salamandra, imaginé que lo incluirian en esa sección. Bien mirado, la vida está llena de poesia y la poesía de realidad enmascarada.

      Un beso

  2. Avatar de VIMON

    VIMON

    2 octubre, 2012

    Diadenes, has descrito con gran precisión el pueril ambiente que reina en todas las oficinas del mundo. Felicitaciones y mi voto.

    • Avatar de Patricia Duboy

      Patricia Duboy

      3 octubre, 2012

      Gracias Vimon, es triste que las cosas funcionen así en todas partes y lo peor que no cambien.

      Un saludo

  3. Avatar de PedroGda

    PedroGda

    2 octubre, 2012

    Todas esas cosas que suceden y que tan bien describes dentro de las empresas como una continua representación teatral que transcurre entre cubículos y

  4. Avatar de PedroGda

    PedroGda

    2 octubre, 2012

    vaya… se ha enviado a medias, decía, que es un reflejo fiel de nuestra naturaleza y de lo frágil de nuestra integridad. Algo muy decepcionante. Felicidades y voto.

    • Avatar de Patricia Duboy

      Patricia Duboy

      3 octubre, 2012

      Pedro Gda, gracias por tu mensaje, el voto y tu tiempo. Es decepcionante ver como la sociedad en la que vivimos permite esto con demasiada facilidad, parece que no existen valores algunos entre las paredes de esos cubículos.

      Un beso

  5. Avatar de

    volivar

    3 octubre, 2012

    Diadenes: amiga, hay empleados así, como dices;aquí en México les llamamos “lamebotas”, y muy seguido “lamegüevos”.
    ¿Cómo saldrá adelante una empresa, un país, con gente que sólo se dedica a lo que dices,y no a trabajar, a no producir? Si cada uno hiciéramos lo que debemos, abatiríamos la pobreza que nos atenaza.
    Y a los que en realidad trabajan, les pagan un sueldo de miseria, por desgracia.
    Mi voto
    Volivar

    • Avatar de Patricia Duboy

      Patricia Duboy

      3 octubre, 2012

      Así es Volivar, difícilmente pueden mejorar las cosas con situaciones como estas pasando en todo el mundo. Trabajan unos pocos para que vivan muchos.

      Gracias y un beso

  6. Avatar de

    Osorio.

    4 octubre, 2012

    Siempre la gente productiva y dedicada, que se dedica en serio a trabajar es la menos apreciada, y la que sale primero o la hartan y sola renuncia. El problema es, muchas veces el miedo a quedarse sin trabajo, el que hace que la gente soporte incluso humillaciones fragantes e inhumanas. Sueldos de risa, pero tienen mas dignidad que los que se arrastran o se venden a quien sea, con tal de tener pequeños beneficios. La vida laboral muchas veces no se basa en principios como debiera ser, sino en monedas aventadas al piso y ver quien se tira por ellas. Por eso el protagonista es un héroe anónimo pero héroe al fin y al cabo. mi voto…..saludos….

    • Avatar de Patricia Duboy

      Patricia Duboy

      4 octubre, 2012

      SIn duda Osorio, prefiero identificarme con uno de esos héroes anónimos que con cualquiera de esos otros aquí descritos. Las relaciones humanas son a veces demasiado complicadas y carentes de lógica, difíciles de comprender en cualquier caso.

      Gracias por el voto y el saludo

      Un beso

  7. Avatar de Erg

    Erg

    5 octubre, 2012

    “Se puede decir mas alto pero no mas claro” es la frase que se me viene a la mente nada más leer lo escribes. Es la realidad que vivimos en los ambientes laborales de casi todas las empresas, y digo casi todas con la esperanza que alguna se salve de este grupo de mediocres que hacen poco pero a los que les cuentan mucho. Es triste pero cierto. Mi voto y te sigo. Un saludo.

    • Avatar de Patricia Duboy

      Patricia Duboy

      7 octubre, 2012

      Gracias Erg, es sin duda muy triste que sucedan estas cosas en casi todas las oficinas del mundo, porque al igual que tu, espero que aún queden empresas que marquen diferencias.

      un abrazo

  8. Avatar de oscardacunha

    oscardacunha

    6 octubre, 2012

    De niño llegaban circos a mi pueblo, los disfrutaba, con los años dejaron de venir. Hace ya mucho que el único y lamentable circo que contemplo es el de la vida, con payasos dirigiendo empresas y gobiernos, con fieras en las oficinas de los pisos altos de los bancos, y nosotros los ciudadanos jugándonos la vida todos los días en el trapecio por un chusco de pan. Me gustó tu grito, me uno a él.
    Un abrazo.

    • Avatar de Patricia Duboy

      Patricia Duboy

      7 octubre, 2012

      No hay mayor espectáculo que el de la vida misma.

      Gracias oscardacunha por tú tiempo

      un abrazo

  9. Avatar de

    mariav

    21 octubre, 2012

    Hermoso escrito que refleja la triste realidad del mundo en el que vivimos. Y como Salamandra, opino que no se debió clasificar como “no ficción” porque merece la pena ser muchas veces más laido y votado. Un abrazo.

    • Avatar de Patricia Duboy

      Patricia Duboy

      23 octubre, 2012

      Gracias mariav, mereceria mucho más la pena que no pasaran cosas como estas.

      Un abrazo

  10. Avatar de Diógenes

    Diógenes

    16 noviembre, 2012

    Hola, Diadenes. Me gusta lo que te voy leyendo y los puños en alto.
    Un saludo

    • Avatar de Patricia Duboy

      Patricia Duboy

      21 noviembre, 2012

      Hola Diógenes, había respondido a tu mensaje pero con lso problemas del servidor se han perdido muchos, así que vuelvo a dejar respuesta. No bajemos nunca el puño.
      Gracias y un abrazo

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