Tiemblo

Escrito por
| 290 | 4 Comentarios
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Janis Joplin. Una página en blanco. Un cigarro en la boca. Es momento de tranquilizarse, de desahogarse. Tiemblo. No tengo tiempo para muchas cosas, no tengo tiempo para muchas historias. No tengo historias. Tengo pasado, miedo,  y piezas rotas. Mentiras, y el olor de sus pupilas rojas. El viento me sacude, y la lluvia me avisa de que soy su esclavo. Invisible, apacible, decrepito gusano de corazón estrecho. Recorro un kilómetro, mis piernas se mueven a la velocidad más alta a la que ahora pueden alcanzar. Paro. Mi corazón se revuelve, trata de arrancarme el pecho. Falla. Trata de huir por mi boca. Falla. Me sacudo el sudor aliviado. Decrépito gusano. Resuena el eco de una voz extraña en mis oídos.
He leído incontables historias distintas, pero me faltan muchas aún por amar. El olor de las páginas de un libro nuevo. Lo disfruto, me consuela; tengo alguien que no me dejará por otros mejores. No tiene piernas. Pero exclamo toda clase de sentimientos con sus letras. Camel, me hace sentir como el jinete de Gilead, por eso agoto cada una de esas balas. Pero trato de evitarlo. Lo intento, insisto. Pierdo. Me miran con tal pasión que no puedo resistirme a sus encantos. Son como las mujeres. Llegan, me hacen feliz, se cansan, se van. Me matan. El proceso continúa. No frena, nunca se detiene. Los acontecimientos, los cigarros, los libros, las historias. El miedo. La vergüenza. Mi cruel asesina, me arranca las tripas y decolora mi piel blanca de un nítido rojo. Frena mis palabras, tiemblan mis manos. El primer beso. El cuerpo siempre contesta con recursos similares. Nunca iguales. Boca, ojos, nariz, orejas, manos. Cinco elementos, cinco. Reducidos, pero pensando que somos más de lo que somos. Pero sólo veo un guion, resta. Somos menos que lo que tenemos, me grita mi almohada. La quiero, nos abrazamos todas las noches, supongo que es otra de mis amadas.
Lo he apagado, el cigarro. Es el último, pienso. No lo siento. No siento los dedos, pero sigo sintiendo los miedos. Cajas de cristal, muñecos de cristal, vasos de cristal. Sueños de cristal. Piezas, puzles, respuestas.
Silencio. Acuéstate, déjame sentir tus cinco sentidos. Silencio. Tiembla. Tiemblo.

Esteban N. Santos.

Comentarios

  1. Profile photo of

    Osorio.

    17 octubre, 2012

    La voz áspera del blues, la bruja cósmica que carcome tus sueños, enredada entre le humo del cigarro que se eleva y dibuja una sonrisa tonta en la cara, los sentidos se expanden, la oscuridad ilumina un camello en la luna, exhalas y te consumes temblando…..gran texto….mi voto….saludos….

  2. Profile photo of VIMON

    VIMON

    17 octubre, 2012

    Muy bueno, Esteban, saludos y mi voto.

  3. Profile photo of andriusoptimus

    andriusoptimus

    17 octubre, 2012

    De tus mejores relatos Stef, estoy orgullosa de ti. ¡Vas por muy buen camino!

  4. Jorge Ferro

    17 octubre, 2012

    Me ha gustado mucho, no había leído demasiados relatos tuyos, pero me gusta. Le das una pausa genial al texto, muy interesante. Las palabras van como anillo al dedo a cada frase, y hay algunas que son para enmarcar. Enhorabuena!

Escribir un comentario

Currently you have JavaScript disabled. In order to post comments, please make sure JavaScript and Cookies are enabled, and reload the page. Click here for instructions on how to enable JavaScript in your browser.