Enrique Gallud Jardiel, la herencia del humor

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Por casualidad, ese tipo de casualidades que uno agradece durante mucho, ha llegado a la redacción de Falsaria el libro Historia estúpida de la literatura una perla única en el inmenso mar de libros altamente recomendados. En realidad, investigando un poco más en su autor, un valenciano internacional, Enrique Gallud Jardiel las cosas tienen sentido: nieto del grandísimo Enrique Jardiel Poncela, ha heredado su erudición y su sentido del humor. Por lo demás, Historia estúpida de la literatura es un hilarante libro sobre el lado más satírico de la literatura universal. Al terminarlo, y pasárnoslo en grande, no hemos podido evitar conocerlo y hacerle este entrevista, una de las más interesantes que hemos publicado en este medio. Con ustedes, Enrique Gallud Jardiel.

 

 

Antes que nada, cuéntanos qué encontrará el lector al leer Historia estúpida de la literatura.

Encontrará un libro de humor, altamente original, de buen gusto, para todos los lectores, donde se hacer una burla simpática de muchos autores famosos y grandes obras de la literatura, siempre con cariño y con el objetivo de alimentar esa suprema calidad del espíritu que es el sentido del humor. La finalidad del libro, en resumen, es proporcionar placer a los sentidos y al intelecto.

 

Así es que se trata de un libro fundamentalmente cómico.

En efecto. Porque, puestos a inventar, ¿vamos a abrazar la tragedia, el drama, para hacer polvo a nuestros semejantes a base de lágrimas, sufrimientos y desdichas? ¿Es lícito torturar al prójimo con la aplicación de conceptos griegos —agón, metábole, hybris, némesis, anagnórisis, fatum— esencialmente crueles y fastidiosos? ¿Es humano encerrarse meses para acumular maldades y dolores en una novela o una pieza dramática y refocilarse pensando «¡Cuánto va a sufrir el público o el lector! ¡Lo que va a llorar cuando contemple o lea esta escena!»? Mi respuesta es no. Por el contrario: lo digno, lo bello, lo humano es el humor. Ya lo dijo el nunca bien ponderado Muñoz Seca en su obra El padre alcalde: «Lo único que hay en el mundo digno de estimación, después de una buena mujer, es una buena carcajada. Y quienes la produzcan con su arte, su ingenio o su gracia, merecen la gratitud de las gentes

 

Historia estúpida de la literatura es un libro absolutamente excepcional, no solo porque te partes de risa al leerlo sino porque abarcas múltiples géneros ?siempre en tono humorístico? versos imitativos, falsas reseñas de libros, textos apócrifos, parodias teatrales, burla de las técnicas de los talleres de escritura. ¿Cómo se hace para manejar tantos registros y que todos sean hilarantes?

Los procedimientos de creación de humor son muchos, vienen de antiguo y están estudiados. Algunos de ellos son la sátira, la desmitificación, el cambio de nivel, los anacronismos, las figuras retóricas, los juegos de palabras, los elementos absurdos y de sorpresa, los equívocos, etc. Si los conoces bien, puedes aplicarlos a cualquier género literario y conseguir e efecto deseado. Los hay de muchos niveles, porque a unas personas les hacen gracia unas cosas y a otras, les hacen gracia otras. Por ello estoy plenamente convencido de que este libro gustará sin duda al que lo lea. Está pensado para lectores muy variados y contiene comicidad de muy diversos niveles, por lo que satisfará a gustos muy diversos.

Lo que quiero decir es que el mundo se beneficia más con una nueva obra de creación que con un nuevo libro de crítica literaria.

Hay una cosa que llama la atención ya desde el comienzo y es, como mencionas en el prólogo, que has acabado hasta la coronilla de tanta erudición y tanta mandanga de la literatura pero, paradójicamente, en Historia estúpida de la literatura se palpa una gran erudición y un conocimiento profundo del mundo de la literatura. ¿Qué nos quieres decir?

Para escribir sobre algo, te tiene que gustar, aunque lo hagas en clave de parodia. Nadie escribe sobre aquello que desprecia o que le es indiferente. Yo me he permitido hacerlo en broma sobre temas literarios que conozco muy bien y he enseñado durante muchos años. Pero eso no significa que no me gusten, sólo que he optado por una visión distinta. En cuanto a la erudición, creo que es necesaria y yo sigo investigando y escribiendo ensayos literarios, pero lo que quiero decir es que el mundo se beneficia más con una nueva obra de creación que con un nuevo libro de crítica literaria.

 

La literatura de humor siempre ha sido presentada como subgénero o género menor por cierta elite ilustrada. ¿Intentas una justicia poética en Historia estúpida de la literatura desmitificando ciertos críticos clasistas insoportablemente pedantes o simplemente te lo has pasado de muerte escribiéndola?

Ambas cosas. he disfrutado mucho escribiéndola. Estar a solas, encerrado en un a habitación, riéndote a carcajadas de lo que has escrito es una experiencia vital incomparable. En cuanto a la justicia poética, ¡pues claro que sí! El humor no está justamente valorado. No se sabe de ningún humorista literario o cinematográfico que haya obtenido galardón alguno. Y la gente que se divierte un montón leyendo una novela cómica o viendo una comedia, al acabar, dicen, mostrando desagradecimiento, «¡Qué gansada», sin apreciar la alegría que esa obra les ha proporcionado. Hay que revertir esto.

 

En algunos pasajes, muy elaborados, juegas con los laberintos del lenguaje, cambiando el sentido del texto, algo que recuerda tímidamente a Les Luthiers. ¿Hay lugar para el humor inteligente en una sociedad que ha banalizado extremadamente el ocio y el humor?

Siempre ha habido humor inteligente, aunque en menor medida. El éxito de Les Luthiers, que mencionas, lo prueba. Pero la gente, por lo general, hace, compra o aprecia lo que se le dice. Y por eso bajan los niveles de calidad. Pero si los que mandan en el asunto les ofrecen cosas buenas, las gentes las apreciarán igualmente. Y eso es lo que habría que hacer. Recomendar buenos libros en los periódicos, emitir buenas películas en la televisión y buena música en la radio. El nivel cultural de la gente subiría. Pero hay gente culta y esperamos que cada vez haya más y funcionen con un criterio propio y no con el de los que los quieren manejar para sus fines.

 

¿Por qué la literatura es menos susceptible de reflejarse a sí misma como parodia que otras disciplinas artísticas?

No estoy de acuerdo. La literatura se ha parodiado a sí misma con gran frecuencia y éxito. Desde La gatomaquia de Lope de Vega hasta La venganza de Don Mendo de Pedro Muñoz Seca, por citar sólo ejemplos españoles, las parodias se cuentan por decenas de miles. Lo que sucede es que la parodia ha tenido mala prensa y ha sido considerada un género menor. No lo es. Al contrario. La parodia precisa un nivel cultural muy alto en el que la hace y en que la contempla, pues sin esos conocimientos culturales, lo que se parodia no se entendería. Además, la desmitificación lleva implícito un elemento de sátira, de crítica; tiene un propósito correctivo y regenerativo de la sociedad. En suma: es un género para inteligentes.

La parodia precisa un nivel cultural muy alto en el que la hace y en que la contempla, pues sin esos conocimientos culturales, lo que se parodia no se entendería.

Hay muy pocas referencia similares a Historia estúpida de la literatura en el mercado español actual. ¿Te consideras una especie de referente al respecto?

El panorama de la narrativa cómica española en la actualidad es muy pobre. Con la honrosa excepción de Eduardo Mendoza (y sus novelas de detectives locos y marcianos extraviados), se limita a recoger monólogos televisivos de humor facilón, basados en mujeres que no entienden los mapas y hombres que no atinan en el retrete. Esta tendencia hay que revertirla y por eso hay que escribir otro tipo de libros. En este caso la editorial Espuela de Plata se ha mostrado valiente e innovadora, creyendo en un libro radicalmente distinto al habitual. Pero, ¡cuidado!, no pretendo ser totalmente original, pues existen en el pasado otros libros en la misma línea, como Las mil peores poesías de la lengua castellana, de Jorge Llopis (publicada también, por cierto en la misma editorial, Espuela de Plata) o Cómo acabar de una vez por todas con la cultura, de Woody Allen.

 

Volviendo un poco al punto anterior, eres el nieto de Enrique Jardiel Poncela padre del teatro del absurdo y uno de los máximos exponentes de la literatura española. ¿El interés por el arte y por un tipo específico de literatura (teatro, humor) se hereda? ¿Has intentado seguir sus pasos?

El interés se hereda, obviamente, en los genes y se refuerza con la educación de los primeros años. Mi padre era actor, yo crecí en un teatro y mi pasión por el arte dramático está, por así decirlo, condicionada. En cuanto a la segunda parte de la pregunta, no he intentando deliberadamente seguir los pasos de mi abuelo; hubiera sido un ejercicio de soberbia. Lo que sí sucede es que mi educación me condujo de manera natural al humor. En mi casa se hablaba siempre una lengua «cómica», por así decirlo, llena de camelos, juegos de palabras, chistes sobreentendidos, alusiones, etc. Se me acostumbró a ver el lado ridículo de las cosas. Tuve esa suerte en mi formación.

Mi padre era actor, yo crecí en un teatro y mi pasión por el arte dramático está, por así decirlo, condicionada.

Volviendo a ti: es absolutamente imposible resumir tu currículo vital y profesional en estas líneas. Has hecho teatro, escrito más de 30 libros, eres Doctor en Filología Hispánica Cum Laudem, has dado clases en la Universidad Jawaharlal Nehru de la India donde, por otro lado, has vivido y eres especialista en indología, impartes talleres de interpretación, has dirigido tesis… ¿Piensas detenerte en algún momento? ¿Es, como suele decirse, que el conocimiento más extendido del arte y del mundo conduce inevitablemente al humor?

No pienso detenerme en mi actividad literaria, porque lo que hago me apasiona y no tendría sentido privarme tontamente de un placer efectivo. Sí es cierto que los años te llevan al humor, salvo que seas una de esas personas fatuas que se toman todo muy en serio, especialmente a sí mismas. Según el parangón clásico, la vida es un estadio de carreras y los hombres se dividen entre los que corren en la pista, los que les contemplan y los que venden bocadillos al público para lucrarse con el sudor de otros. Cuando has corrido mucho en esta vida, te llega la hora de pararte a ver cómo corren los demás y entonces es cuando observas, analizas y le sacas la comicidad a lo que contemplas. Como decía Unamuno: «La vida es una tragedia para los que sienten y una comedia para los que piensan».

 

Conforme tu experiencia, me gustaría saber tu opinión sobre la literatura española actual.

Es difícil opinar sin suficientes años de perspectiva. Pero si he de ponerme profético, anunciaré que los narradores que quedarán serán Fernando Savater, Eduardo Mendoza, Fernando Sánchez Dragó… y pocos más. Muchos de los que hoy son muy famosos (Pérez-Reverte, Gala, Zafón), dentro de tres décadas habrán desaparecido de las estanterías y no habrán logrado ni un pequeño huequecillo en las historias de la literatura. Se les olvidará como nosotros hemos olvidado a Alberto Insúa o a Felipe Trigo, que en su época gozaron de gran fama y vendieron bastante.

En el teatro no hay grandes firmas, como en el siglo XX, ni siquiera firmas constantes. La mayor parte de la cartelera son grandes musicales o adaptaciones de películas de éxito seguro. Es una etapa muy baja del arte escénico.

En poesía hallamos nombres destacados, como Luis Alberto de Cuenca, Joaquín Benito de Lucas y otros muchos, pero los libros de poesía difícilmente se venden y este género quede limitado a un círculo muy selecto, pero muy reducido. El resumen de todo esto, es bastante desconsolador.

 

De ser posible, cuéntanos cómo fue el proceso creativo de Historia estúpida de la literatura.

Se trata de un libro de contenido muy heterogéneo y cada escrito tiene una historia distinta. La idea de unirlos en un todo coherente es relativamente nueva, aunque muchas de las partes las tenía escritas desde hace años. Mi procedimiento de escritura no es fijo. Pero, por lo general, pienso en un tema, me documento y dejo pasar un tiempo, para que mi subconsciente haga el trabajo por mí. Cuando me pongo a escribir, me sale todo con gran facilidad, porque el tema ya está rumiado. Cuando me pongo a escribir, no me detengo en absoluto: jamás me he bloqueado ni arrugado ningún papel para tirarlo a un rincón del cuatro, ni cosa así. ¡Ah! Escribo con pluma y luego lo copio. Sigo la regla de Lope: escribo libremente todo lo que se me ocurre y, unos días después, elimino un tercio de lo escrito (lo peor, loo menos divertido, la paja) para conseguir calidad de página.

Muchos de los que hoy son muy famosos (Pérez-Reverte, Gala, Zafón), dentro de tres décadas habrán desaparecido de las estanterías y no habrán logrado ni un pequeño huequecillo en las historias de la literatura.

Por lo demás, pensaba preguntarte por tus referentes literarios pero creo que eso, en alguien con tu experiencia, es inabarcable. Cambio la pregunta, cuéntame, si quieres, cinco de los mejores escritores que hayas leído.

Contestaré a las dos cosas. Si me preguntas por mis modelos en la escritura de humor te diré que son Quevedo, Bernard Shaw, Mark Twain, García Álvarez, Pitigrilli, Pérez Zúñiga, Muñoz Seca, Gómez de la Serna, Jardiel (¡claro!) y Tom Sharpe, aunque seguro que me dejo algunos. En cuanto a mis autores preferidos fuera del campo del humor, pues Lope, Calderón, Gracián, Dostoyevksi, Balzac, Hesse, Zwaig, Rand, Asimov, Eco, Borges. Todo muy variado.

 

¿Deseas agregar algo más?

Pues podría añadir que de esta aventura editorial no espero conseguir fama ni dinero. Tampoco era ése mi objetivo. No tengo ansias de ser ese escritor famoso que usa chaleco a cuadros, fuma en pipa, que se ve asediado por mujeres guapísimas, colocadas en colas interminables ante su mesa y que miran con arrobo mientras le piden que les firme el ejemplar del libro que aprietan amorosamente contra su pecho. Pero sí espero, al menos, conseguir la suficiente solvencia para poder seguir escribiendo y publicando cosas de humor, que es lo que me apasiona. Porque la risa es lo más sano, lo más bueno, lo que más se parece a la felicidad.

 


Datos del autor
  • Nombre: Enrique Gallud Jardiel
  • Biografía del autor: Enrique Gallud Jardiel nació en Valencia en 1958. Es nieto del comediógrafo Enrique Jardiel Poncela e hijo de los actores Rafael Gallud y María Luz Jardiel.
    Se ha dedicado al estudio y la docencia de la literatura española, especializándose en teatro cómico. Es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Jawaharlal Nehru de Nueva Delhi y también por la Universidad Complutense de Madrid. Ha enseñado en diversas universidades y otras instituciones de España y del extranjero. Aparte de su actividad académica es autor de una treintena de libros  y de más de doscientos artículos. Dirige la Compañía Teatral Barbieri. Es socio fundador del Instituto de Indología, dedicado al estudio y difusión de la cultura india. En la actualidad reside en Madrid.
  • Género del libro: cómico/humor/Sátira
  • Blog: http://enriquegallud.blogspot.com.es/

 

Libro: Historia estúpida de la literatura.

00106521310893    1  600x600Enrique Gallud Jardiel

ISBN9788415177999
Editorial RENACIMIENTO | Espuela de Plata
Número de páginas: 216

Conseguir en El Corte Ingles (Papel)

Conseguir en Amazon (Papel)

 

¿Cómo escribe Enrique Gallud Jardiel?

ENTIENDA A GÓNGORA EN QUINCE DÍAS

Estábamos yo y mi circunstancia en la cola del fiambre, en «Carrefour», aguardando turno, cuando se nos vino a la cabeza una pregunta crucial. ¿Qué pasa con Góngora? ¿Por qué nadie lee hoy a este grandísimo poeta?
Hay dos teorías para explicar el fenómeno: unos dicen que escribe demasiado bien y otros, que escribe demasiado mal. Nosotros, en nuestra modestia hemos hallado la solución, puesto que somos capaces de enmendarle la plana al lucero del alba. Nuestro procedimiento (pendiente de patente) consiste en dar tres versiones distintas de cada verso gongorino:

Versión 1: La original, de la pluma del «Cisne del Bétis».
Versión 2: Una versión mejorada para supercultos eruditólogos.
Versión 3: Simplificación actualizada, para que la entiendan con facilidad todos los hispanohablantes, desde Getafe a Valparaíso.

Hemos llevado a cabo el experimento, haciendo uso de nuestro excelso e inmarcesible dominio de la lengua castellana y nos ha quedado chupi guay. Empleamos como texto de referencia la primera octava real de La fábula de Polifemo y Galatea, dedicada al conde de Niebla, que supongo que todos
ustedes se sabrán de memoria.

Versión de Góngora:

Éstas que me dictó rimas sonoras
culta sí, aunque bucólica Talía,
—¡oh, excelso conde!— en las purpúreas horas
que es rosa el alba y rosicler el día;
ahora que de luz la niebla doras
escucha, al son de la zampoña mía
si ya los muros no te ven de Huelva
peinar el viento, fatigar la selva.

 

Versión pedanto-filigranesca:

Aquestas que me infundió trovas eudísonas
erudito sí, maguer eglógica Talía
—¡oh, magistral conde!— en las corintas horas
que es rosetón el orto y maitinada la jornada,
ahora que de luminaria tu calígine maqueas
trasoye, a la eufonía de pipiritaña mía
si ya los baluartes no te otean de Onuba
carmenar el céfiro, destroncar la algaba.

 

Versión para periodistas y políticos:

Éstos que me largó ripios ruidosos
sabihonda sí, si bien campestre Talía,
—¡oh, elevado conde!— en las horas encarnadas
que es pimpollo el crepúsculo matutino y el día, amanecer
vulgar y corriente
en ese momento en que de brillo la Neblina bruñes
oye, al compás de mi zambomba,
si ya no te guipan las tapias de Huelva
cardar el aire y deslomar el bosque.

 

 

Comentarios

  1. Imagen de perfil de NicolasMattera

    NicolasMattera

    28 febrero, 2014

    Wow, gran entrevista, me ha encnatado y no puedo estar más deacuerdo con el autor!!!
    Qué lujo de libro y entrevistar al nieto del gran Jardiel.
    Mi pregunta es si el libro está en eBook para poder comprarlo.
    Saludos!!!

  2. José Luis Herreros

    28 febrero, 2014

    Este tío es bárbaro. Qué cosas dice. Se ve que tiene un gran sentido del humor.

  3. Imagen de perfil de Paloma Benavente

    Paloma Benavente

    2 marzo, 2014

    Qué buena pinta tiene, y me parece que este autor viene con una carta de presentación inmejorable. Me parece que este libro no puedo perdérmelo. En cuanto lo compre y lo lea, ¡comento!

  4. Imagen de perfil de

    kofia

    29 marzo, 2014

    HOLA * mi nombre es Olivia! por favor, ¿cómo estás! Espero que estés bien y en perfecto estado de salud tengo interés en ti, por favor, si no te importa, me gustaría que me escriba en este correo electrónico de identificación a continuación hay una cosa muy importante que quiero decirle a usted (oliviakofi15 @ yahoo.com) (oliviakofi15@yahoo.com
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    HELLO* my name is Olivia! please how are you! hope you are fine and in perfect condition of health i have interest in you ,please if you don’t mind i will like you to write me on this email id below there is a very important thing i want to tell you (oliviakofi15@yahoo.com) (oliviakofi15@yahoo.com

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