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    10 consejos para presentarse a Premios Literarios

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    10 Consejos para presentarse a Premios Literarios

    En la web de Guía Literaria hemos encontrado un texto fundamental que todo aspirante a concursos literarios debe leer: 10 Consejos para presentarse a Premios Literarios. Aunque, hoy por hoy en España es muy dificil ganar (o ser finalista) de un concurso de cierto prestigio es casi imposible (no juegan limpio) siempre vale la pena intentarlo. De modo que aquí copiamos un decálogo de los pasos a seguir para, en caso de participar en un concurso, hacerlo correctamente.

     

    1. Escoge el concurso literario adecuado

    Este punto está en primer lugar porque es el más importante. Hay muchos factores que se deben tener en cuenta al elegir a cuál premio enviar tu obra: ¿Es un premio con buena reputación? ¿Es un premio que realmente elige el mejor o siempre elige a escritores locales? ¿Es un premio que se da a escritores noveles o de trayectoria? ¿Tiene sentido participar en el Premio Planeta, sabiendo que es el premio literario más amañado de la historia de la literatura?, por supuetso que no. Lo mejor es visualizarte como autor, tener claras tus expectativas y la calidad de tu trabajo. Hay premios que dan mucho dinero pero no publican tu obra ni le dan difusión. Hay otros, que por el contrario, dan menos dinero pero publican tu libro y pueden disparar tu carrera como escritor.

     

    2. Respeta tu género literario

    Es un objetivo obvio: debes saber qué tipo de literatura haces pasa saber a qué concursos enviar tu obra. No hay que saltar de género en género por el impulso de un premio. Por ejemplo, si eres bueno escribiendo cuentos conoce bien ese género, perfecciona tu técnica y tu estilo; no te desvíes a escribir poemas porque ha aparecido la convocatoria de un premio de poesía que paga 10 veces más. Pero si lo único con lo que sueñas es con el dinero del premio, adelante, escribe por el dinero. Lo más seguro es que te lleves una buena desilusión.

     

    3. Lee adecuadamente y con paciencia las Bases del Concurso

    Sí, ya sé, no hay nada más aburrido que leer las Bases de los Premios Literarios. ¿Se admiten textos publicados o solo inéditos? ¿Se puede enviar la obra por correo electrónico? ¿Cómo es el sistema de plicas? ¿Cómo enviar una obra utilizando seudónimo? ¿Cual es la extensión máxima o mínima de los trabajos? Estas son solo algunas de las preguntas que las bases de los Premios Literarios suelen hacer hincapié, pero aun así, en cada concurso literario se eliminan cantidades increibles de concursantes por no cumplir con las bases, o los autores se sorprenden al ganar porque no sabían lo que implicaba enviar su texto a un concurso. Hay que leer las bases una por una y con detenimiento.

     

    4. Acógete por completo a las Bases de los Premios Literarios

    Lo digo de una forma simple: no hagas tonterias y acógete a rajataba a las bases. Pensar que los organizadores no se van a dar cuenta de alguna falta a las bases del concurso, o que van a perdonar las infracciones poque eres muy bueno, es completamente inocente. Es más: muchos lectores de un co curso (que no son el jurado, sino becarios o empleados muy mal pagados) están deseando encontrar errores para no tener que leer más obras.

     

    5. Céntrate en uno o en pocos concursos literarios.

    Es posible que nadie confiese esto: los Premios Literarios pueden convertirse en una adicción. El deseo de reconocimiento puede despertar tu ambición y hasta tu locura. Hay quienes escriben para decenas de premios literarios a la vez, con la ilusión de que a mayor cantidad de premios presentados mayores serán sus posibilidades de ganar. Mentira. Es más, hay escritores que adapatan sus cuents (y hasta novelas) para ajustarlos a los criterios de las bases, por ejemplo, si la temática es que el cuento debe trascurrir en una zona rural de Terual y el tuyo transcurre en Nueva York, no sientas la tentación de cambiarlo: se nota. Los Premios Literarios (al menos los honestos) son otorgados por la calidad de las obras.

     

    6. No te precipites

    No seas ansioso, siempre habrá Premios Literarios. Es cierto que terminar una obra (que posiblemente te haya llevado años) es una felicidad muy grande y en ocasiones una emoción irrefrenable. Pero la verdad es que una obra no se termina en el primer intento ni mucho menos, ese es el comienzo. Luego viene el proceso de corrección, reescritura y perfeccionamiento. Precipitarse en enviar tu obra a un premio literario por el afán de cumplir con una fecha limite de cierre suele ser un gran error. Es más, tu obra, una vez pasadas las etapas de corrección (si es que eso existe) debe pasar por varias lecturas. Elige para ello gente con criterios literarios, que sea honesta, que esté dispuesta a decirte la verdad. Jamás pienses en eso de: “A lo mejor, pese a los errores, le gusta al jurado”. Eso no pasará.

     

    7. Es fundamental la corrección ortotipográfica

     A ver, borremos de una vez por todas esos tristes tópicos de que las faltas de ortografía, si el texto es bueno, no importan. ¡¡FALSO!!  Repito lo dicho anteriormente: el lector de concursos (becario y pesimamente pagado) está harto de leer obras (en el mejor de los casos, recuerda, solo lee 3 página si está de buen humor) y si le haces las cosas más dificiles mandará tu obra a la pila de basura. Es duro, pero es así. Un texto no corregido es una forma de decirle al lector que no te importa tu material y entonces ¿Por qué debería importarle a él?. Un texto enviado a un Premio Literario que contenga muchos errores es una pésima carta de presentación para un escritor. No lo hagas, es más, si puedes contratar a un corrector profesional para ello habrás ganado muco terreno. La mala ortografía puede descalificar tus escritos de la posibilidad de ganar un premio.

     

    8. La presentación debe ser impecable

    La presentación de una obra a un Premio Literario es muy importante. Un material mal presentado (roto, mal impreso, desordenado, mal encuadernado…) es una muestra de poco profesionalismo y volvemos a lo mismo que antes: si a ti no te importa entonces ¿Por qué debería importarle a él?. Una buena presentación da una idea de un escritor que es, a su vez, cuidadoso en su forma de escribir.

     

    9. Se honesto

    Escribe para ti pensando en hacer tu mejor trabajo no te enrolles en sueños de gloria, entrevistas televisivas, escritores millonarios al estilo Hollywood… amigo, eso es ficción. Y por supuesto, que no se te ocurra jamás plagiar a otro para ganar un premio, tarde a temprano te descubrirán. Naturalmente también debes ser honesto con tu escritura, con tu estilo, has lo que sabes hacer.

     

    10. Jamás te desanimes si no logras ganar

    No siempre se puede ganar. Recuerda que, además, los concursos suelen estar abarrotados de participantes y todo, o casi todo, muy buenos. Un dato más: a los concursos cuya cuatía de premio es alta (supera los 6.000 €) también participan escritores profesionales o incluso consagrados que necesitan un impulso a su carrera. También contra ellos compites. Por lo demás: no siempre escribimos nuestro mejor trabajo, la literatura es una carrera de fondo. Y además, debes esntender que lo Premios Literarios no siempre son justos: están atravezado por múltiples intereses: las editoriales quieren que gane alguno de sus escritores cuyos derechas ya poseen, los ayuntamientos prefieres escritores de su zona, los lectores de obras no siempre hacen un buen trabajo (sí, y con esto me refiero a que no siempre leen sus cribas… triste, pero real), y un infinitud de etcéeras. Es cierto que el no ganar puede llevarnos a cuestionarnos sobre nuestro talento, pero los grandes escritores no lo han sido siempre: se hicieron con el tiempo y con mucho trabajo. Muchos grandes autores jamás ganaron un premio ni fueron publicados (Cortazar es el mejor ejemplo). No te desanimes, simplemente sigue adelante, sigue escribiendo.

  2. Falsaria

    La última profecía, de Encarna González

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    ¿Es posible escribir una novela social, con conciencia ecológica, a la vez entretenida y con una sólida trama de ficción?

    La sola idea parece lejana, pretenciosa, uno de esos proyectos grandilocuentes que mueren antes de nacer y, sin embargo, antes de que el lector deje de leer estas líneas debo advertirle lo siguiente: sí, existe, y no solo eso, sino que además es excelente. ¿El título? La última profecía —nada más acertado—, ¿la autora? Encarna González, una escritora que hace sus primeros fuegos y no le teme a los riesgos.

    En La última profecía el lector encontrará un tema muy familiar, el cambio climático, pero a su vez, se sumergirá en un viaje de investigación apasionante donde se plantea muchas preguntas, no solo sobre los problemas que afectan a nuestro planeta sino sobre el sentido mismo de nuestra existencia.

    En este sentido, La última profecía se basa en contrastados hechos reales, en donde la autora, apoyada por documentos científicos reconocidos mundialmente y contenido bíblico totalmente veraz, es capaz de tejer una trama sorprendente donde nos alerta sobre la escalofriante realidad que padece la Tierra: el ritmo actual de la extinción hará imposible seguir viviendo en nuestro planeta en muy poco tiempo. Sin ir más lejos, nos dice Encarna González, la probabilidad de vivir a esa temperatura es tan solo de un 50%. Hace tres millones de años que no se dan estas condiciones geo-climáticas.

    Dicho esto, el lector no debe confundirse: La última profecía no es un postulado o un ensayo académico sino una novela pura y dura, de principio a fin, con una tensión narrativa envidiable que se vale de todas las técnicas posibles de la ficción (misterio, impacto psicológico, puntos de giro, etc.), con el fin de aportar conocimiento sobre la lacra que amenaza la supervivencia de nuestro ecosistema, y esperanza para todas las personas concienciadas que luchan por un mundo mejor.

    La última profecía es, por ello, un libro de lectura obligada, un punto de partida para indagar sobre la salud de nuestro planeta. Pero, sobre todo, es una obra de intriga audaz que nos sumergirá hasta el fondo de una trama que te dejará sin aire.


    Libro: La última profecía

    Encarna González

    Conseguir La última profecía

     

  3. Falsaria

    LUNA: Apogeo, de Rubén Azorín

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    Raymond Chandler decía, al final de su carrera, que las características generales que determinan las claves de toda novela policiaca podían (y debían) aplicarse a cualquier género narrativo, esto es: tensión narrativa, suspenso, correcto sistema de la verdad-veracidad, etc. Desconocemos si Rubén Azorín ha leído El largo adiós pero lo que sí sabemos es que su novela, LUNA: Apogeo, es una excelente pieza de Ciencia Ficción que puede leerse, sin embargo, en clave de thriller. Lo cual nos atrapa hasta el final.

    Trabajada minuciosamente, LUNA: Apogeo es un puzzle milimétrico, uno de esos libros que para leerlos hay que abstraerse del mundo y, con boli en mano, dejarse llevar por cada detalle y por cada punto de información como si fuera el último. No sobra absolutamente nada.

    En ese sentido, LUNA: Apogeo es la historia de un grupo de científicos, agrupados en el Proyecto de Medición Lunar Láser que, al margen de los Gobiernos, tratan de anticiparse y combatir una inminente catástrofe. Pero, al respecto, el lector no es una pieza decorativa a lo largo de las páginas, Rubén Azorín, nos obliga a recorrer el libro en sentido inverso, es decir: la historia va desde el lector (testigo omnisciente) hacia la trama y, en realidad, ambos componen la historia.

    Despojada por completo de cacharros y artilugios facilistas de guerras cibernéticas, replicantes o cafeteras parlanchinas, LUNA: Apogeo se centra en el carácter científico de un futuro no tan remoto, cuyas piezas de ese escenario son veraces (diría Chandler) y hasta empíricas.

    Tal y como manifestó el mismo escritor, [en LUNA: Apogeo] “he querido huir de lo fantástico y convertir la novela en algo real, en algo creíble. En ciencia ficción realista, como nos atrapaban los grandes clásicos. Está ambientada en un futuro cercano. [...] y a lo largo de su recorrido la novela reta al lector a distinguir la realidad de la ficción y a juzgar si las cosas son como nos las habían contado”.

    De este modo, con una erudicción poco común en la literatura actual, la novela prescinde de todo artificio para hundirse en una trama sólida, entretenida y atrapante. No hay engaños, ni dilación, en LUNA: Apogeo: te sumerges en uno de esos libros que no quieres terminar.


     

    Luna APOGEOLibro: Luna: Apogeo

    Santiago Alcazar Mouriño

    Formato: Versión Kindle
    Tamaño del archivo: 891 KB
    Longitud de impresión: 440
    Uso simultáneo de dispositivos: Sin límite
    Idioma: Español
    ASIN: B00J8YLETU

    Conseguir (Papel – eBook) Luna: Apogeo

     

  4. Falsaria

    Los Concursos Literarios y la muerte del escritor de primera publicación

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    Es evidente que, al día de hoy, hay concursos literarios para todos los gustos, géneros y temáticas. Concursos sobre fútbol, sobre la mujer, concursos de ciencia ficción, microrrelatos, poesía, cuentos. Concursos grandes, pequeños, nuevos, prestigiosos… En síntesis hay concursos para todos los gustos y casi todos están en internet.

    El auge de los concursos literarios se puede explicar por muchos motivos, algunos que van desde la mal llamada responsabilidad social corporativa (el típico concurso para lavar la cara de empresas que “apuestan por la cultura”), hasta el fomento del turismo en ayuntamientos que nadie encontrará en un mapa rutero, y nuevas editoriales que quieren darse a conocer. Pero una de las razones que se esgrime poco, y explica la cantidad de participantes que suelen tener cada uno de esos concursos, es la crisis del sector del libro. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Muy simple: es, por decirle directamente, casi imposible, para un escritor de primera novela, publicar en una editorial de prestigio en la actualidad y los concursos parecen ser la única salida potable para aquellos escritores, noveles o no, que quieren hacerse un lugar en la literatura. Continue reading

  5. Falsaria

    Ser nadie, de Santiago Alcázar Mouriño

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    Estructurado en secciones o capitulos cortos, Ser nadie, de Santiago Alcázar Mouriño es una novela poética, lo que antiguamente solía llamarse metáfisica, que alcanza la madurez narrativa con elementos de gran calidad.

    Frente a la incontable cantidad de literatura desabrida y fría (deudora de la nueva literatura: corta, efectista y muchas veces plagiando personajes sin alma que solo serían posibles en pésimas series televisivas), Ser nadie se presenta como el recorrido vital de un hombre roto por la insatisfacción y despojado de todos los elementos que, justamente, determinan la condición de un hombre: su origen, su trabajo, su edad. El camino circular de su autoconciencia está, por el contrario, determinado no por lo que los demás digan, sino mediante la cristalización de su vida interior. Aquello que verdaderamente, como decían los existencialistas, nos hace humanos.

    Naturalmente, al tratarse de un recorrido de ida para luego, finalmente, regresar al origen, la prosa no puede (ni debe) estar exenta de nostalgia, al fin y al cabo, como manifiesta el mismo autor, Ser nadie va de la vida a la muerte. Como la generación de las hojas: el Niño que fuiste, los niños que ahora tienes. La juventud que quedó atrás, la época de las grandes mentiras, y encarar la segunda parte de la vida, hasta donde llegue, pero ahora hay menos tiempo por delante que por detrás. Saber vivir con lo que eres, con lo que has llegado a ser, apenas nada. Y sobre eso volver a construirte”.

    Desde un punto de vista literario, Ser nadie es una obra para entrenados, construida fuera de los cánones novelísticos manifestados por un comienzo, un nudo y un final. Su estructura se asemeja a un viaje, una crónica hacia el interior del ser humano y para ello solo es posible utilizar la poesía y las palabras más bellas.

    Por momentos, incluso, Santiago Alcázar Mouriño se asemeja a ciertos patrones arísticos manifestados por Alejo Carpentier, la responsabilidad del autor como observador aventajado capaz de traducir su entorno en palabras. La misión de intentar captar el fondo de todo, “la profundidad de las miradas, las posturas de desvalimiento, la fragilidad, los detalles del paisaje, el romper de las olas, los troncos y ramas de los árboles, la brizna de hierba” para que el lector sienta exactamente cómo son las cosas de este mundo.


    Ser nadie

    Ser nadieSantiago Alcazar Mouriño

    Número de páginas: 77

    Conseguir Ser nadie (Amazón)

     

     

  6. Falsaria

    Historia estúpida de la literatura, de Enrique Gallud Jardiel

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    Me doy cuenta, luego de un breve repaso por el historial de Reseñas publicadas, que pese a la innumerable cantidad de libros que hemos recomendado ninguno es un libro de humor. De Humor con mayúsculas. Recapacito y pienso que no es extraño: tengo la convicción de que en el mercado literario actual no hay muchos libros de lo que comúnmente se entiende por parodia o humor inteligente. De modo que, como comprenderá el exquisito lector, comenzar a reseñar Historia estúpida de la literatura es algo que voy a disfrutar en serio, tanto o más de lo que disfruté leyéndolo.

    Comienzo por el principio: aquel fantástico escritor de principios del siglo XX, una de esas joyas de la literatura española llamado Enrique Jardiel Poncela ―hay colegios que llevan su nombre― dejó descendencia y una de esas líneas del ADN, cargada de talento, humor y erudición, fue a parar hasta su nieto Enrique Gallud Jardiel, un tipo que leyó tanto que un día comprendió que si uno es capaz de leer gran parte de la Literatura Universal termina muerto de risa. Continue reading

  7. Falsaria

    Ya están aquí los participantes del Sexto Número en Papel de Falsaria

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    El 21 de febrero de 2014 se cerró el Sexto Número en Papel de Falsaria y, gracias a su edición colaborativa en la que pueden votar todos los usuarios de la Red Social Literaria, estos son los participantes que encontraréis entre sus hojas:

    1. El extraño suicida sin sangre, de Luis González: un apasionante cuento sobre cómo un escritor que quiere morir, ante todo pronóstico, genere nuevos textos.
    2. Masacran a cuarenta y ocho en un camino a una rancheríade HURBRA: porque la crueldad es terrible, pero a veces más.
    3. Una pancarta para Volivar, de Eva Franco: para los más especiales, sería imposible vivir sin leer.
    4. El mundo llega a su fin. Firmado, los mayasde Israel-Esteban: la fama siempre fue efímera.
    5. Dos cadáveres pudriéndose en el ríode Alicia Gog: una joyita literaria en esta edición.
    6. Ojos tristesde ARN-OLD: un poema hecho de palabras imposibles de decir con la garganta.
    7. Croco, el cocodrilo, de Julieta Vigo: un breve cuento infantil.
    8. Ella y élde Después de la Tormenta: los planos que se unen en algún punto, como el amor.
    9. El diagnósticode MartaV: siempre hay una media naranja para nosotros, por muy raritos que seamos.
    10. Víctimade Aziza: el perseguidor y el perseguido, las dos caras de la misma moneda.
    11. Cuestión de volumende Lidyfeliz: las parejas que se quieren entender, se entienden.
    12. Atreverse a cederde Roberto García: un paraje de Castilla León da para mucho.
    13. Novela negrade Sol Maya: a veces las mañanas en el portal son muy duras. 
    14. Presunto asesinode Claudia (Diadenes): ¿por qué le costará tanto entender a la gente que las apariencias, siempre, engañan?
    15. Monotonía, de Alex: porque los matrimonios se conocen hasta en esos pequeños detalles.
    16. En los labios de un besode Halize: un poema sobre besar y sentir.
    17. Decisiones a montonesde Visceral: siempre hay que elegir.
    18. Huellas, Manger: a veces las pistas nos llevan a sitios inesperados.
    19. Frustración, de Beatriz: la microbrevedad de un anhelo.
    20. Presa de un caprichode Amilcar Martínez: un bello poema que te lo deja muy clarito.
    21. Tejiendo a María Purísimade Paloma Benavente: porque la gente hortera también puede ser feliz.
    22. La chica más puta de mi barriode Álvaro Iranzo: a veces la libertad es un peso difícil de llevar.
    23. El escape tailandés, de Eduardo Flores: ¿hasta dónde llegarías para cumplir tu sueño?
    24. El velatorio, de Nanky: ¿qué arrastra la muerte?
    25. Mascazampas, de Asunfer: Internet se lo lleva todo.
    26. Diez días, de Sobran Motivos: estar separados es un suplicio.
    27. Gloria, de Hugo Jota: un loquito más.
    28. -30 ºC, de Javier Ramos: así estaríamos juntitos.

    ¡Enhorabuena a todos y en breve estará la edición en papel disponible!

  8. Falsaria

    Entre la luz y la oscuridad, de Ester Alcaide Arnau

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    Arrancamos esta semana, como cada semana, dedicada a la novela Entre la luz y la oscuridadde Ester Alcaide Arnau.

    Esta valenciana, oriunda de Puerto de Sagunto, es capaz de bucear hasta el fondo en las psicología de los personajes, y sus complejidades, hasta dar con un mapa de la conciencia humana en esta modernidad vacía y en muchos casos cruel.

    Entre la luz y la oscuridad, es la historia de Estela, una muchacha que desprende amor, luz y bondad pero que, desde el momento mismo de su nacimiento en Brighton, Inglaterra en 1971, también cobra vida, como una cruel paradoja, un ser malévolo que intentará arrastrarla hacia la oscuridad siempre que tenga la menor oportunidad.

    A tal caso, Estela nunca se dará por vencido pese que esa tensión interior se irá haciendo progresivamente más fuerte. La batalla de Estela por derrotar esa oscuridad interior no será, naturalmente, un camino sencillo y a tal caso, el punto de inflexión se dará con la llegada de sus dos hijos, que le daría la fuerza necesaria para persistir, luchar y sobrevivir a sí misma. Continue reading

  9. Falsaria

    Grandes mitos sobre la publicación digital (y algo más)

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    El Diario La Vanguardia, en su edición del 20 de marzo del 2012, ya alertaba en un excelente artículo publicado por Alberto Vicente y Silvano Gozzer algunos de los tópicos que, ya por esa época, empezaban a despuntar con fuerza. En su mayoría (salvando algunos datos que, naturalmente, han cambiado) las premisas manifiesta en lo que ellos llamaron Diez mitos sobre la edición digital se han ido acentuando y manifestando cada vez más. En su mayoría, por ideas equivocadas, por mistificación o por pura propaganda, seguimos asistiendo a un escenario, el de la publicación digital, repleto de incertidumbre que, no obstante, ha sido objeto de innumerable cantidad de críticas y opiniones diversas desde todos los frentes.

    Con el único objetivo de poner un poco las cosas en su lugar, Alberto Vicente y Silvano Gozzer hacen un repaso casi a modo de glosario para todos aquellos que repiten sin cesar mitos no siempre contrastadas sobre literatura y edición digital. Empecemos:

     

    1. El libro digital matará a los libros impresos. Uno de los argumentos más utilizado sobre el avance de las nuevas tecnologías y el cambio de hábitos de los lectores es que el libro digital terminará acabando con el libro impreso. Optimistas tecnológicos, luditas sin reparos, románticos del papel, medios de comunicación, etc., todos ellos han promocionado esta idea, bien para defenderla o bien para atacarla, empobreciendo el debate.

    Libros digitales o libros impresos no es la respuesta. Los soportes se irán adaptando a la demanda de los lectores. Y con ellos, los modelos de negocio. Si seguimos ese razonamiento los libros impresos existirán mientras los lectores los quieran y una editorial vea rentable producirlos. Todavía es muy pronto para vaticinar qué porcentajes de libros serán impresos y cuáles digitales. Lo único cierto es que cuando eso ocurra no nos daremos cuenta que está pasando, pues a los libros electrónicos habremos dejado de llamarlos así para llamarlos simplemente libros.

     

    2. Los libros electrónicos deberían costar lo mismo que los impresos. Este argumento es apoyado por algunos editores, que pretenden establecer los precios de los libros digitales al mismo nivel que los libros impresos para no tener que cambiar su modelo de negocio actual. En un mercado incipiente, donde todo está por hacer, llevamos varios meses viendo intentos de establecimiento de precios o muy caros o muy baratos en relación a la edición impresa.

    El problema es que en los libros físicos hay un modelo para establecer el precio por parte del editor en función de los costes de creación y producción, mientras que el formato digital exige un modelo más relacionado con el tipo de contenido y los hábitos de consumo (por suscripción, por descarga, en la nube, etc.). Por lo tanto, el reto es crear una estrategia de precios que sea independiente de la edición impresa, puesto que establecer un precio muy por encima de lo que está dispuesto a pagar el consumidor aleja la posibilidad de un encuentro entre oferta y demanda.

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  10. Falsaria

    Tienes una solicitud de amistad, de José Vicente Sarmiento

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    José Vicente Sarmiento se ha convertido, posiblemente sin proponérselo, en el escritor del momento por la obra Tienes una solicitud de amistad, una novedad editorial que intenta abordar uno de los temas más complejos, desconocidos y nuevos del fenómeno de las redes sociales: el acoso y la mala utilización de unas herramientas que pueden ser peligrosas. Con una mezcla entre narrativa de tensión y pedagogía, José Vicente Sarmiento nos presenta una obra fuera de lo común, interesante y fundamental para todo padre con hijos adolescentes y para todo adolescente con padres preocupados.

    Marta, que recientemente ha cumplido 15 años y como determinan los rasgos de su edad, se siente feliz cuando se mira al espejo. Su cuerpo ha comenzado a cambiar: los sujetadores deportivos han pasado a la historia y, aun con apenas una semana de clase, todos sus compañeros hablan de ella. En base a eso, suele posar frente al espejo con el teléfono móvil y haciendo uso frecuente de las redes sociales donde comparte su vida. Sin embargo, nunca se hubiera imaginado lo que en los próximos días le estaba a punto de suceder.

    Desde ese punto de partida, Tienes una solicitud de amistad se desarrolla entre un cruce entre realidad y ficción que convergen en un peligroso punto común. Sin perder un gramo de tensión narrativa, la novela es un excelente híbrido entre novela juvenil y relato didáctico que sumerge al lector en un mundo de códigos desconocidos y falsas apariencias. Continue reading