“Quien mucho abarca poco aprieta” Vox Populi
“Quien mucho ama, poco lo quieren” S. de Helena
Esperando raro en mí…
No debería ser así; de hecho he estado esperando lo mismo desde hace tanto tiempo, pero ¿qué es aquello que tanto espero? La resurrección del amor nada más y nada menos.
- Ella: ¡Sergio! No eres sincero.
Como si fuera un computador borraba todo lo malo de mi disco duro para comenzar de nuevo. La sinceridad para hablar es simplemente el hecho de mayor trascendencia, pero ¿para qué sirve un diálogo si la tristeza te alcanza al crear sin querer un soliloquio?
Heme aquí frente del salón de pianos esperando la resurrección del amor, viviendo una batalla a la intemperie, donde el magnánimo héroe y donde el peor antagonista curiosamente soy yo. Batallando duras luchas en contra las armonías disonantes de tu ser, batallando contra tu marea, batallando a favor de lo que alguna vez era necesario para mí… pero eso no basta.
No te pido una primavera perpetua sólo espero me muestres que hay un sol después de toda esta lucha. Un sol que apague esta turbia tormenta en la cual se está empapando mi armadura, mi espada, mi escudo y mi ego. La consecuencia de las palabras se va con el viento, aquellos destellos de lujuria despiertan en la realidad, para darme cuenta que no soy yo, no eres tú, solo es el amor que alguna vez soñaba contigo.
Tarde vacía sin besos ni caricias.





Conmovedor.
Gracias!