Realmente no creí en los fenómenos paranormales, nunca, ni de niña, el coco me daba risa, los vampiros y hombres lobos para mí eran un reto si llegaban a existir. Las imágenes de fauces terribles, ojos saltones, inyectados de sangre, asesinos con cuchillos, nada podía hacer que a la hora de apagar las luces y meditar en mi cama a oscuras, empezara a maquinar en mi imaginativa cabeza sombras macabras dispuestas a llevarme a un mundo de eterna pesadilla.
Con 25 años, una carrera terminada y un brillante futuro por delante, no podía darme el lujo de dejarme caer por miedos infantiles… y de hecho el mundo paranormal no estaba en mis planes, hasta el día que, limpiando la vieja casa de mi abuelo, en la cual me había instalado y quien había fallecido hacía poco de un infarto, una gran maleta se abrió de la nada. Sospeché que los resortes habían fallado, tenía un sistema mecánico simple de hacer saltar la tapa de la maleta al desprender el cierre, así que de seguro el cierre se había falseado y la tapa saltaba por nada.
Cuando me dispuse a cerrarla noté muchísimos papeles, carpetas, anotadores, incluso cds y disquetes de ¾, mi abuelo le gustaba investigar fenómenos y leyendas paranormales, a veces se metía a casas abandonadas con una grabadora, una cámara de fotos, lo que sea, y últimamente, había estado investigando leyendas a trabes de Internet… a pesar de tener sus buenos setenta años, y ser jubilado, no era negado a la tecnología. Tenía su ordenador portátil, con Internet y al revisarlo, infinidad de archivos de sus experimentos, aventuras e investigaciones.
De curiosa me puse a leer, bastantes leyendas urbanas, algunas chistosas, otras demasiado irreales…
Miré una carpeta que decía: casos sin resolver y el primero de los archivos decía: CADDLE COVE.
La curiosa historia que circulaba en Internet , todo empezó cuando un grupo de veteranos se juntaron en un foro, preguntando sobre un programa infantil local llamado Caddle Cove, tratándose de una marioneta de un pirata que luchaba contra una marioneta esquelética llamada Robapieles, y todos ellos eran un mundo imaginario de una niña de cinco años… Contaban que en el último capítulo solo se escuchaban gritos, se veía a la niña llorar… y un último mensaje, en donde un usuario le había preguntado a su madre, y ella le decía que él se paraba media hora frente al televisor mirando solo estática.
Me quedé entre sorprendida por aquello, porque a pesar de ser obviamente falso me generó cierto escalofrío… y también curiosa… así que leí el número de archivero del documento, fui a la maleta y busqué el mismo número, sacando una carpeta que tenía dos dvd grabados y una cinta de vídeo que decía: cap 12 nma!
—¿Nma? —repetí suavemente y puse los dvd… estaban dividido en seis capítulos el primero, en cinco el segundo… y como lo imaginé, solo eran estática, y más estática…
Pensé que mi abuelo había estado experimentando con algo, tenía contactos en todo el mundo debido a su trabajo, así que puse la cinta y di un salto hacia atrás.
En la cinta salía muchas imágenes confusas, todos gritaban y había una niñita llorando, de repente aparecía un sujeto con una máscara de cerdo en algún acampado y luego, más estática…
Me quedé viendo el televisor, no tenía miedo, simplemente me había sorprendido, pero aún así revise la carpeta, había notas aisladas como escritas en diferentes situaciones, con la prolija letra de de mi abuelo,
“El subconsciente de los niños suele estar más desarrollado en la temprana edad, a partir de los sietes años, el consciente empieza a predominar”, rezaba el papel, con la letra de mi abuelo, y más abajo decía:
`”Ver con los ojos de un niño”.
¿Cómo rayos se suponía que iba a verlo con los ojos de un niño? Empecé a dudar de la cordura de mi abuelo, incluso de la mía por haberle seguido el juego y haberme puesto a ver pura estática en dos dvds y un vídeo bizarro. Volví a querer dejar todo en la maleta cuando noté algo extraño…
Todos los demás papeles estaban completamente en blanco, no había un solo papel, aparte el de la carpeta de Caddle Cove. El ordenador igual, no había un solo registro, excepto el del caso… y yo estaba segura de haber leído al menos cincuenta carpetas de casos no resueltos.
Puse todo en la maleta nuevamente y traté de cerrarla, pero la tapa volvía a saltar una y otra ves, al punto de llegar a ponerme los pelos de punta por aquella situación fuera de lo común que se estaba dando.
Até la maleta con unas sogas y me fui a dormir, esa noche tuve un sueño pesado, sentía que tenía hilos, como si yo fuese una marioneta viviente y un esqueleto con dientes afilados y una capa con remiendos hechos de piel humana trataba de alcanzarme con sus esqueléticos dedos cubiertos de sangre fresca…
Me desperté bañada en sudor, y tardé varios segundos en diferenciar la realidad con aquel sueño, aún podía ver las cuencas vacías de la calavera donde en algún tiempo hubo ojos quizás… y su chillido demoníaco seguía haciéndome eco en el inconsciente…
Suspiré y me levanté para comprobar, con un vuelco en el corazón y un frío para nada natural recorriéndome la espalda… que la maleta estaba abierta, las cuerdas rotas y el expediente de Caddle Cove abierto, las únicas hojas que no estaban en blanco…
Alguien o algo… quería que llegase al fondo de este asunto.
CxF





Aníbal J. Ordaz
Definitivamente mi clase de historia. Un par de detalles que seguro que por premura se te pasaron por alto, pero en general muy bien.
Felicidades Natalia!
Estaré pendiente a ver cómo sigue.
Natalia
Gracias! de echo este es el primer capitulo de 10 de diferentes historias, el cap 2 y continuación de este esta en papeleo de moderación 🙂 espero que te guste y si, acertaste es mi primer proyecto del genero de terror
Beth
Apenas leí el principio ya ya me pareció bien interesante… por ahora no tengo tanto tiempo para terminar de leer pero te aseguro que regreso más tarde.
Saludos c:
Natalia
Gracias Beth, me alegro que te guste!
Paloma Benavente
¡Qué bueno, muy intrigante!