Se cruzó a su muerte de camino al trabajo pero ambos estaban tan ocupados pensando en no se qué, que ninguno reconoció al otro pero se dieron los buenos días con las cejas. La muerte fue la que descuadró caja al finalizar la jornada, Javier en cambio se compró una bolsada de pandebono para comérselo en la casa porque esa noche se sentía particularmente invencible.
juli

Paloma Benavente
Está muy bien!
Lot Alkef
Muy bien.
Sigue así
VIMON
Buen micro. Saludos
juli
Intentaré ir colgando con más frecuencia chicos;) gracias por leerme. un abrazo.