Cuando abrió el libro por la página 37 pensó de nuevo en lo lento que avanzaba con sus lecturas últimamente, bueno, en realidad no era últimamente, estaban siendo ya muchos los años que caía dormido nada más empezar a leer , eso o se dispersaba en una nube de pensamientos que apenas podía recordar nunca, una pena pensaba él, puesto que le interesaba la literatura, pero en realidad nunca pasaba de la maldita página 37, siempre la 37, y ya era hora de afrontar este suceso que hasta aquel día no había querido ver.
Llegó a pensar si realmente le gustaba leer, lo haré para parecer una persona cool? Lo haré porque mis padres siempre han leído mucho y mi casa es lo más parecido que he visto nunca a una biblioteca ? Nada de eso le convencía, el sabía que le gustaba leer y había disfrutado 37 páginas muchas veces que sumadas entre ellas hacían miles de páginas….qué pasaba entonces?
Finalmente fue al doctor y este le comentó que tenía la famosa treintaysitis, que no se preocupara, le recetó un par de medicamentos y pareció funcionar durante un tiempo, el tiempo que tardo en darse cuenta que ahora siempre se quedaba en la página 41, intuyó entonces que debería ir de nuevo al doctor, necesitaba mediación más fuerte, necesitaba seguir la historia.

Luna de lobos
Qué título más curioso para un texto tan curioso.
Qué disgusto eso de medicarse para poder seguir leyendo…
Me gusta, Pit, pero hay algunos fallos de puntuación. Yo los revisaría para hacer más fácil la lectura
Un abrazo,
Luna de lobos
pit_sailor
Me alegra oir que te resulta curioso, de verdad…:-)
No escribo últimamente nada y esta tarde me enteré por
Molar Mucho del concurso y casi súbitamente me arranqué con ello….
Tienes razón que es triste medicarse para leer…pero también pienso….
con lo malas que son la mayoría de las medicinas se agradece
que una de ellas incentive a la lectura, no? habrá que asegurarse que no tenga efectos secundarios, como ver la TV, por ejemplo.