Una jornada en el campo

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    Alba sombría de estricta mirada,

    que acecha severa su lenta llegada,

    y espera ingrata en cada jornada,

    su cosecha de resignada traza.

     

    Cuerpos quebrados de dueños cautivos,

    caminares quietos de rostros ajados,

    pasos humildes de ritmos esclavos.

     

    Tristezas que arrastran sus dueños,

    miradas perdidas de resignados fueros,

    lagrimas secas que ahogan sus sueños.

     

    Manos crispadas de ajena labranza.

    Espaldas cargadas de muerte aplazada,

    frutos truncados de rama amarga.

     

    Bendita tarde que los reclama,

    que los recoge amiga, que los acompaña

    y los acuna ligera y los retorna certera.

    Se despide traidora, hasta el próximo alba.

    Comentarios

    1. nanky

      13 abril, 2012

      Muy bonito. Gracias por compartir. Saludos desde Buenos Aires.

    2. jorepa

      13 abril, 2012

      Pedrito, qué belleza, yo es que leyendoossssss me sientocuanto menos ridicula!!!! felicitarte y pedirte de continuar con esta tu riqueza de palabras amigas que llenan horas vacias, GRACIAS de corazon

      • Pedro Gda

        14 abril, 2012

        Jorepa, no se que te hace sentir ridícula, pero me alegro de que esto lo alivie algo. Gracias a ti siempre. Besos.

    3. Soraya

      13 abril, 2012

      Pedro, haces que adore la poesia!! Excelente!! Abrazos!!

    4. Ana Stone

      13 abril, 2012

      Muy bonito, por un momento he vuelto al campo de mis abuelos

      • Pedro Gda

        14 abril, 2012

        Gracias Ana, este era un campo duro, no sé si ha sido un regreso feliz.

    5. Erg

      14 abril, 2012

      Una mirada atrás nunca está de más. Como se trabajaba de sol a sol, día tras día, sin fiestas ni puentes .. ahora nos quejamos, y no digo sin razón. Pero ellos, los de tu relato.. ¿que pensarían de nuestras quejas?. Momento reflexion… para lo bueno y para lo malo.Gracias por compartir.

      • Pedro Gda

        14 abril, 2012

        Erg, esto lo escribí el otro día después de regresar de Almería y quedarme alucinado al ver las condiciones en las que trabajaban algunos emigrantes en los invernaderos. A veces tenemos las cosas demasiado cerca, aunque no queramos verlas. Aunque la mayoría hemos escapado de eso, parece que todos no. Ya nos falta menos. Gracias por tus comentarios, siempre cálidos.

        • Erg

          14 abril, 2012

          Si.. conozco esas condiciones. Es triste saber de esa realidad y no poder hacer nada o ¿acaso no queremos hacer nada?. Ver trabajar a esas personas en Julio y Agosto es de juzgado de guardia.

    6. mitica

      14 abril, 2012

      Bueno, Pedro, yo si que te he leído, jajaja (sigo sin dejar de reír). Me gustan mucho tus poemas, éste en concreto me ha recordado a alguien que murió y era un auténtico artesano del campo. Gracias.
      Felicidades y sigue, por favor.
      Te leo, amor. Jajaja.

      • Pedro Gda

        14 abril, 2012

        El amor mas fiel, es siempre el mas ciego. No pude menos que frenar en seco antes de estropearlo todo…. a veces tus trampas son demasiado crueles.

        Gracias a ti por tus comentarios y por compartir tu risa, sonrisa. Siempre resulta muy refrescante.

    7. Shu

      15 abril, 2012

      Transmite la dureza con toda sensibilidad ¡Bien hecho!

    8. NoëlleC

      29 abril, 2012

      Muy emotivo. Me ha llegado lo que has escrito.

      Besos, NoëlleC

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