Si tuviera que dedicar este cuento a alguien, sin duda se lo dedicaría a mis padres.
No tengo que dedicarlo, pero quiero dedicárselo a ellos.
Dedico este cuento a mis papas.
Tomás, Carmen. Carmen, Tomás.
GRACIAS y GRACIAS
Hasta hace unos días yo ignoraba lo que a continuación voy a relatar, y lo puedo hacer porque ha querido la fortuna, que recientemente llegara a mis manos el viejo diario de mi madre. En sus amarillentas páginas se van desgranando algunas de las peripecias que les acontecieron desde que tuvieron noticia de mi llegada, hasta el día de mí bautizo.
Nueve de septiembre de 1951.
Querido diario ayer le he contado a Tomás que estamos esperando un bebe, y se ha puesto muy contento (bueno al principio no) pero después de superada la sorpresa le dio mucha alegría.
Quince de septiembre.
Anoche por fin le dijimos a la madre de Tomás lo de mi embarazo, y que si podíamos quedarnos a vivir con ella, nos dijo que no, que lo sentía mucho, que la casa era demasiado pequeña para cuatro personas.
Sinceramente, a mi me pareció una excusa, y a él también.
Veintiocho de octubre.
Hoy vuelvo a tomar la pluma para escribir que estamos más tranquilos, mi padre nos deja la alcoba de mi hermano mientras esté en la mili. Pero nos ha pedido que nos casemos para que no seamos la comidilla de los vecinos.
Dos de noviembre.
Ya tenemos fecha para la boda, será el ocho de diciembre a las ocho de la mañana, es tan temprano porque era la más barata (el párroco se ha reído) cuando Tomás le ha preguntado si no tenían una más arreglada de precio.
Nueve de diciembre.
Ayer nos casamos, fue maravilloso, lo pasamos muy bien; lo celebramos en casa del señor Meli y después de la comida hubo un concurso muy divertido en el que soltaron un gorrino pequeño untado de grasa, y al que lo cogiese le daban un litro de aceite de Jaén.
Yo no pude participar por mi estado, pero mi amiga Tomasa si lo hizo y se gano el premio.
Pero lo más gracioso fue cuando nos fuimos a dormir, mis hermanas habían hecho el petate a la cama y Tomás que estaba un poco mareado por el vino que había tomado, no veía la manera de acostarse, y yo que le estaba viendo me estaba desternillando de risa.
Veintinueve de abril.
Querido diario, hoy que es el cumpleaños de mi madre por fin tengo un poco de tranquilidad, para contarte algo de lo que nos ha sucedido en estos meses tan ajetreados.
Lo más importante, ha sido el nacimiento de nuestro hijo Julio; durante el parto hemos pasado un mal rato, pues el pobre venía con el cordon umbilical alreredor del cuello, pero con la experiencia de mi madre (que fue la que me asistió) y la ayuda de Dios, todo ha salido bien.
La inscripción en el registro civil de Julito le ha dado a mi marido algún que otro quebradero de cabeza, pues no ha podido darle de alta hasta hoy, con la consiguiente sanción por no ir el día veintitrés; afirma Tomás que al registrador le ha dado la fecha del veinticuatro, pero que eso no le ha evitado la multa.
Veintitrés de mayo.
Ya tenemos la cartilla para el niño, y hemos aprovechado para comprar harina y azúcar para sus papillas (pues con lo tragón que es) solamente con el pecho, se quedaba con hambre la criatura.
Veinticinco de mayo.
Hoy antes de la misa hemos estado hablando con don Gines para que bautice a Julito y nos ha dado cita para el próximo ocho de junio a las cinco de la tarde.
El niño en el registro parroquial tiene los nombres de:
Julio Alfredo pues al párroco le parecía poco uno solamente y le hemos agregado el de mi padre.
Diez de junio.
Ya han pasado dos días del bautizo y, todo ha resultado bien, pero el mismo día Tomás y yo éramos un manojo de nervios. Hasta última hora no sabíamos si mí cuñado Julio llegaría a tiempo de Santander para la ceremonia.
Cómo cuando llego el momento de pasar a la iglesia aun no había vuelto (se puso en su puesto José, otro de los hermanos de mi marido).
Al terminar la ceremonia, en la calle esperaba Julio y contó que había tenido que llevar a su jefe a Santander a resolver algo urgente.
-Cómo decían en un viejo programa de televisión:
Hasta aquí puedo contar.
Por desgracia para mí no puedo seguir el desenlace de esta historia, pues el paso de los años tampoco perdona a los viejos diarios, y al de mi madre le faltan las páginas que darían continuación a la misma.


Francisca Casero Hernandez
Muy bueno el relato.
Tiene el aroma de la España de posguerra.
Tienes mi voto
Netor
Nostalgia, (las suegras son así, la gran mayoría, espero, si algún día lo soy no hacer ciertas cosas), un beso-
VIMON
Muy buen relato, pero si al diario le faltan las paginas, Julio, tu lo puedes continuar…para eso es la imaginacion literaria. Un abrazo y mi voto.
Soraya
Los diarios que todo lo cuentan a ojos indiscretos. Muy lindo relato!! Saludos.
Shu
Veamos, el voto, entonces, es para tu madre que escribía estas sencillas frases con las que resumía lo esencial e importante de sus días para felicidad nuestra… Enhorabuena por tu genética.
barbarina
Me ha gustado mucho, ya tienes mi voto.
BARTOLO ROGLAN
Nunca me han gustado los diarios (al menos escribirlos yo) me parece bien que utlices los recuerdos contados en forma de diario.
Al fin y al cabo recuerdos, diarios como quiera llamarse son los que nos hacen
que las cosas perduren…
Bien por el escrito.
Mariav
A ver, Julio Alfredo, lo que tú has hecho está muy mal. Tú no eres un contador de historias. Tu lo que eres es un cuentista. Nos haces la boca agua y de repente… ¿Hasta aquí puedo contar? Eso no se hace. Te voy a poner en mi lista negra (pero te dejo mi voto).
Toni Casero
Me ha gustado mucho¡¡¡
elvira.zuerita
mi querido maestro.los diarios son un poco el recuerdo nostalgico,de todo aquello que añoramos,cuando la memoria nos juega malas pasadas…..me gusta saber que siempre estaremos vivos miestras quede seres humanos como tú……sabes que te quiero ,muak
José Luis
Julio, los grandes no siempre están en las primeras páginas de los diarios, y tú al sentirte orgulloso de tus padres, estás entre los grandes, un fuerte abrazo y que puedas seguir recuperando páginas del diario de tú madre
cristina blanco
me gusto!
reka
Desde aqui mi animo para que continues el diario. Me gusto, mi voto. Un saludo
Salandy
muy bueno. mi voto-
CSS
Me quedó un gusto a poco. .Va mi voto
Eva
Están muy bien, por que son muy reales¡¡