¡Qué poco has tardado en dar tu primera clase de literatura en este entorno socio literario! Y total… para decir lo ya dicho con apariencia de que aportas un nuevo enfoque cuando la realidad es que no concluyes tus argumentos, sino que finalizas como empiezas, enunciándolos.
Después de la confirmación, en tus otras dos publicaciones, de tus carencias creativas entiendo tu urgencia por apabullar al personal con teoría sobre la estructura en la creación literaria y su historia oculta.
Lo que no consigues ocultar es que tienes poca imaginación cuando desarrollas un argumento, por lo que echas mano apresurada de recursos fáciles y manidos en la evolución de las historias… que eres muy predecible, digo.
Y tu mayor fracaso: la escasa sensibilidad para la creación de personajes con volumen. Tus ladrones, amantes, suicidas… son planos como una losa. Superpuestos en la estructura que sostienen, sí, pero sin perseverancia vital, sin interrelación sensorial consigo mismos o con otros que habitan la historia. Es por eso que hay tanta muerte en la obra que has compartido: dos ejemplos de pereza e insolvencia creativa. Tu divorciado suicida es buen ejemplo de lo que te acuso, un paradigma de inconexión con el texto, un vacío creativo con el que aparentas un transcurso normal de acontecimientos de efecto choque… pero veo su historia oculta: tu distancia del personaje que no es sino carencia creativa. Igual que tu “atracador sexual” mostrado plano a plano en su pasión y sin criterio de secuencialidad hasta que se pega el tiro necesario para hacerse notar. Resultas interruptus como autor.
Tu actitud pseudo literaria “canta” una historia oculta: un posicionamiento aristocrático en un entorno creativo. Dictas las reglas sobre las que deben basarse las calificaciones de todos, lo haces con osadía filibustera que incluye trampa y cobardía.
Toma nota de una nueva teoría literaria que compartiré contigo: La técnica literaria no se basa en consideraciones exactas; es abierta a las vanguardias, a los estilos, a los cambios sociales, a los códigos culturales… evolutiva. Igual que la pintura, igual que cualquier arte. Todo lo que has aprendido es sólo una propuesta literaria, no una ley orgánica. Hay más y distintas. Sólo desde la inseguridad se hace necesario enrejar la visión literaria de la vida.
Se da una razón para la historia oculta que contiene este artículo: la falta de respeto humano con la que has tratado a otros autores sin consideración de los condicionantes existenciales que puedan poner marca a las motivaciones individuales y sus logros. Más lo que es peor, le has dicho guapa a un miembro de esta red socio literaria, deplorable muestra de insolvencia intelectual, tengas donde tengas el intelecto.
Prometo ¡por Lawrence Durrell! que no volverás a compartir conmigo ni una línea literaria, por una razón, me aburres.


Nicolas_Mattera
Joder, tía, qué bien escribes. No sé exactamente de qué va el debate o lo que sea pero aquí los argumentos son impecables, con una profesionalidad que me ha hecho comprneder que de literatura no sé un cuerno, de sociología tal vez un poco pero eso es como decir que sé soldar un grifo…
En fin, muy bueno.
Saludos!
Shu
Gracias por tu comentario. Me permite que descubra un nuevo autor en una red tan extensa que me hace imposible el conocimiento de tanta obra nueva. Te leeré con atención.
1000Luna
Hola, Shu. He leído tu opinión sobre Magroll y ahora si me permites voy a dar aquí la mía. No tengo la suerte de conocer a Manuel en persona, pero todo lo que he recibido de él desde que lo conocí ha sido positivo para mi. Su primer contacto conmigo fue en otra web literaria, me comento unos haikus o lo que yo creía que lo eran. Su comentario el cual tome como una critica constructiva ya que tenia toda la razón y yo no tenia ni idea, ni técnica ni nada… Ese comentario me dejo primero un poco tocada, la verdad, pero nunca vi mala intención sino todo lo contrario. No se puede aprender, ni avanzar si no se admiten los errores y las carencias de uno mismo. Seguí conociéndolo, me gusto su sinceridad a la hora de comentar, porque no me servia de nada que me regalaran el oído, ni buscaba buenas puntuaciones, ni seguidores ¿de que sirve todo eso cuando lo que se dice no es sincero? A mi, al menos no me sirve.
Y no me equivoque con él. Manuel me ha enseñado, aconsejado y animado, todo por nada. Así que solo puedo estarle agradecida ahora y siempre. Como escritor, pero más como persona es admirable para mi.
La verdad es que no entiendo a las personas que se molestan cuando les corrigen o señalan los fallos. Cuando uno sube algo a una red literaria ya sabe a lo que se expone. En esta precisamente y aunque nadie lo reconozca, creo que todas las discusiones vienen por el afán de ver los relatos en portada y esos temas del ranking que la verdad no sé ni como funcionan todavía. Es una pena que siempre allá donde vas todo se mueva por intereses de ese tipo. Yo voto el texto que me gusta, que me llega por una u otra razón, porque no puedo analizarlo ni hablar de técnica, puesto que no tengo ni idea. Seguro que en este comentario faltan tildes y demás …. En fin, espero seguir disfrutando de esta web y no de enfrentamientos entre los usuarios.
Saludos.
Shu
¿Y? Quieres que te dé una medalla a la “buena alumna/o”?
No me interesa tu defensa de un preceptor. En mi texto se establece la diferencia entre un literato y un maestro de literatura: el talento, es la diferencia.
No aprecio que hagas comentario alguno sobre mi artículo de opinión; no me explico, entonces, en calidad de qué intervienes en mi perfil.
1000Luna
Tu forma de contestar lo dice todo de ti, así que no, gracias, no quiero que mes des una medalla. No quiero nada que venga de alguien como tú. Intervengo en tu perfil y doy mi opinión porque me da la gana, así de claro te lo digo. Te he escrito con mucho respeto, pero veo que no conoces esa palabra.
Shu
¡Rabia rabiña que tengo una piña con muchos piñones y tú no los comes!
1000Luna
Jajajaja… ¡Madre mía! Sin comentarios.
Pedro Gda
Me da a mi, que me he perdido algo y además hace tiempo. Contundente y elaborado artículo. También, sorprendente.
Besos.
Pedro Gda
Se me había olvidado indicarlo. Te he votado.
Shu
Gracias, autor de talento.
Maqroll
Shu, no creo que puedas imaginarte lo que te agradezco este artículo. Desde que el crítico literario Senabre, hace algunos años, dedicó doble página para hablar de mi creación literaria en el suplemento cultural de un diario español de tirada internacional, nadie, absolutamente nadie, me había dedicado otro artículo de forma tan expresa o en el que se hablara de mi trabajo en exclusiva. Muchas gracias. Porque, aunque no soy amigo de los refranes ni de las frases hechas, he comprobado que, socialmente, lo que importa es que hablen de ti, aunque sea mal. No voy a decir que tu artículo es extraordinario o que está muy bien escrito, porque quedaría mal; hasta puede que alguien llegara a pensar que esto es un complot, un mecanismo de marketing o algo parecido: así que sobre el artículo que publicas, ni mu (eso sí, para qué nos vamos a engañar, me encantaría que llegara a portada y al puesto del ranking necesario para aparecer en la revista de falsaria. ¿Te imaginas?, sería la hostia). Pero sí que voy a hablar de la fotografía que acompaña al texto; como no te conozco no sé si eres tú; si es así, te diré que me pareces muy guapa, aunque insinúas que este tipo de apreciaciones te molesta, y yo, claro, lo último que quisiera es molestarte, después del regalazo que me has hecho. Pero es que, ¿sabes?, siempre he tenido el don de reconocer la belleza allí donde aparece; igual me da que sea en una mujer, un hombre, un lagarto o una piedra (por cierto, me encantan las piedras, sus texturas, sus colores, sus formas, capaces de cambiar constantemente si que los mortales lleguemos a apreciarlo. ¡Qué milagro, las piedras!) Pero para milagro, el que me ha ocurrido a mí al registrarme en Falsaria; cuánta atención. De verdad, no creo haber hecho lo suficiente para merecerla (no voy a seguir por aquí porque al final me voy a sentir mal y hasta puede que la culpa por haragán me estropee este momento). Lo dicho, te estaré siempre agradecido, guapísima.
Saludos.
Shu
¡Mira que eres pesado!
Maqroll
Es increíble que tú, Shu, que atesoras tanto talento, tengas tan mala memoria y te traicione la boca tan facilmente. Resulta que ahora soy yo el pesado. No recuerdo que haya sido yo el que ha publicado un artículo sobre ti, sobre tus escritos o tus comentarios: has sido tú (esto no es una opinión, es un hecho; además de fácil y pública comprobación; lo que te aclaro porque ya he descubierto que padeces lagunas mentales preocupantes; de lo contrario, nada de esto estaría ocurriendo). Yo me he limitado a leer alguna de tus publicaciones y a expresar mi opinión, por cierto favorable, y que sigue siendo igual de favorable, porque entonces hablé del texto y no de ti, y por tanto mi opinión sobre ese texto continúa siendo la misma. Posteriormente tú comenzaste a… ¿picarte?, ¿trastornarte? o ¿a sufrir una crisis?; la verdad es que ni lo sé ni me importa (por qué habría de importarme si no sé quien eres, ni te conozco ni me he cruzado nunca contigo). Contesté a este artículo tuyo sobre mí con un comentario que se puede leer aquí mismo, y en el que no aparece por ninguna parte una calificación sobre tí. Miento, sí, aparece una, pero que solo es válida si eres tú la mujer de la fotografía; de no serlo, la apreciación que hice no va contigo. Pero tú, acaso porque la crisis se alargó, no has sido capaz de cerrar la boca. Tampoco he sido yo el que ha escrito respuesta alguna dirigida a los que comentan tu artículo. En cambio tú no has podido dejar de hacerlo, y, por cierto, con alarde de la absoluta falta de clase que hasta ahora habías conseguido esconder (escondías el alarde; la clase saltaba a la vista). Pero ya están aquí, en esta misma página, tus palabras; sobrada prueba de que lo que estoy diciendo no va más allá de la constatación de los hechos. Por eso comencé hablando de que te ha traicionado la boca (la tuya; sí, sí, la tuya; no busques culpables ni escusas fuera de ti; toda la mierda que sueltas es tuya; una parte seguirá dentro de tí; otra, ya se puede comprobar que está aquí, en tu artículo, en tus comentarios, en tus respuestas a terceros). Y si faltara algo, tu anterior y hasta ahora última respuesta dice: ¡Mira que eres pesado!
Creo que esto ya está tan claro, y es además tan clarificador respecto a tu calaña, que no voy a dedicarte ni un minuto más (bueno, miento otra vez; te dedicaré los minutos que me dé la gana cuando me de la gana. Pero mira por donde, ahora no).
Shu
Pajaritos, a bailar.
Cuando acabas de nacer,
tu colita has de mover.
Para un pajarito ser,
este baile has de bailar
y a todo el mundo alegrar.
El piquito has de mover
y las plumas sacudir,
la colita remover.
Las rodillas doblarás,
dos saltitos tú darás
y volarás.
Es día de fiesta,
baila sin parar,
vamos a volar tú y yo
cruzando el cielo azul
y el ancho mar.
Pajaritos, a bailar,
el más joven saltará,
el mayor se moverá.
No hemos terminado aún,
bailaremos sin parar
hasta la noche acabar.
El piquito has de mover?
-
Pajaritos, a bailar.
Cuando acabas de nacer,
tu colita has de mover.
Para un pajarito ser,
este baile has de bailar
y a todo el mundo alegrar.
El piquito has de mover
y las plumas sacudir,
la colita remover.
Las rodillas doblarás,
dos saltitos tú darás
y volarás.
Es día de fiesta,
baila sin parar,
vamos a volar tú y yo
cruzando el cielo azul
y el ancho mar.
Pajaritos, a bailar,
el más joven saltará,
el mayor se moverá.
No hemos terminado aún,
bailaremos sin parar
hasta la noche acabar.
El piquito has de mover…