Algunos se muestran quietos, rígidos y fieles a su nobleza. Otros, agitados por oleadas de enojo e indignación. Hay altos, espigados, rechonchos, achaparrados. Varios exhiben tatuajes de corazones en su torso. Una nube de pájaros sobrevuela a los manifestantes, ahogando el fragor de la ciudad con sus trinos y chillidos. Las personas que pasan miran asombradas, aunque no deberían extrañarse: al final llegó el día en que los árboles se congregan, exigiendo mejores condiciones de vida, frente al Ministerio de Medio Ambiente.

Pedro Gda
Es un placer leerte. Felicidades y voto.
Sergio Cossa
Gracias, Pedro. Un abrazo.
VIMON
Muy buen micro-ficcion, Sergio, con mensaje ecologico. Saludos y mi voto.
Sergio Cossa
Algún día dejará de ser ficción y los árboles se les plantarán a esos señores que arruinan el mundo.
¡Saludos, VIMON!
volivar
Sergio Cossa: qué gusto leer lo que publicas, siempre tan agradable, tan bien redactado.
-Aquí estoy; en realidad nunca me fui, porque no pude vivir sin mis amigos.
Un saludo
Volivar
Sergio Cossa
Pues me alegra verte por estas páginas, volivar. Es mejor estar cerca, siempre.
Un abrazo.
Netor
Buen relato, pero por desgracia antes de rebelarse acabaran con ellos, que pena.
Saludos
Sergio Cossa
Si vemos la historia, seguramente acabarían con ellos
Apostemos a la esperanza y al cambio de mentalidad de muchos, para que los árboles vuelvan a vivir como se lo merecen.
¡Saludos, Netor!
Shu
Toca rebelión. Interesante.
Sergio Cossa
Una verdadera rebelión verde
Saludos, Shu
Soraya
La verdad es que los apreciados árboles, tendrían que leer tu relato y tomar nota. Felicidades. Un abrazo.
Sergio Cossa
Gracias, Soraya. Sería interesante ver una huelga de ramas caídas y falta de oxígeno
¡Abrazo!