Patricia. Con la inmensidad de sus ojos azules y la explosión de miel y fuego de su cabellera. Con su caminar brioso y alegre que hace temblar a los hombres y rabiar a las mujeres. La de la boca fresca y la piel perfumada con olor a mar y arena.
…y cada vez que podía salía al jardín a verlo, a comprobar que cada día significaba algunos milímetros más y que su tallo de recién nacido tornaba su tenue color rosado en algo ligeramente más serio, más importante.
Patricia, sonriendo con su boca encantadora y llenando el salón, la casa, la ciudad, el mundo, con su risa alegre, luminosa y sus labios sensuales y perfectos.
…y lo cuidaba con dedicación, con cariño. Me preocupaba mucho de que su crecimiento pudiera ser alterado por razones, para mí desconocidas, y antes del tercer día no resistí más y compré todos los libros de botánica que pude encontrar en la librería.
Patricia haciendo su entrada triunfal en las reuniones y dejando a los hombres jóvenes boquiabiertos y a los más viejos con una dolorosa estocada de impotencia en el pecho y un fulgor juvenil en los ojos, mientras las mujeres, todas, hacen visibles esfuerzos para contener la rabia: Las tímidas murmuran entre sí y las audaces lanzándole indirectas que Ella desliza con su risa de cascada.
…y todas las mañanas lo regaba, procurando no excederme de la dosis recomendada en los libros. Y lo veía crecer y cambiar, cada día era diferente, las hojas, al principio pequeñas y tiernas, se convertían en hermosas esmeraldas de seda.
Patricia con el vestido rojo ceñido y suelto, con el suave cabello recogido y cayéndole sobre los hombros, con los ojos lánguidos y alegres, con los delgados brazos quietos y dibujando en el aire las pirámides egipcias y el Partenón y el Coliseo romano y la rivera del Sena.
…y llegó la primavera con las primeras flores del durazno descubriendo el amor y anunciando el renacimiento de la vida, y el frágil tallo se llamaba tronco y en sus ramas descansaban ya la selva y el mar, y yo adivinaba el sabor de los duraznos que traerían el verano en la piel y en el corazón.
Patricia en la fiesta de fin de año con el escote cayéndole de los hombros hasta el final de la piel y los duraznos en flor brotando de su talle largo y desnudo. Un regalo de la naturaleza en todo su esplendor, con la tersura intocable de su color maduro y la redondez perfecta que la seda blanca no quiere cubrir.
…y la pregunta y el comentario y el susurro que corre y se ve y no se escucha. Nunca antes fueron vistos por ojos humanos, ni presentidos, ni soñados. Llenando las manos que no los tocan y las bocas que no los prueban. Para que todos los vean. Para que sean vistos por primera y última vez.
Y cuando lo dijo no se escuchó nada más y el susurro del silencio llenó los oídos y los ojos de todos: “Deberán ser cortados antes de que el mal contamine el resto del cuerpo”. Y en la desesperación nos abrazamos todos a su tronco desnudo, sintiendo el latir de su corazón y llenándonos del perfume de su primavera.


Territorio sin dueño
Maestro, me descubro ante usted
VIMON
Honor inmerecido, mi querida Territ, pero especialmente apreciado por venir de ti. Un beso.
Shu
¡Tan lírico! ¡Tan generoso! Interesante y bien escrito. Felicidades.
VIMON
Gracias, Shu, por tus lindos comentarios, Un saludo.
Florencia
ayy! qué tensión! por un momento me dio miedo y eso que parece cantar al compas de algo. Me gustó mucho. Saludos.
VIMON
Gracias por leer y comentar, Flo, y que bueno que te gusto, que para eso escribe uno. Un abrazo.
Rafael Baralt
Hay excelencia en tu escritura VIMON. Hermoso relato. Mis felicitaciones y voto. Saludos!
Amerika
Estupendo relato lleno de fuerza y carisma…Me encantó, como siempre amigo no dejas de sorprender, rizas el rizo con tus escrituras.
Un saludo amigo. Me gustó.
VIMON
Gracias, RBaralt, por tus alentadores comentarios. Un saludo!
VIMON
Gracias, amiga Amerika. Que bueno que te gusto y que simpatico eso de “rizas el rizo”, no lo conocia, pero me imagino. Besos.
oscardacunha
Magnífico Vimon, lleno de sensualidad bien administrada.
Gracias por regalárnoslo.
Un Abrazo
Raul Garcia Gomez
Bello y delicado. Tus frases acarician a Patricia. Felicidades.
PABLO AMAYA
demasiado bueno *****
VIMON
Gracias amigos Oscar, Raul y Pablo por sus estimulantes comentarios, son de los que animan a seguir escribiendo y mejorando. Un abrazo.
richard
Magnifico! Lograr que el lector cree la imagen de Patricia en su mente………….
Excelente!!
VIMON
Gracias, Richard, por tus amables comentarios.!Saludos!
Marce
Estupendo!!! nos deja ver a Patricia en todo su esplendor… felicitaciones!!!
VIMON
Gracias, Marce. Me alegra te haya causado esa impresion. Saludos.
PedroGda
Felicidades Vimon, eres un fuente de agradables sorpresas además de un perfecto ejemplo. Voto.
VIMON
Mil gracias, Pedro, por tan inmerecidos elogios. Un abrazo.
Soraya
Tremendo!! es genial!!. Describes como nadie. Felicidades Vimon. Abrazos.
VIMON
Gracias, estimada Soraya, por tus comentarios tan positivos y tan estimulantes. Un beso.
El Alegre Bandolero
Genio!
VIMON
Gracias, Alegre Bandolero, pero me siento muy lejos de tu amable calificacion. Un abrazo.
Andreina Ceprun
Mi voto. Maravilloso
VIMON
Mil gracias, Andreina, por tu voto y tu bello comentario. !Saludos!
Maqroll
Sencillamente fascinante. Es un placer leer una prosa tan cuidada y llena de imágenes. Enhorabuena.
Saludos.
VIMON
Muchisimas gracias, Maqroll, por tan estimulantes comentarios. Saludos.
Lidyfeliz
Vimon, amigo!” Una prosa poética de gran calidad! Me embriagó el texto. Pero a risgo de parecer tonta, ya que ninguna ha comentado la trama, quiero que me digas si Patricia enferma de cancer de seno o son locuras mías. Disculpame si entendí mal. Igual, la prosa es increíbl. Mi voto
Amigo mío: acabo de recibir el libro de Relatos. Ya lo leeré durante el fin de semana. Un privilegio!!!!
María Enriqueta Roland
Un placer leer algo tan bello. Yo imagine que hacías una narración sobre Patricia, juntamente con el cuidado de un árbol ( ¿durazno?) ambos llegada su hora deben ser podados. Por favor…¿Me lo aclaras?
Lamento que sea sólo un voto el permitido. Ahí está el mio.
Cariños
Enriqueta