Qué afilada es la punta de la lanza que clavas en el alma solitaria de la desesperación.
Qué ardiente y rojo hierro pones al alcance de los apasionados para que, rendidos por el amor y vencidos por el fracaso, abracen ese inhóspito dolor que tan bien sabes impregnar en las desconocidas grietas del conocimiento.
Qué dulce es el sabor que resta y qué amarga la verdad que asoma para contemplar las ruinas y pasear entre los muros, antaño gruesos, del recuerdo. Esperanza que viste de color el negro futuro, rápido relámpago, triste faro, estrecho es el camino que lleva por entre los afilados acantilados en busca del sol y la blanda arena.
Abandonado aguardo a orillas del mar a que un lejano eco me traiga, entre el arrullo de las olas, palabras que me hablen de tí, que sepan a ella. Engañoso canto de sirenas, embaucadoras sombras que parecerse quieren a la forma de tu cuerpo, triste sonrisa revienta por dentro para burlarse de un tiempo que vivir viviste y acordarte no deseas porque el dolor reside en el más hermoso de los recuerdos…


VIMON
Mas poema que relato, Toni, tu texto es excelente. Un abrazo y mi voto.
Toni GC
Gracias Vimon… Un abrazo amigo..
volivar
Toni GC: por un descuido no vi esto tan hermoso, una poesía prosada, muy hermosa.
te felicito,y te pongo otro corazón.
Volivar