La acróbata

Escrito por
| 132 4

Sin que ella lo supiera, la vida misma la había ido guiando hasta que un buen día se convirtió en una acróbata digna de aplauso. En sus espectáculos no había una multitud aplaudiendo cada uno de sus movimientos, e incluso muchas veces tuvo que actuar con una gran sonrisa en el rostro sin que a nadie le importara las penas de su corazón.

Aún así, a diario arriesgaba sin fallar su vida en peligrosas suertes, porque no tenía otra opción si quería robarle a la vida un poco más de tiempo.

Comentarios

  1. VIMON

    22 julio, 2012

    Lo mismo nos pasa a todos. Un abrazo y mi voto.

  2. volivar

    23 julio, 2012

    PJ Dorantes Ham: veo, amiga, que estás por primera vez en esta red; por lo tanto, de doy la bienvenida; creo que tus escritos los leemos con gran gusto, pues, al parecer, tienes cómo hacernos pasar ratos muy felicez.
    Felicidades
    Volivar
    Mi voto

  3. Jacaranda.Dorantes

    30 julio, 2012

    Gracias, volivar. Se agradece de corazón la bienvenida a Falsaria. Estaré por aquí a menudo.

Add a comment