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Archivo de agosto, 2012
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Un dÃa más que acaba de terminar en esta larga espera que ojalá algún dÃa llegue a su final. Un dÃa más en el cual debà luchar contra mis miedos, aquellos que siento al pensar que esta ilusión jamás se hará realidad, que tu vida tomará otro rumbo, y aquella ilusión que un dÃa lograste revivir en mÃ, dejará de existir. Un dÃa mas en el cual debà luchar contra mis celos, aquellos que creà que nunca iba a sentir, pero que cada vez son mas, y aunque con ellos te diga que te quiero, sé que me hacen mal, y...
Y de pronto todo se empieza a marchitar, como cuando era niño. El frio corta suavemente los vellos de mis brazos. Y, yo me siento desmayar. ¿Es esta sensación estar enamorado? Fuego en tus ojos Tu mirada quema despacio mi tiempo. Mis sentidos Noto como serpentea en el aire, mis besos, con tus besos Silencio extremo Soledad Estás tú sin mà Tienes en tu piel la marca de mi obsesión Recuerdos. Estás echada abrazándome Y ahora sólo me miras Como si no me conocieras Como si nunca hubieras tocado este pecho enfermo de amor Como si yo fuera, sólo eso...
Ven alma ven y mÃrate en mis ojos. Que se muy bien la causa de tu encono, al tratar de elevarte yo te he hundido. Al dejar que ¡Tú! miraras Por mis ojos. Mejor te hubiera sido no saberme. El hacerte a mi esencia Te ha dolido. Empeñado te encuentras en negarme, sin poder entender que soy. ¡Tu mismo!. Permitiré que triunfes en tu intento, por que tu has de probar mi no existencia. Y lo harás de la mano, de tu ciencia. Porque en ella, hasta el hombre es relativo. ¿Si quieres que no sea? Ya no me nombres....
La dueña de Isis era una mujer de unos cincuenta años. Trabajaba como administrativa en el ayuntamiento. El dueño de Dania era un hombre también de unos cincuenta años, era abogado. Isis y Dania se habÃan conocido en el pasillo del edificio donde estaban los apartamentos donde vivÃan, situados en el piso número 43. Al principio se habÃan empezado a ver cuando salÃan acompañando a sus amos y bajaban con ellos por el ascensor ultrarápido. Los dueños se saludaban con indiferencia y no mediaban palabra. Isis y Dania no se saludaban, no se esperaba que lo hicieran, pero se miraban,...
En un principio el Sol giró alrededor de la Tierra. Luego la Tierra dió vueltas en torno al Sol y mañana? Hace siglos los hombres eran esclavos, luego libres para consumir. Hoy grandes mayorÃas son invisibles. y mañana? Dios creo al hombre a su imagen y semejanza después, la ciencia lo mató. y mañana? Al inicio te amé con locura. Hoy me acostumbré a ti. y mañana? ...
Me duele el dolor por tenerte en la cabeza. Me duele la cabeza por tener el dolor. Me duele pensar, me duele hablar, me duele ser yo. PodrÃa no doler. Me duele no poder. Me duele todo, todo, todo. La alegrÃa, la tristeza, la verdad. Me duele el corazón y quisiera la razón. Me duele la razón y no tengo el corazón. Me duele la palabra, el no tenerla, el no poderla. Me duele el silencio, el tenerlo, el poseerlo. Me duele todo, todo, todo. El pasado, el presente, el futuro. Me duelen los labios que se cierran con fuerza....
Llueve. El agua canta su canción acariciando los cristales. Recuerdo esa melodÃa tantas veces escuchada. Tardes enteras perdida en el calor de tu abrazo, en el otoño de tus ojos, en las cosquillas de tus dedos paseando despacio por mi piel….Recuerdo esa sensación… ese escalofrÃo con el que despertabas mis sentidos. Tus susurros en mi oÃdo y por cada gota de agua, el regalo de una nueva caricia. “¿Tampoco hoy vas a decirme por qué los dÃas de lluvia dejas en el balcón esa botella de cristal?†me susurrabas al oÃdo. Y yo, te miraba y acariciaba ese hoyuelo que...
Las 21:00h del viernes -1 bajo cero, termina el turno de noche en el Café Dreams como cada noche Lucia se dispone a abandonar el local por la calle de abajo, haciendo su recorrido hasta casa asà más corto. La oscuridad inunda el lugar en una noche frÃa de invierno, lucia sigue caminando bajo un cielo oscuro y solo iluminado por el reflejo de la luna llena. Su cuerpo frio y mojado avanza en la oscuridad de aquel 12 de diciembre, llegando al final del camino avista ya su casa desde el otro lado de la acera y todas las...
Su lagrima cayó pesadamente sobre el cuero rojo del sofá, aquel sofá en donde tanto nos hablamos, en donde tanto nos besamos, en donde tanto nos amamos. Su lágrima dejó un halo de color gris con un tono azulado. Reflejaba sin duda un inconmensurable mar de tristeza contenido en esa única lágrima. No he tenido el valor para limpiarla. Cuando me acerco a ella mi cuerpo tiembla, cuando me alejo mis ojos se llenan de lágrimas que nunca derramaré. No he podido dormir. Mi cuerpo me castiga. Mi cuerpo la amaba, al igual que mi mente y que mi alma....
El prestidigitador escondÃa siempre un par de ases en la manga y una debilidad desmedida por el alcohol. Fuera del escenario, su truco más valioso consistÃa en hacer aparecer una rosa, que solÃa entregar a cambio de una noche acompañado. Cuando la mujer entró en el bar, el ilusionista, enseguida pensó en recurrir a la flor, pero primero le pidió una bebida. Esos ojos almendrados, esos labios de mazapán, merecÃan algo especial. Abrió el puño y no apareció nada. Solo sus palabras rellenando el vacÃo. Fue su mejor truco: logró que el resto de sus noches tuvieran sabor a Navidad....
