A veces me he sentido insegura, y no he sabido encontrar la razón. Escondo tras una dura armadura mi corazón y rechazo cualquier contacto sentimental con nadie. Me niego a creer en el amor y la sola idea de un posible acercamiento me pone en guardia.
Al principio pensé que era un problema personal y asomo en mi la ligera idea de ir a un psicólogo, pero con el paso del tiempo …
Los desengaños amorosos muchas veces nos hacen ser desconfiadas y la posible vuelta al proceso te hace ser reacia y cerrar puertas. También cuenta mucho la personalidad del sujeto en cuestión, no todos, pero la gran mayoría van a lo que van, y claro eso te hace desconfiar aún más.
Los métodos de seducción actuales son el aquí te pillo y aquí te mato, no existe la cortesía y mucho menos el cortejo inicial. La caballerosidad consiste en , si no recibo no pago, es decir, si no hay postre cada uno paga su parte.
Esta quizás es la razón de mi comportamiento, un comportamiento que ha cambiado gracias a ti.
Eres todo lo opuesto a mis creencias anteriores, demostrándome cada día que aún existe el amor y que la esperanza es lo único que nunca se debe perder.
Me regalas sin pedir nada a cambio tu mejor sonrisa, estás ahí cuando te necesito y compartes tus inquietudes, miedos e ideas sin temor a perderlas.
Caminas junto a mi y no te adelantas, vas a mi mismo paso y me guías en la oscuridad. No le pones precio a nada y el tiempo es un simple segundo que pasa por nuestro lado sin darnos cuenta.
Yo creía que todo estaba perdido, que todo en mi vida siempre iba a ser igual, pero me equivoque. Y ahora que soy feliz me doy cuenta que no hay temor peor que la desconfianza, y que solo la luz del amor puede curarlo …





Richard
Hola Rosario.
Bello relato.
Un canto a la esperanza.
Hermoso mensaje.
Un beso y un voto
reka
Un bonito canto al amor, Rosario Maria. Mi felicitación y mi voto. Un saludo y un beso