Quedarme; no me queda nada.
Hasta he despreciado mis celos.
Y como sólo sonreí al amor,
ahora sólo me queda una mueca.
En esa mueca, hago la petición.
La petición de la dignidad, de la libertad,
y la humanidad. Pido una doctrina.
El amor.
Ya no hago entregas de lasciva carnalidad.
Ahora sólo entrego mi cuerpo, pero con el alma.
No hay escisión. Quizás, es porque mi juventud
es el otoño prematuro de mi vida.
Dignidad …
Para no insultar a quien sostuvo un peso
que no vemos.
Y ni siquiera sabemos, cuantas luchas ganó
antes de caer.
Libertad …
Para aletear y eliminar las briznas que no dejan
soñar.
Para el que no pudo ser un niño, y aún sueña
con ensoñarse.
Humanidad …
Para un mundo contaminado.
Somos gotas pendientes de una rama,
mientras la ventisca nos hace estremecer,
no nos tornemos en limo al caer.
La conjunción de estas tres virtudes,
hará que el resurgir del polvo, sea humano.
Y las gotas migratorias, recobrarán su nitidez.
Entonces…….volveremos a amar.
David EPC ©
Todos los derechos reservados y copyright a nombre de David EPC.
Valladolid, España 2012


Irma
¡Fantástico escrito! Ojalá esto que hoy compartes con la comunidad de Falsaria llegue muy lejos, porque lo que aquí reflejas es digno de compartirse. Quizá tu labor este en las palabras, a las cuales les das esa perfecta armonía para lograr transmitir lo que piensas y lo que sientes, porque muchos podemos escribir, pero pocos logran con sus palabras llevar más allá el mensaje de sus almas… Tú eres uno de esos pocos. Felicidades Escritor, Poeta y trabajador incansable. Saludos y mi voto.