Sobre la zahorra amarillenta como oro fino, decidimos, mi novia y yo, pasar la noche cerca del cráter de Pico Viejo, contemplando, enamorados, las estrellas. La brisa brincaba entre las lomas y subía hasta la romántica luna, que lo miraba todo como si fuera una gran pupila.
Hicimos una pequeña hoguera con retamas secas. Cenamos y nos embutimos en el saco de dormir. Haciendo el amor, al calor de nuestros cuerpos, las llamas se reflejaron en los ojos de Guacimara. En aquellos instantes la vi tan hermosa y verdadera como la luna que andaba por el cielo.

VIMON
Bello micro, Marciano. Saludos y mi voto.
Marciano
Agradecido Vimon. Saludos cordiales
Osorio.
Lejos de todo, cerca de las estrellas, en la cima del mundo ¿Que falta? si ni e tiempo es necesario……buen texto….saludos y voto….
Musa peregrina
La luna es testigo discreta del amor,musa de poetas, y amante del Sol… Felicitaciones,mi voto,saludos.
LUCIA UO
Me hiciste ir al diccionario y me alegra porque entendí a quien te referías cuando hablabas de los ojos de Guacimara. Por cierto, es una bella leyenda, deberías escribirla.
Me alegro que hayas tenido más suerte esta vez, y que no se repita lo de Clarita.
Un abrazo y mi voto. Me gusta tu forma de escribir.