Era su primera cita y su primera desilusión. Quince tiernos años con la inocencia del que descubre el amor a tal edad, sin desconfiar de la ruindad de algunos seres.
Ese chico que la había ilusionado cada día con miradas sensuales, era ahora un canalla que la traicionaba, se reía de su inocencia y echaba por tierra todos los sueños de princesa que su cabecita había hilvanado en fantasías dulces y románticas.
Se conocían de verse en el instituto; él era dos años mayor y todo un experto en las aventuras que ella solo leía en románticas novelas. Un día coincidieron en la cafetería y ella, envalentonada, se dirigió a él para decirle que se moría por tener una cita. El orgullo se apoderó del apuesto joven que con sonrisa pícara, le dijo que siempre hacía un hueco en su agenda para una dama tan bella.
Se pasó la noche sin dormir, ilusionada como estaba por haber tenido el valor de dirigirse a él. En los días sucesivos, fue toda un manojo de nervios: se olvidaba de dónde había dejado las cosas, perdía el hilo cuando alguien le hablaba más de dos minutos seguidos, presa de su ensoñación absoluta y dormía poco, casi nada.
Llegó finalmente el día acordado: el viernes por la tarde. Habían quedado en el parque más grande y hermoso de la ciudad. Eran las seis y ella le esperaba sentada en un banco. Sus manos eran reflejo del nerviosismo que la inundaba: no dejaban de juguetear entre sí, haciendo girar el anillo dorado que lucía en uno de sus dedos. Contaba los minutos, miraba el reloj esperando que él apareciese sin tardar…aunque le aterraba la idea de verle llegar: temía echarse a temblar o tartamudear y que él se riese de su comportamiento infantil.
Los minutos seguían pasando, sin darle tregua. Transcurrió una hora y la joven seguía en el mismo banco, con la misma angustia, pero poco a poco se fue dando cuenta de que él no vendría, que le había tomado el pelo y se burlaba de ella con la insolencia de esos chiquillos que se saben adorados e idolatrados por las jovencitas y no aprecian ni entienden el dolor ni el sufrimiento que se esconde bajo sus corazones tiernos y enamorados.
Había pasado una hora y media y la desolación absoluta se apoderó de su alma. Se sentía una estúpida por haberse ilusionado con un chico que presumía de guapo ante todo el mundo; tenía que haberse dado cuenta de que para él, era una cría que le veía como un ídolo.
Iba embobada en estos pensamientos, cuando de pronto le vio: iba por la cera de enfrente, abrazado a una hermosa joven, mayor que ella. Al cruzarse sus ojos resbalaron por su cara como un pez resbala de las manos…no la había reconocido o disimulaba tan bien, que merecía todo un Goya a la mejor interpretación.




achiperre
¡Vaya desilusión para la chica! te doy mi voto.Besos,Halize.
El-Moli
El dolor del desengaño y la estupidez del ego machista.
Muy bueno amiga.
Un abrazo.
halize
Gracias, Moli.Un saludo y un abrazo.
Julieta Vigo
Una manera brusca de perder la inocencia: darse de bruces con la realidad.
Un abrazo.
halize
Así es, Julieta, la realidad siempre se impone, a veces cruelmente.
Un saludo.
Paul Devouge
La cruel realidad!!! un saludo y mi voto
halize
Gracias, Paul.Un saludo.
VIMON
Muy buen relato, Alice, con la ternura de las primeras ilusiones y la amargura de los primeros fracasos. Un abrazo y mi voto.
halize
Gracias,VIMON por tu comentario.
Un saludo.
SALAMANDRA
QUE BUENO QUE LA DESILUSIÓN FUE EN ESE MOMENTO Y NO DESPUÉS DE LO INEVITABLE.
halize
Gracias, achiperre, pro tu comentario y tu voto.Un saludo.
halize
Gracias, SALAMANDRA.Un saludo.
volivar
Halize, estupendo relato; muy bonito estilo; qué gachos los cuates que se sienten los muy muy; méndigos esos sujetos, egoístas, sin sentimientos. Si te digo, amiga. ¡Son unos hijos de siete! ¿verdad que nos hacen encabronar? Ya me imagino la decepción de la víctima.
Mi voto para que mis queridos compañeros te sigan leyendo en portada, que merece muchos, muchísimos puntos esto que nos cuentas ahora.
Volivar
volivar
Halize: un favor; cambia tu foto, amiga; esa que tienes en tu perfil está muy gacha.
Te lo agradecería, y creo que también tus demás admiradores.
volivar
halize
Gracias, Volivar, por tu comentario.Respecto a cambiar la foto, estoy en ello.Te prometo una no tardando mucho.
Un abrazo para ti.
Jon.Igual
Que inocentes somos a esas edades… Me ha gustado mucho el relato Halize.
Saludos y mi voto.
halize
Gracias, Jon.Un saludo y un abrazo.
Richard
Hola Alicia.
Maravilloso relato sobre los avatares de la adolescencia.
No se como será hoy día, pero creo que las adolescentes no son tan vulnerables como en otras epocas.
La dulzura en la narración sobre el día anterior es enorme…es Halize.
Beso y voto.
halize
Gracias, Richard. Yo creo que las adolescentes son un poco menos infantiles de lo que éramos antes, aún así, la inocencia nunca se pierde del todo a esa edad.
Un abrazo y gracias por tu halagador comentario.
elpotro
maravilloso relato!!!!!!!!!!
halize
Gracias,un placer que te haya gustado.Un abrazo.
T.H.Merino
Excelente, Halize. El despertar de la inocencia. Mi abrazo y voto. T.H.Merino
halize
Gracias, T. H. Merino.Otro abrazo para ti.
LUCIA UO
Fueron las expectativas en las que ella se montó las que la decepcionaron, porque él no le dijo que la amaba ni mostró el mínimo interés.
Acepto la cita para quitársela del camino, pero no porque le interesara. Ella y solo ella se ilusionó sola.
Pienso como Salamandra que lo mejor que le pudo pasar fue sufrir esa decepción y confrontarse con la realidad. Pudo haber sido peor, pero no lo fue.
No dudo que haya sobrevivido y esta experiencia la haya hecho más fuerte.
Un abrazo y mi voto
halize
Es cierto, Lucía, fue ella sola la que se ilusionó porque él nunca le prometio nada, solo le siguió la corriente para quitársela de encima.Por suerte, es un relato ficticio.
Un abrazo para ti, amiga.
María.del.Mar.(Cenicienta-literaria)
Querida amiga Halize; pobre chica; siento pena al percibir la dolorosa decepción sufrida. Muy bien escrito, querida amiga,
Un beso y mi voto.
halize
Gracias, Cenicienta Literaria. Es un relato ficticio pero vivirlo supone una profunda decepción.Un abrazo, amiga.
alca
Muy bonita la historia aunque triste. Pero también real. Muchas veces la historia puede ser al reves y ser la chica la que crea ilusiones que luego se desvanecen. Felicitaciones literarias y voto.