Volivar
¡Qué inquietantes consecuciones surgen cuando el ser humano sustituye el agua pura y cristalina por el líquido negro y gaseoso llamado cocacola!
La inspirada y culta escritora Martha Molina, auxiliada por su hermana, diseñaba modelos exclusivos de ropa femenina, actividad que la había convertido en una ciudadana muy próspera de Táchira, ciudad venezolana enclavada en las faldas de la célebre cordillera andina, en la frontera con Colombia.
Después del nutritivo almuerzo, y de emperifollarse (algo de lo más inútil, dado que para lucir su belleza y distinción no era necesario colorete alguno en sus cachetes sopomitos), dando molinetes a su bolso de mano por las calles, día con día caminaba rumbo a su boutique.
Abría las puertas del establecimiento comercial, y mientras esperaba a sus clientes, con un vaso de cocacola en su escritorio, se entregaba a la tarea de escribir, borrar y corregir, pues sus obras literarias en las más prestigiadas librerías del mundo entero se agotaban con suma rapidez y ella tenía que narrar mil y una aventuras de murciélagos, de alienígenas y de infinidad de temas que revoloteaban en su cabecita inquieta para atender los urgentes pedidos de nuevos títulos de libros que de muchas naciones le llegaban.
Mientras no tenía clientes en la tienda, no se levantaba de su asiento más que parar abrir el grifo de la cocacola y llenar su vaso nuevamente.
Efectivamente, lector, lectora, el negro líquido lo adquiría Marthita con solo darle vueltas a la llave de la cocacola, dado que desde hacía unos años el gordinflón “Mandamás” de Venezuela había ordenado construir una intrincada pero eficiente red de distribución para llevar el mencionado líquido a todos los hogares del país, como anteriormente se hacía con aquello que agua potable se llamaba.
Las gentes encontraban en la cocacola la fuente del mayor placer y satisfacción jamás soñados.
Sin embargo, el día menos esperado llegó la debacle en forma de un ataque repentino de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, que bombardearon las enormes fábricas y redes de distribución del negro y burbujeante líquido a causa de ciertos incumplimientos comerciales internacionales del reyezuelo hablador y cachetón, que enardeció los ánimos del amo y señor del mundo entero, el conocido por el nombre de Obama, el morenito que está al pendiente de que todas las naciones le rindan pleitesía.
Los habitantes de Táchira al darse cuenta de que no salía ni una gota de cococala al maniobrar sus grifos, desesperadamente empezaron a atacarse unos a otros, en un vano intento por apoderarse de cubos y botellas posiblemente ocultos en los más increíbles escondites de casas públicas y de propiedad privada.
Desde que tal desgracia se inició en la próspera ciudad (y en todas las de la nación), Marthita carecía de fuerzas físicas para levantarse de la cama e ir a abrir su tienda.
Era notable la desesperación en toda la ciudad; el gran número de admiradores de la joven yacían tirados, muertos de sed en el piso alrededor de su casa habitación; sacando el resto de sus fuerzas físicas habían ido con la ilusión de ver, al menos desde lejos, a la mujer más hermosa de Táchira.
Uno de ellos, que respondía al nombre de Marcelo, al haber observado decaída, demacrada, y sin vigor alguno al amor de sus amores, la linda protagonista de esta historia, con pasos zigzagueantes y sollozando, había tomado el camino del cercano e intenso bosque de abedules y de cedros de la sierra en cuyos gruesos troncos escribía con el filo de una piedra el hermoso nombre de su amada.
El enamorado joven, sin posibilidad alguna de volver a su vida ordinaria pues no había logrado encontrar en la ciudad una gota del negro y gaseoso líquido, en su horizonte no veía más que la muerte, y se tendió a esperarla en un paraje adornado con intensas y variadas tonalidades verdes, y con las más preciosas flores de todos los colores, escuchando, asimismo, los misteriosos cantos de los más asombrosos pájaros andinos.
Se presentó la noche con sus ondas grises.
Y a eso de la madrugada, el trueno ensordecedor de un relámpago retumbó en un talud cercano, y tras el chicotazo luminoso, las nubes ensombrecieron más la sierra, para, en un goteo incesante e intenso, soltar el contenido de sus barrigas gigantescas.
El cuerpo de Marcelo se empapó, y al estar tirado de espaldas en la yerba con la boca abierta, se tragaba el agua de la lluvia. ¿Cuántas veces lo anterior se repitió? El que esto escribe no tiene tal información, pero sí está enterado que el joven poco a poco abrió los ojos, que se levantó y que feliz pensó que con el agua de la lluvia había recuperado su antiguo vigor físico.
Al asomarse la aurora por los huecos del picacho más altivo, estaba rodeado el joven de todos los animales de la selva, que, sumamente preocupados le preguntaban por la causa de sus intensos sufrimientos.
-Mi amor, mi amada Marthita, necesita agua, está en su cama, desguanzada.
Y con la velocidad que caracteriza a los animales de la sierra andina, el cóndor voló a una cascada en donde llenó su largo pico, para enseguida remontarse raudo a Cáchira y vaciarlo en la marchita boca de la joven; hizo lo mismo el águila, y aunque no con la misma rapidez, los secundaron tanto el guanaco, la vicuña, la llama, el zorro coludo, el venado y hasta uno o dos conejos que aunque menos veloces, a decir verdad, consiguieron su objetivo: llevar agua de los manantiales a la bella ciudad de Cáchira.
Sin embargo, es digno de hacer notar que cuando los conejitos se presentaron en la urbe, se sintieron humillados pues las impetuosas aves y los grandes animales de uña ya habían llevado el agua a todos los ciudadanos, que pronto recuperaron las fuerzas físicas y transitaban alegres y felices por las calles, saludando y felicitándose por haber sobrevivido a tan cruel tragedia, a la que por años estuvieron sometidos.
Dicen que los festejos que organizó Marthita en honor de Marcelo y de los animales de la sierra andina duraron ocho días; y aseguran, asimismo, que a las aves y a los demás animales la linda joven escritora les pidió que a sus guaridas no se retiraran mientras la música y los bailes en su honor se repitieran, recibiendo las más calurosas felicitaciones por haberles llevado el agua cristalina de los más limpios y frescos manantiales, y con ella, la vida, la de a de veras.


El Moli
Amigo, extraño relato el tuyo, imagino la cara de Martha, incluso haz incluido al dictador, me sorprendiste, no estoy muy seguro de mi comentario.
Igual, mi felicitación y voto.
Un abrazo.
Fanathur
Extraño cuento, querido amigo, más bien del estilo de Cenicienta Literaria, pero marcado por la ironía y el sarcasmo que marcan algunos de tus relatos. Aún sigo pensando si me gusta o no, aunque he decir que el parecido cocacola-petroleo me inquieta, je, je. Bueno, al final, tras poco meditar, te doy mi voto. Enhorabuena.
Pernando.Gaztelu
Sos muy bueno. Siento la impresión de estar en el teatro y ver la escena, de tener al relator delante, contando y compartiendo sonrisas con los espectadores mientras cuenta la historia que vemos. Tus relatos me dan esa sensación, que estás ahí con nosotros y es un tono muy interesante y propio de autores como vos. Me gusta.
Por otro lado la historia me gusta por dos razones:
- Ideológicas que comparto (podría no hacerlo)
- Culturales, porque como soy de los andes (bastante más la sur, Mendoza), todos los animales que comentas en tu fábula actualizada, no me son nada extraños y me gusta que los incluyas. Los personajes principales no lo son tanto y cuando eso pasa, en un relato tan corto, es para mí, símbolo de que todo encaja muy bien.
Mi voto y placer de leerte.
Ana Marina Rua
Mi voto! Y, sabes? Me parece que la primera parte, la que termina con “Las gentes encontraban en la cocacola la fuente del mayor placer y satisfacción jamás soñados”, podria de por si constituir un cuento, con muchisimas interpretaciones posibles. Entonces no tendrias que hacer ningun trabajo por el lector, que ya podria imaginar la conexion entre tu relato y la politica actual. Sin embargo, el detalle del enamorado y de los animales, muy a lo Blancanieves de Disney, tiene su propio encanto…
volivar
Ana Marina Rúa: un gusto saludarte; y te agradezco tu comentario sobre esto que he publicado. Siempre tan linda, alentándonos en esto de las letras,que muchas veces logramos que sean bellas, pero generalmente fracasamos. Tú alientas, lo que se constituye en algo muy valioso.
Volivar
volivar
Pernando: si tú,que tanto sabes de las bellas letras, apruebas esta narración, me alegro y me haces muy feliz, lo que agradezco con el alma, querido amigo.
Volivar
volivar
Fanathur: es un gran honor para mí tu comentario; eso de que mi estilo tenga algo del de la linda y muy querida Cenicienta Literaria, es maravilloso.
Te agradezco, querido amigo.
Volivar
volivar
El Moli: al saber de la calidad literaria de la que eres dueño y señor, un comentario tuyo que al final se decidió a favor de este amigo que te estima, es un gran orgullo y motivo de alegría.
Tu amigo que te estima: Volivar
Lot Alkef
Mi querido amigo Volivar.
Aunque las fábulas no encajan en mis gustos, debo decir que ésta en particular es bastante llamativa porque la situas en nuestro periodo histórico.
Mi voto.
LUCIA UO
Que tremendo tener que vivir en ese mundo que planteas, donde se carece de agua y solo existe la cocacola, imagínense bañarse, lavarse la cara, cocinar con el líquido café, todo azucarado, llegaran las hormigas, ect.
Me encantó tu relato.
Me alegra que Marcelo puso fin a los males de la ciudad donde vivía Martita.
Un abrazo y mi voto
volivar
Lor Alkef: amigo, muchas gracias por tu comentario que me entusiasma.
Por otro lado,deseo comentarte que estamos creando la página web de mi periódico, y espero me permitas publicas en la sección cultural alguna de tus obras, tan valiosas.
Volivar
volivar
Lucía Uo: amiga, en mi narración en honor a Martha Molina, la bella joven que tiene la dicha de vivir a un lado de Los Andes, nunca se me ocurrió eso de bañarse, lavarse, etc. con ese horroroso líquido negro llamado cocacola.
Tú siempre tan hermosa, alentando a tus amigos y compañeros. Eres un angel.
Gracias por todo.
Volivar
GustavoDelToro
Costos de una sociedad consumista. Muy buen narrado, creo muestras las realidades alternas de una manera muy bien lograda. Te felicito y como siempre haces mejor trabajo.
Un abrazo y mi voto.
volivar
Gustavo del Toro, mi muy estimado paisano, esas palabras, viniendo de ti, adquieren un valor rmuy grande para este servidor,amigo tuyo, Saludos. .
Volivar
1000Luna
Hola, apreciado amigo. Eres una fuente inagotable de repartir cariño a tus compañeros ya sea con tus comentarios o dedicándoles textos. Una historia llena de imaginación, me gustó mucho.
Un fuerte abrazo para ti Jorge y por supuesto, mi voto.
anarua
Estoy muy de acuerdo con 1000Luna: eres tan generoso con todos nosotros, Volivar…
bearui
Jorge, me he reído mucho con tu relato, me parece muy crítico y sarcástico, al mismo tiempo tiene un toque de ternura. Muy creativo y original. Me están entrando ganas de viajar! jaajja. Mi voto. Muchos besos. Ah y te paso a portada
Bea
volivar
Bearui: es un honor, y te agradezco tu lindo comentario que guardaré en el alma.
Volivar
volivar
1000Luna; amiga, me alegras mucho el día; ah, y veo que sigue tu cuento El Limonero con gran éxito, y por mi parte te felicito.
volivar
SALAMANDRA
A veces solo a veces escribes para divertirte y esta es una de ellas aunque siempre nos dejas una moraleja y hoy no fue la excepción amigo Purépecha.
Un abrazo Mazahua desde el Valle de México.
SALAMANDRA
HA Y A LA PORTADA CON MI VOTO.
volivar
Salamandra, gracias por lo de purepecha, y creo, sinceramente que es un honor ser descendiente de estos personajes, los verdaderos dueños de estas tierras michoacanas.
Gracias por tanto honor, estimado y famoso amigo, gran poeta
Volivar
Esther.A.P.Ruinervo (Sofista)
Extraño y original este relato tuyo pero me gustó mucho. Inquietante pensar que algún gobernante pueda ponernos cocacola, o cualquier otra cosa, en casa para sustituir el agua que es la base de nuestra vida.
Saludos y mi voto Volivar
VIMON
Buen relato, amigo Volivar, aunque no estoy muy seguro de que Chavez distribuyera el producto mas emblemático del capitalismo internacional como si fuera agua. Pero concedamos la ficción en esta interesante narrativa, para dejarte un afectuoso saludo, y por supuesto, mi voto.
María del Mar
Querido amigo, Jorge; precioso y original cuento. Siempre tienes detalles maravillosos con tus compañeros de la red. ¡Enhorabuena maestro! Me ha maravillado.
Un beso y mi voto.
Mariav
Apreciado Jorge, alucinada has me dejado con tan imaginativo cuento. ¿Pero de dónde sacas tan curiosas ideas?
Un beso y mi voto.
CHARIS.CAVERA
Que original volivar. Me ha gustado mucho y es verdad a vecea nos dejamos llevar demasiado por necesidades creadas. Voto y un abrazo
halize
Un país de cocacola, yo emigraría¡j jajaja, me ha gustado tu relato y tu magnífica inventiva,Voliar.
Un voto y un fuerte abrazo.
volivar
Halize: he tenido que retirarme por algunas horas de mi oficina, y me encuentro magníficos comentarios sobre mi narración; agradezco el tuyo… Resulta, querida amiga, que mi país, México, es el número uno en el consumo de refrescos, y como esto no es muy honroso, intenté, al menos imaginariamente, pasarle el numerito a otra nación.
Un saludo. Volivar
volivar
Charis Cavera: te agradezco inmensamente el tiempo que ocupaste en leer mi narración. Es un honor tener tu comentario. Muchas gracias.
Volivar
volivar
Mariav: he aprendido de ti, querida amiga linda; tus narraciones son sumamente interesantes.
Te agradezco el comentario.
Volivar
volivar
Cenicienta literaria: tu corazón tierno y dulce lo esparces en la red, y todo se torna maravilloso.
Tú sí eres una gran escritora. Lástima de que tu correo no admita fotos. Ayer intenté enviarte algunas, pero Movistar me las rechazó.
Te admiro, dama de las bellas letras.
Volivar
volivar
Vimon: mi estimado paisano, te agradezco que me hayas leído, y tu amable comentario.
Un saludo, triunfador.
Volivar
volivar
Sofista: escritora muy inspirada, en verdad que considero un honor inmenso tu comentario, y más sabiendo que proviene de una dama culta e inspirada, creadora de magníficas obras literarias.
Gracias, querida amiga
volivar
Anarua: recordar a mis compañeros y por ahí dedicarles alguna de mis narraciones, en lo mínimo que puedo hacer para agradecerles que me tomen como su amigo.
Gracias.
Volivar
Richard
Estimado amigo.
Riqueza narrativa? Si.
Riqueza creativa? Si.
Reflexión? Si.
Algo que contar? Si.
Homenaje? Si.
Está todo mi amigo, todo.
Sigo aprendiendo.
Un abrazo grande.
Y un 21
volivar
Richard: qué amabilidad para éste amigo tuyo que te estima. Te agradezco tu hemoso y alentador comentario.
Volivar
antoniosib
Enhorabuena y voto volívar, escribes como nadie un relato en forma de leyenda pero con contenido actual y enseñanzas eternas. Mi voto y mi admiración maestro.
MayezHess
Cuando comencé a leer no imaginé que fuese una cocacola parte de la historia, muy buen relato. Es un mundo perjudicial que no estamos muy lejos de presenciar.
volivar
Mayez Hess: ,me ha causado mucho entusiasmo ver tu comentario. Muchas gracias.
Nos leemos.
Voliar
Mayez Hess: un gran gusto que me hayas leído, y que me expresas tu opinión, tan importante para mejorarme en este arte.
Gracias
Volivar
volivar
Antoniosib: me entusiasma mucho lo que me comentas. Te agradezco, amigo. Nos leemos.
Volivar
DRA. ROSY
HOLA TAN ESTIMADO VOLIBAR, COMO SIEMPRE ES UN DELEITE LEER LO QUE USTED PUBLICA, HOY, ME ATREVO A DECR, JUGO USTED CON UN TOQUE DE PICARDIA, PERFECTAMENTE SAZONADO, LE DOY MI VOTO. NO SIN ANTES
RECONOCER SU TALENTO.
volivar
Dra. Rozy, es para mí un inmenso honor su comentario que guardaré en el alma, en donde ponemos las cosas más hermosas de la vida. Gracias infinitas por su comentario.
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México. 28 de noviembre del 2012)
Julieta.Vigo
El tono de cuentacuentos, de la voz popular, esa que hacía que las historias se conservaran de generación en generación por mediación de transmitirlas de boca en boca. El narrador de tu relato es un auténtico contador de hisotrias, a la vieja usanza.
La inclusión de los animales convierten a tu relato en una auténtica fábula.
¡Buen trabajo, Volivar!
Irma
Querido Maestro! Que cuento mas pícaro y divertido… Mas aun porque Martha es protagonista…. Fantástico como todo lo que escribes, bueno.. bueno… por tratarse de Martha… esto es mas lindo aun!!… Jajaja ehhh eso si, cuéntame de ese “Marcelo”? Que parece que me he perdido de mucho con mis ausencias en Falsaria! jajajajaja!
Claudia (Diadenes)
Que mala adicción tan difícil de quitar.
Un abrazo
volivar
Diadenes: gracias, amiga, por tu comentario. Eres muy amable al haber ocupado un espacio de tu tiempo en mi narración.
Volivar
volivar
Iirma: amiga linda, me has ocasionado una inmensa alegría diciéndome que te ha gustado mi cuento. Efectivamente Martha Molina es la protagonista y el tal Marcelo sólo forma parte de la traba de la narración. ¿Te imaginas que hubiera jóvenes así como él? Sería maravilloso para las mujeres, ¿verdad?, especialmente para las muy sensibles y bellas como tú.
Gracias, querida.
Volivar
volivar
Julieta Vigo: Gracias por tus comentarios; aunque tal vez sería discutible eso de que darle voz a los animales sea un estilo antiguo, pues ahí tienes lo que escribe la bella Cenicienta Literaria, y pudiera enumerarse una serie de autores muy actuales.
Bueno, es lo que pienso, tu opinión es valiosa y respetada, y más al conocerse que eres una mujer muy erudita en esto de las bellas letras.
Gracias
Volivar
coinup (Nicolás)
Volivar, me ha gustado mucho tu original relato. Y como nos tienes acostumbrados, lo haces con un gran poder narrativo.
Te dejo mi voto. Un fuerte abrazo,
Nicolás
volivar
Coinup: te lo agradezco, Tu comentario me entusiasma. Muchas gracias.
Martha Molina
Mira lo que causa la gripe y el exceso de trabajo: ¡perderme mi propio cuento! jajajajajajajaja. Me disculpo por ello, amigo Volívar, debería ser la primera en comentarlo y resulté ser la última.
Me honras que lo hayas hecho; ruborizada y con una gran sonrisa lo leí de volada. Me reí por dos buenas razones: Odio la Cocacola y en San Antonio del Táchira escasea el agua. ¿Te imaginas depender de la Cocacola para subsistir y aplacar la sed? Me muero.
Aunque hace unos años pasó algo interesante en Venezuela, nuestro estimadísimo dictador Hugo Chávez, embargó la Cocacola (o era la Pepsi… Ya no me acuerdo) Los precios se dispararon, la gente se volvió loca, corriendo como pollos sin cabeza, por aquí y por allá, como si esa dichosa bebida fuera un producto de primera necesidad.
Tienes algo de Cenicienta Literaria en tus letras, me gustó mucho, no pierdes el estilo aunque tengas influencias literarias de otros (que también son excelentes) Lo voy a guardar con mucho cariño en mi mente y corazón. Gracias por hacerme uno de tus personajes, y por extensión, la protagonista.
Una gran abrazo. Tienes mi voto y 5 estrellas.
volivar
Martha Molina: amiga, recupera la salud lo antes posible, no se vayan a dar cuenta las aves y los animales de uña de la sierra andina; probrecitos, se morirían de pena.
Un saludo cariñoso.
Te aseguro que aprender algo de nuestra querida Cenicienta Literaria, es uno de los propósitos que haré desde el día 1 del nuevo año, aunque creo que será imposible llegarle a los talones (literarios), por lo menos.
Volivar (Jorge Martínez)
Lidyfeliz
Volivar, espero no ser la última que comente tan buen relato de ciencia ficción, que espero nunca sea verdad… aunque al paso que vamos, compañero, todo esto es posible. La cocacola invade, domina, destruye el organismo y es adictiva. Qué más necesitan los poderosos para someter? Pero la vuelta de rosca que le diste a tamaño futurismo, la vuelta a la más noble de las bebidas, el agua, cierra la historia con aestría. Estoy de acuerdo con Richard: no le falta nada. Mi votazo.
volivar
Lidyfeliz, querida y linda amiga: con alegría recibo el votazo (con v, y si hubiera sido con la otra, con la grande, la b, pues también hubiera sido bienvenido, al venir de ti). Me honras, porque vaya que si sabes de esto, de las bellas letras.
Volivar, que te estima, por ser tan linda (por allí me dicen el meloso, y así es, al tratarse de las bellas damas, compañeras de la red).
T.H.Merino
Una narración, Volívar, que, amén de su originalidad, alcanza momentos de perfección. Un abrazo y voto. T.H.Merino
volivar
Merino: tus palabras las guardaré en mi alma, estimado amigo y magnífico escritor.
Volvar
fallocesar
Hermoso relato amigo volivar. mi voto seguro.
volivar
Fallocesar: muchas gracias por tu comentario. Un saludo.
Volivar
Yanne
La escritora Marta Molina se a de sentir muy orgullosa con este maravilloso cuento que le ha dedicado a usted y lo felicito! =)
volivar
Jeannete: tú también eres maravillosa por tus lindos comentarios. Muchas gracias, amiga ¿ya me expresaste que eres una mujer muy hermosa? pues te felicito.
volivar
alca
Un cuento original y con el detalle de ser portagonizado por una compañera escritora. Felicitaciones y voto.
volivar
Alca: te agradezco ese lindo detalle de haberme leído a pesar de que ya la narración no estaba en portada.
Un saludo muy afectuoso, amigo
Volivar