Ser consciente al despertar que otro día va a comenzar, que muchos son los que quedaron atrás, pero que muchos más están por llegar, que algunas etapas ya llegaron a su fin, otras están a punto de concluir y muchas otras, sólo se plantean difuminadas y difusas en la distancia.
Empezar a concebir que el final esta más próximo de lo que nos hubiésemos imaginado, que las virtudes que hemos ido aprendiendo a lo largo de los años, sólo nos servirán para seguir creciendo como personas, que no debemos dejarnos pisotear por los rencores y los roces que se hacen con el paso del tiempo, simplemente son parte del camino, nos hacen aprender a saber poner la coraza cuando nos haga falta y dejar nuestro pecho al descubierto cuando lo creemos necesario.
Por que al llegar al final, al vislumbrar la meta, echamos la mirada atrás y nos damos cuenta del camino, largo o no, que hemos tenido que recorrer, que las experiencias y conocimientos que hemos ido adquiriendo y aprendiendo quedarán en la memoria y seremos capaces de utilizarlos llegado el momento.
Aunque nos veamos, tal vez, incompletos, desamparados y sin saber qué hacer, siempre nos quedará la reflexión, saber de dónde vinimos, saber dónde nos encontramos y así poder plantear las diferentes opciones de futuro, poder elegir qué es lo que realmente deseamos, qué debemos mejorar en nosotros, y cómo podemos conseguir todo aquello que nos propongamos. El futuro es esa negra mancha en nuestro expediente que tanto nos asusta, ya que no sabemos lo que nos podremos encontrar, pero, ¿no es cierto que a cada palabra que escribo y que tú estás leyendo, el futuro va cobrando forma poco a poco?
Dejando atrás cada coma, cada letra, cada palabra que se va convirtiendo en presente y que sin quererlo, al pasar a la siguiente, ya es pasado. Por que el futuro está más cerca de lo que imaginamos, por que vamos yendo paso a paso, sin cansarnos de esperar, hacia delante, sabiendo que debemos caminar mirando al frente, sin volver la mirada hacia el camino que vamos dejando a nuestra espalda, esos difuminos que van quedando allá atrás donde por suerte o desgracia, ya no podemos volver.





Escribir un comentario