Sorbió otro trago de café y aquel bigote -que poblara de hiel cada palabra pronunciada en veinte años de matrimonio- se contrajo en una mueca repentina.
La taza cayó sin estrépito contra el suelo.
Ella abandonó la mesa y recorrió los metros de moqueta que la separaban de una nueva vida, sin remordimientos.


bearui
Julieta me ha gustado mucho este micro, con la historia de toda una vida condensada en unas pocas palabras. Al final, siempre hay esperanza. Mi voto. Besos
LUCIA UO
Si no la alcanza la policía y comprueba que lo ha asesinado.
Dudo mucho que sea la forma correcta de empezar una nueva vida. Es mi humilde opinión.
Un abrazo y mi voto
halize
Julieta, he buscado el micro para volver a votarte. ¡Una lástima que se haya caído de portada¡.
Un saludo.
Julieta.Vigo
Gracias de nuevo, halize.