Tiempos difíciles

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    El hombre, sueco o finlandés, no hablaba español. La mujer, española, no hablaba ni sueco, ni finlandés, ni inglés. Aun así, ambos parecían estar disfrutando de la compañía del otro. Durante los primeros cinco minutos de la conversación el hombre intentó pronunciar correctamente el nombre de ella: Remedios. Después le tocó el turno a Remedios de intentar pronunciar el nombre de él: Björn. Reían y bebían, apartados de la pista de baile. El sueco, o finlandés, bebía más rápido que ella, y siempre combinados. Remedios pedía cerveza, no quería pasarse con el alcohol y, además, le preocupaba gastarse más dinero de la cuenta. Había tenido que ahorrar durante un año para poder costearse sus vacaciones a Ibiza. Björn, entre gestos, le recomendaba tomarse una caipiriña. Remedios, ante la insistencia de su acompañante, y ayudada por los efectos del alcohol, le confesó que no tenía mucho dinero. “Son tiempos difíciles” le decía mientras frotaba los dedos índice y pulgar, gesto universal para indicar dinero. El finlandés, o sueco, por un momento se mostró incómodo, pero en seguida se recompuso e insistió en pagar las consumiciones de Remedios que, halagada, no se atrevió a decir que no. Una hora más tarde salían a la calle, entre risas, aunque sin hablar de nada en particular. Fueron al hotel de ella, Björn insistió en acompañarla. Remedios se dejaba llevar, había ido a la isla a disfrutar. Al llegar a su modesta habitación pasó cierta vergüenza. “Son tiempos difíciles” volvió a decirle al sueco, o finlandés, repitiendo el gesto que indicaba dinero. Él entendió perfectamente lo que se le decía, así que nada más terminar de hacer el amor no se olvidó de darle dos billetes de cincuenta euros a Remedios. “¿OK?” le preguntó, mientras frotaba el dedo índice contra el pulgar.

    Comentarios

    1. bearui

      15 noviembre, 2012

      A veces es mejor no entender lo que queremos decir. El final es ingenioso aunque un poco triste. Pero la vida es así a veces. Me gusta mucho como escribes Jon y como describes a los personajes. Mi voto. Besos

      • Jon.Igual

        15 noviembre, 2012

        Gracias Beraui, la verdad es que sí que es un poco triste, pero seguro que la protagonista con el tiempo se acabará riendo de la anécdota.
        Un beso.

    2. VIMON

      15 noviembre, 2012

      Buen relato, Jon, un saludo y mi voto.

    3. LUCIA UO

      15 noviembre, 2012

      Calladita le hubiera ido mejor. Lastima que al no poder comunicarse como es debido acarreó que él se llevara una impresión de ella, que no se ajustaba a la realidad. Me encantó. Hay que tener cuidado con frotar los dedos, sobre todo donde y en que momento, ja ja ja.
      Un abrazo y mi voto.

      • Jon.Igual

        15 noviembre, 2012

        Gracias Lucía, el lenguaje de los signos es universal, pero a veces lleva a confusiones…
        Un abrazo.

    4. Richard

      15 noviembre, 2012

      Hola Jon.
      ¡Que buen relato.!
      Para el fue natural pagar y para ella toda una experiencia cobrar. Se planteó así.
      En el interior de cada uno, deberán resolver el dilema moral.
      Abrazo y voto.

      • Jon.Igual

        15 noviembre, 2012

        Eso es Richard. No hay mal que por bien no venga, dicen por ahí.
        Un abrazo y gracias.

    5. volivar

      15 noviembre, 2012

      Jon Igual: amigo, con dos publicaciones te estás descubriendo como un excelente escritor, que lleva el tema agradablemente a un final que nadie espera,de sorpresa.
      Felicidades
      Mi voto
      Volivar

      • Jon.Igual

        15 noviembre, 2012

        Mucha gracias Volivar, se agradecen tus palabras.
        Un abrazo.

    6. halize

      15 noviembre, 2012

      Excelente ejemplo de lo que es la incomunicación, o mejor dicho la mala interpretación entre dos personas.Al menos ella le sacó partido a sus vacaciones en Ibiza¡¡.
      un saludo y mi voto.

      • Jon.Igual

        15 noviembre, 2012

        Él también le sacó partido a las vaciones, jeje. Cuantas veces habremos malentendido lo que se nos quería decir… Gracias y un abrazo.

    7. Lidyfeliz

      15 noviembre, 2012

      Yo no creo que se hayan malinterpretado. Todo se entendió entre ellos. A veces en vacaciones se hacen cosas que son extrañas a nuestra cotidianeidad. Muy bueno, Jon Igual. Mi voto

      • Jon.Igual

        15 noviembre, 2012

        Para eso están las vacaciones… Gracias por tu comentario, un abrazo.

      • Jon.Igual

        15 noviembre, 2012

        Gracias Coinup, por tu comentario y por llevarme a portada.
        Un abrazo.

    8. Claudia (Diadenes)

      15 noviembre, 2012

      Es seguro que no se entendian o realmente los dos se entendian perfectamente? Me habría gustado ver la cara que le quedó después a ella.
      Un abrazo

      • Jon.Igual

        15 noviembre, 2012

        Diadenes, pues queda abierto a la interpretación de cada uno, personalmente creo que hubo malentendido, pero quien sabe….
        Un beso.

    9. Alejandro.Romera

      15 noviembre, 2012

      Un relato interesante. Me gusta la reflexión que hace también Diadenes ¿es seguro que no se entendian o realmente los dos se entendian perfectamente?
      A mí despues de leer el relato, me queda esa duda… y me gusta esa incertidumbre
      Un abrazo y suerte!

    10. Jose María S Alfonso

      15 noviembre, 2012

      Buen relato Jon, la lectura es fluida, no le sobran palabras, lo expresas todo muy bién, y a mi entender es casi casi un microrrelato extendido, buena la sorpresa final!.

      Saludos y un voto por supuesto!

      • Jon.Igual

        15 noviembre, 2012

        Gracias Jose María, la verdad es que al publicarlo se me olvidó ponerle una categoría, y salió solo eso de que es un microrrelato. Como tú dices, también creo que encajaría mejor en “microrrelato extendido”.
        ¡Gracias por pasarte!

    11. Mariav

      15 noviembre, 2012

      Yo también opino que con el tiempo la protagonista acabará riéndose de la anécdota. Si ya hablando el mismo idioma aveces se hace difícil entendernos, cuánto más hacerlo por signos.
      Me gustó tu relato, corto y preciso. Saludos y voto.

      • Mariav

        15 noviembre, 2012

        Yo otra vez. El tema es si ella no aceptó los dos billetes, o como en el caso de las copas, se dejó llevar. Eso aclararía las dudas que algunos se plantean, pero entonces el relato ya no sería igual.

        • Jon.Igual

          15 noviembre, 2012

          Eso es María, la duda siempre estará ahí. Gracias por pasarte, un abrazo.

    12. T.H.Merino

      16 noviembre, 2012

      Me gustó mucho, Jon. Es evidente la eficacia y fluidez de tus escritos. Abrazo y voto. T.H.Merino

    13. Julieta.Vigo

      17 noviembre, 2012

      En primer lugar, Jon, mi más sincera enhorabuena. En segundo lugar, creo que al recurrir a ese gesto de los dedos para expresar “dinero” de manera insistente, pones al lector en alerta. Es evidente, que ese gesto va a tener relevancia, importancia en el relato.Y así es, cuando llegamos al final. Es un recurso muy cinematográfico. Me ha parecido un micro “alargado” con un buen ritmo, una buena exposición de la escena y un excelente desenlace. A mí personalmente, no me ha creado ninguna duda sobre si fue o no un malentendido: creo que lo fue.
      Como única salvedad, tal vez substituiría, en alguna ocasión, los nombres propios de los personajes por pronombres o sustantivos.
      Mi más sincera enhorabuena. Me ha gustado mucho. Un abrazo.

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