No me arrepiento. Se lo merecía, igual que el resto.
Un niñato inútil y decadente que jamás aprovechó su potencial como ser humano para destacar y evolucionar hacia un plano superior.
Oigo la sirena cruzando el puente. En unos minutos estará aquí, el lugar indicado.
No me arrepiento. Nunca lo he hecho. Porque sé que el trabajo que he realizado durante los últimos seis meses ha sido, es y será reconocido y valorado como se merece: un acto justo comparable a la obra de un dios.
Coloco una silla delante de la puerta abierta y me siento, me tomo mi tiempo, me pongo cómodo.
No me arrepiento, al contrario. He disfrutado igual que haría el detective Viejo achicharrándome los sesos si no fuese tan estúpido y me hubiese pescado cuando tuvo la oportunidad.
Apago la luz e inmediatamente le escucho gritar mi nombre desde la calle. Ha venido solo y esta noche su placa no tiene importancia.
No me arrepiento y jamás lo haré. Mi madre nunca lo hizo después de doce años de palizas.
Siento su furia y desesperación subiendo por las escaleras con la nota que he dejado al lado del cuerpo mutilado de su hermano, el penúltimo gusano, y que me trae aquí la última pieza de mi obra maestra.

Luna de lobos
“No me arrepiento. Nunca lo he hecho”
Parece que esa es la idea en la que se escuda el personaje para no odiarse.
Genial, Armando.
Un abrazo,
Luna
Armando Arjona
Muchas gracias Luna de lobos!
Ciertamente, el personaje ha alcanzado un hermetismo total, seguramente por la vida que ha tenido.
Un saludo!
LUIS_GONZALEZ
Muy buen relato, me atrapo de principio a fin, te mando mi voto…
Armando Arjona
Muchas gracias, LUIS GONZALEZ!
Un saludo!
Agatha
Es brutal. Me encantó. Ese personaje me parece fascinante. Frío, calculador, seco y carente de sensación de pena o lástima. Me gusta casi poder verlo, con los ojos impasibles y los movimientos calculados sentándose en la silla a esperar.
Y la desesperación que se adivina casi sin palabras en el segundo personaje, esa rabia acumulada y esa frustración por no haber sido capaz de capturar antes al asesino se deja ver entre lineas.
Muy bien logrado. Excelente texto.
Saludos.
Armando Arjona
Gracias por tu comentario, Agatha! En este relato y en los otros dos
Me gusta leer las distintas impresiones que provocan mis escritos, porque de ellas se aprende mucho…
Un saludo!