Los 80’s una época de fabula, en este tiempo comenzaban a sonar muy fuerte entre los jóvenes, grupos de rock, heavy metal, punk, underground, etc. Black Sabbath, Iron Maiden, Judas Priest, Metallica, Megadeth, Van Halen, Slayer, Ozzy Osbourne , Guns N Roses, Queensryche, Dio, Motorhead, KISS, Rainbow, Venom, Pantera, Def Leppard, Mercyful Fate, Dream Theater, Death, Anthrax, Tool, Motley Crue, Halloween, Scorpions, solo por mencionar a algunos, eran los amos de la escena musical. Como todo el tiempo, hubo grupos de músicos mexicanos que organizaban tocadas con este tipo de música que obviamente no era bien recibida por el grueso de la sociedad por pensar y creer que eran satánicos y que las letras y la música eran una mala influencia para la juventud. Yo tenia una amiga en la universidad que vivía en Cd. Neza de aquellos años y que le gustaba la onda Heavy, tenia amigos bien gruesos y todos vestían y lucían como verdaderos punks, netos punks, no como los de ahora que son darketos, elecktros, emos y no se cuanta bufonada. Fui invitado a una tocada en un hoyo funky de Cd. Neza, no tenia ni la mas mínima idea de que era eso, pero acepte ir gustoso para tratar de pasar un buen rato y por conocer esos sitios “por cultura general”. Viernes en la noche, me vestí con unos jeans levi’s deslavados, una camisa blanca de mancuernillas , un blazer negro y top siders negros sin calcetines, era la onda, iba bien vestido para la ocasión según Yo, me subí a mi vocho y me fui directito a Cd. Neza, la dirección era una bodega en la Carmelo Pérez hasta el fondo. Neza entonces no estaba como ahora, la mayoría de sus calles y principales avenidas aun estaban sin pavimentar, el alumbrado público era realmente escaso y de la seguridad mejor ni hablar, pero ya estaba en camino. Era increíble el contraste social que entonces había en ese lugar, pues de un lado de la acera podías ver magnificas construcciones que nada le envidiaban a Polanco (en Cd. Neza siempre ha habido mucha lana, aunque no lo parezca) y del otro lado humildes chozas hechas de laminas de cartón que denotaban verdadera miseria. Eran cerca de las 10 de noche cuando comenzó a llover, era tan fuerte la lluvia que casi no podía ver nada, al vochito solo le funcionaba un limpiador y los cristales estaban totalmente empañados, por mas que sacaba la mano para limpiar el vidrio, seguí sin poder ver nada. Ya estaba cerca, me lo decía el ruido estruendoso de la música y la banda que deambulada por las calles aledañas al evento, la lluvia amaino y pude ver como a 300metros la entrada a una bodega apenas iluminada por un foco de 100 Watts y a un montón de chavos afuera haciendo bulla para poder entrar, me estacione como a 50 metros y salí del coche. Apenas puse un pie fuera del vocho, la banda que estaba en la calle me miro de arriba abajo ¡Chale valedor ¡ se oyó una voz, y yo sentía como la vibra pesada se iba cernido sobre mi, pues en ese momento era lo mas raro en el planeta, ya que todos, absolutamente todos, vestían de negro, con chamarras de cuero, pantalones ajustados de piel o de mezclilla desgastados, botas militares, chalecos, etc., rapados, con los pelos tipo mohicano y pintados de colores, maquillados y tatuados, era la primera vez que veía tantos tatuajes juntos en las personas, y ya hace mas de 25 años usaban perforaciones en las orejas, la nariz, el cuello y por todo el cuerpo, esa era la neta del movimiento Heavy en Cd. Neza. Tratando de perder el miedo y encomendando mi alma al creador llegue hasta la puerta, el ruido era ensordecedor, el cuate que cuidaba la entraba era un güero gordo como de 200 kilos y como de 2 mts., de altura y estaba fortachón el wey, me dijo “Que pedo”… trataba de explicarle, cuando apareció mi amiga en la puerta, me agarro la mano y me jalo hacia adentro, el gordo de la puerta solo alcanzo a decirme, “abusado carnal, abusado” creo que estaba adivinando mi futuro. Que no te espante ese wey, esta feo y se ve bien rudo, pero es una pan de dios, me decía mi amiga mientras me jalaba mas adentro del local, era un bodegón enorme como de 10,000 m2 solo tenia las 4 paredes y el techo de laminas con estructuras metálicas de mas de 8mts.de altura, en el centro estaba el escenario y la banda que tocaba y alrededor toda la pandilla. El ruido era realmente enloquecedor, no oías nada más que tamborazos y guitarrazos sin poder apreciar alguna nota musical y los gritos agudos del cantante hacían mas tétrico el lugar, estaba lleno de humo y podías oler tabaco, marihuana, cemento, activo y sudor. Estaba más que asustado y la neta ya me quería salir de ahí. En un momento de calma que el ruido dejo de sonar porque iban a cambiar de banda, mi amiga me llevo a presentar a otros amigos de ella, me vieron, la neta ni me pelaron y siguieron en su onda. Platicaba con mi amiga, cuando empezó nuevamente el infernal ruido, ya no pudimos hablar y ella se fue a bailar con su novio o lo que fuese y Yo me quede a esperarla parado en una viga de metal y tratando de pasar inadvertido a los demás; de pronto una chava me agarro de la mano, me jalo y me llevo a bailar entre la bola; que sorpresa, era una chava bien guapa, morena preciosa, con un cuerpazo de concurso y unos ojazos, que me hicieron olvidar donde estaba con tal de contemplarla. Estaba vestida igual que los demás, pantalones de cuero ajustados, botas, gabardina de piel y los pelos de colores, no podía escuchar lo que me decía, pero no me importo mucho, me sentía a gusto, al final solo alcance a oír que me decía “que pinches fachas” (no se si las mías o las de ella) y seguimos brincando al ritmo del tamborazo. Después de un buen rato de estar bailando, la chica me tomo de la mano, me llevo a un rinconcito del salón y tomo mi cara con sus manos para darme el mejor beso de la temporada, dulce, sabroso y bonito… Todavía no salía del encanto cuando sentí un jalón en el saco de tal fuerza que me tiro de espaldas al piso, sentí algunos golpes en la cara, luego una patada en el estomago y otra en las costillas y finalmente un dolor indescriptible… Una mano amiga me levanto, mientras la chica discutía con el sujeto; el cuate que me levanto me empujaba gritando “pélate hijo, pélate” y patas para que las quiero, creo que rompí el record mundial de velocidad hasta la salida y luego hasta mi coche, olvidando el dolor que sentía, me subí y arranque el vochito con tremendo derrapon que seguro se oyó en todo Neza. Por el espejo pude ver que ya la banda intentaba seguirme aventando a l coche de todo, botellas, piedras, botes, etc., pero gracias a Dios ya les llevaba ventaja, no podían alcanzarme y pude escapar de ahí.
Cuando llegue a casa, desperté a mi abuela que siempre se dormía en el sofá esperando a que llegáramos, para que me acompañara al doctor pues no aguantaba el dolor, se asusto de verme lleno de lodo y ensangrentado pero no me pregunto nada; el doctor era nuestro vecino y solo vivía a 3 casas de la nuestra, cuando me vio, se preocupo y me pregunto que camión me había atropellado y ya riéndose me paso al consultorio y me reviso. Dos costillas rotas, el tabique de la nariz desviado y contusiones por todo el cuerpo me dejo la visita al hoyo funky de Neza… bueno también un recuerdo imborrable y una anécdota para mis nietos.
El lunes ya medio recuperado me fui a clases y al verme mi amiga, lo primero que me dijo fue “Te pasas, te pudieron matar, a quien se le ocurre meterse con la novia del tipo mas salvaje del barrio ese, eres un idiota” y puso una cara de hastío y condescendencia que valga. Ya después con calma le conté lo sucedido, porque ella se lo perdió por andar con su peor es nada y repetía constantemente moviendo la cabeza “Te pasas Luis, te pasas”…





VIMON
Muy buen relato, Luis. Que bueno que sobreviviste para contarlo…Saludos, voto y lo mejor para ti en el 2013.
Luis.Osorio
Muchas gracias maestro VIMON, hay que sobrevivir la vida para después poder contarla. Abrazos y mis mejores deseos para Usted y su familia en el año que viene y por siempre. Saludos.
Carlos.Eduardo.Lamas.Cardoso
Luis,
Tu relato me transportó a aquellos mismos años cuando se desarrola tu historia. Ya que en esos años yo tocaba con una banda alla en Neza, justo en una bodega. El hoyo funky era Salón Ely´s, muy pomposo el nombre. y el grupo con el que yo tocaba la batería se llamaba Heidy Punk Rock. Tengo algunas fotos, pero no se pueden adjuntar aquí en el comentario. Describiste con mucho acierto lo que solía pasar cada fin de s¿semana, pues entre todos los olores del vicio y los bailes de a brinquito, no faltaban nunca las golpizas. Fue una época en la que el gobioerno mantenía a raya a los jovenes, muy reprimidos, y las tocadas se hacian en su mayoria en lugares clandestinos. Muchas gracias por transportarme a aquellos años.
Mi voto creo que lo otorgue ayer. Saludos y felicidades!
Luis.Osorio
Muchas gracias por los comentarios Carlos, “recordar es vivir” dicen en mi pueblo, creo que fuimos muy afortunados de vivir esa época con todos sus contrastes y que muchos jóvenes como nosotros fueron pioneros para fincar las bases de la apertura cultural de la que gozamos hoy en día. Seria fantástico que tu también pudieras compartirnos algunas de tus experiencias con el rock, seguro lo disfrutaríamos muchísimo. Un cordial abrazo y mis mejores deseos para ti y tus seres queridos en este año que comienza. Saludos.