La arrojó sobre la cama, la desnudó, ella forcejeó para sacarse el corpiño, pero él precisaba poseerla en ese mismo instante. Saltó sobre ella. Sencillamente, se abalanzó sobre ella sin la menor finura, como un muchacho con su primera mujer. Las piernas de la mujer se separaron, y él contempló, Dios!!!!!! Era la plegaria de un pecador que contemplase el cielo. Automáticamente penetró en ella, se hundía entre sus piernas, sondeando la entrada…
Ella lo envolvía, y su cuerpo le decía que si!!! Estaba húmeda y muy caliente. Tuvo la sensación que se incendiaban. Ella hizo un movimiento permitiéndole recibirlo por entero. El ya no pudo sentir nada…o más bien sintió todo!!! Se zambulló y se meció, sujetándole los muslos para que estuviera abierta del todo para él…
De lo profundo de la garganta de ella, brotaron gemidos, como el arrullo de una paloma que ha encontrado el deleite. El olor de la mujer fue como un lujo que lo elevó por encima de la austeridad de su vida anterior, hacia el mundo de los sentidos. Frenando el fuego de ella, como si fuese un bello animal salvaje, le murmuró al oído: ”Más”…
Ya no podían hacer nada más. El no sabía nada, más allá de esas embestidas e impulsos. Pero tuvo la impresión de que su cuerpo oía algo que le decía el de ella. Supo que había algo más que meros movimientos. Si lograba entenderlo, sujetarla lo bastante apretada, darle suficiente placer, podría conquistarla. Podría poseerla realmente…
Metiendo la mano entre los dos, encontró los labios que la protegían del placer excesivo y los abrió, de manera que cada embestida frotase contra ella su hueso púbico. La reacción de ella fue un frenético forcejeo, gritó su nombre con la voz quebrada por un sollozo y se apretó a él. El cuerpo del hombre, a su vez, reaccionó como si estuviera librando la más grande batalla de su vida. El corazón amenazaba salírsele del pecho. Los pulmones estallaban por el esfuerzo. El placer le hacía temblar las piernas. Quiso desmayarse. Quiso continuar…frotó su pecho contra el de ella hasta que los pezones se endurecieron. Él se sentía latir, sabiendo que no podía aguardar, dándole tanto de si mismo que creyó no volver a recuperarlo jamás…
Entonces el calor estalló como si hubiese estado metido en un horno, ella gritó, le clavó las uñas. Lo chupó, pero no con la boca. Y el mismo calor lo tragó, estalló en llamas, derramando la vida en ella a tanta profundidad que se fundieron, y se quemaron como si fuesen uno solo…
elpotro
cristoleon666
¡Qué intenso! Menos mal que soy mayor de edad para leer estas cosas
Mi voto.
elpotro
jajaja… es sensual verdad???? Me gusta escribir estos relatos… Gracias amigo!!!!!!!!!
LUIS_GONZALEZ
Lectura y ducha fría en estos casos, te mando mi humilde voto…
elpotro
Gracias, Luis!!!!!!!!! Viene bien estimularnos un poco no????
MarieAlnav
Lo leí y no dejé de pensar que seguro fuiste espía de mis encuentros con aquel magnífico amante que aún no olvido. Cada palabra y cada pensamiento en los personajes los conozco… me dejaste pensativa.. ejejeje
elpotro
Uffffffffffff o nos pasó lo mismo, o nuestra imaginación es parecida…tal vez es algo que nos pasó en otra vida…gracias!!!!!!!!! Me dejaste pensativo…
LUCIA UO
Me encantó.
Me parece que estás describiendo tus propios encuentros.
Muy apasionado y hermoso al mismo tiempo.
elpotro
Escribo relatando mi experiencia y adornándola, también imagino, soy muy terrenal, no entiendo lo volado por eso no entiendo la poesía, carezco de imaginación para poder gozarla…
LUCIA UO
Por supuesto, mi voto y un abrazo,
elpotro
GRacias!!!!!!!!!!