— Hacía mucho tiempo que no nos veíamos Peláez —saludó con fingida amabilidad desde el otro lado de la mesa.
— Sí bueno, y si por mi fuera no nos veríamos nunca más.
Acostumbrado como estaba a este tipo de respuestas, en vez de ofenderse, se le dibujó una enorme sonrisa en la cara y dijo:
— Supongo que estos encuentros son inevitables —al ver que Peláez guardaba silencio, el hombre se apartó la coleta del hombro de un manotazo y añadió—. En fin, ¿qué puedo hacer por ti?
— ¿Tú que crees? —fue la única respuesta que obtuvo.
— Supongo que has venido a lo de siempre, los tipos como tú siempre volvéis. Pero no te ofendas, entiéndeme, es mi deber preguntar —mirando hacia la entrada dijo—. Ni te imaginas la de gentuza que entra por ahí ¿Para qué quieres el dinero esta vez?
— ¿Es que tengo que contarte mi vida? ¿No es suficiente con que pague los putos intereses?
— Oye tío, no sé porque te pones así —esta vez el hombre adoptó un gesto ofendido— ¿Si tanto te molesta pedirnos dinero, por qué no te largas a otro lado? Nadie te obliga a venir aquí.
— Ya sabes la respuesta a esa pregunta —respondió Peláez adoptando un tono más conciliador. Sabía que ofender a aquel tipo podía resultar peligroso—. Éste es el único sitio donde la gente como yo puede conseguir dinero —añadió a regañadientes, no le quedaba más remedio que entrar en el juego si quería sacar algo de aquella reunión.
— ¡Exacto! Pero no es tan sencillo, me tienes que convencer de que te lo prestemos. Entiéndelo, al jefe le gusta tenerlo todo controlado. Le gusta saber donde pone su dinero —al ver que había ganado la batalla a aquel fracasado, el tipo de la coleta empezaba a disfrutar con la situación—. Venga hombre ¿para qué quieres la pasta esta vez?
— Es que María se ha quedado embarazada, necesito comprar algunas cosillas —cedió a regañadientes, a esas alturas sólo quería acabar con el asunto lo antes posible.
— ¡Ja! Así que la has dejado preñada, ¿eh? Eso te pasa por gorrón. Si me llegas a avisar te prestaba dinero para condones, te hubiese salido más barato ¡ja, ja!
Pareció divertirse mucho con su improvisado chiste. Peláez, en cambio, a juzgar por la expresión de su cara, estaba empezando a perder la paciencia otra vez. El hombre situado al otro lado de la mesa lo notó y añadió en un tono más cordial:
— Venga hombre, no me mires así, sólo era una broma. Claro que te voy a prestar la pasta, nunca fuiste un mal cliente. Los típicos retrasos, pero nada serio. Lo que pasa es que ahora tengo que atender otros asuntos ¿Por qué no te pasas mañana a primera hora? —dijo mientras se levantaba de su silla y guiñaba un ojo a Peláez.
— No me dejas otra opción – respondió éste resignado.
El tipo de la coleta le rodeo con su brazo mientras le acompañaba a la salida:
— Vamos, ya verás como mañana cuando huelas los billetes te sientes mejor —dijo mientras le abría la puerta de cristal a Peláez, en donde se podía leer: La Banca, toda una vida ayudando a la gente honrada, a la gente como tú.
Jon.Igual

Beatriz
Jon me estaba imaginando ese final, aunque por un rato me has engañado un poco. Describes muy bien al usura bancaria como unos mafiosos. Muy bueno. Mi voto. Besos.
Bea
Jon.Igual
Gracias Bea, esa era la idea, me alegro de que te haya gustado y se haya entendido bien. Un beso.
volivar
Jon Igual: describes muy bien lo que ocurre con los préstamos bancarios; tu relato tiene un interés que no puede uno dejarlo hasta llegar al final (por supuesto).
Te felicito
Mi voto. volivar
Jon.Igual
Muchas gracias Volivar por tomarte el tiempo de leerlo y y por tus amables palabras, un abrazo.
halize
Yo también tenía dudas de dónde estaba nuestro protagonista.Me ha gusado tu relato.
Un saludo.
Jon.Igual
Halize, era mi intención generar esas duda, me alegro de haberlo conseguido. Muchas gracias por tus palabras. Un beso.
Richard
Hola Jon.
Excelente relato sobre una más de las tantas miserias humanas.
Abrazo y voto.
Jon.Igual
Muchas gracias Richard, por desgracia hay miserias humanas de sobra para escribir relatos sobre ellas. Un abrazo.
Paul Devouge
Cuanta verdad hay en todo esto amigo Jon. me ha gustado mucho.
Un saludo y mi voto
Jon.Igual
Gracias Paul por tus palabras. Un abrazo.
CHARIS.CAVERA
Brutal. Gran crítica. Me encanta. Al principio crei que iba de mafiosos la cosa y me gusto descubrir que lo eran pero de guante blanco, eso no lo esperaba.
Un saludo y el voto merecidísimo!
Jon.Igual
Muchas gracias Charis, me alegro de haberte conseguido engañar un poquito. ¡Un saludo!
Per
Me ha encantado, muy bien el tono de los personajes, la historia y el final. Un gusto leerte, mi voto.
Jon.Igual
Gracias Pernando, es un gusto leerte a ti también. Un abrazo.
Julieta Vigo
Es evidente que al hacer hablar al banquero como a un usurero y peinarlo con esa coleta, juegas al equívoco, a hacer creer al lector algo que no es. Podríamos decir que estamos ante una trampa, pero tan bien contada, que todos hemos caído en ella.
Un saludo y mi voto.
Jon.Igual
Es una especie de trampa Julieta. Muchas gracias por tu comentario. Un saludo.
VIMON
Mucha ironía en esta critica directa al sistema bancario: Felicitaciones, Jon, y me cabe el gusto de dejarte el voto 10.
Jon.Igual
Siempre es un placer recibir el voto 10 de tu parte Vimon. Gracias por tus palabras, un abrazo.
Alejandro.Romera
Hola Jon, me ha gustado mucho la comparación entre el banco y la mafia.
Solo una cosa que a mí personalmente no me ha gustado, la elección del nombre del portagonista. Me suena un poco a chiste. Pero vamos que quizá es una cosa más personal mia que otra cosa
Un abrazo y un voto
Jon.Igual
No eres el primero que me lo dice Álex jeje. La verdad es que lo elegí así por ser un apellido común (por lo menos en España), era una forma de expresar que ese Peláez (o Gutiérrez, Sánchez etc.) puede ser cualquier persona normal y corriente.
Gracias por tu comentario y tu crítica, se agradece mucho.
Un abrazo para ti también.
LUCIA UO
Me encantó.
Totalmente despistada.
Creí que estaba tratando con usureros prestamistas, y al final era el banco, que de todas maneras también lo son, solo que más refinados.
Un abrazo y mi voto.
T.H.Merino
Excelente relato corto, Jon. Excelente retrato y moraleja. M felicitación, voto y abrazo. T.H.Merino
Lidyfeliz
Muy buen relato Jon, esa vuelta de tuerca al final lo convirtió en una excelente descripción de lo que es el manejo del dinero en u banco. Mi voto
Claudia (Patricia Duboy)
Que acertada comparación Jon, que buena historia.
Un abrazo
Florencio.Malpica
buena descripcion, buenos dialogos….hay mucha verdad en tu cuento…voto
LUIS_GONZALEZ
Tarde pero seguro, revisando escritos que no había leído me encontré con el tuyo, muy bueno, pido disculpas por no haberlo visto, es que muchas veces son tantos que se me pasan algunos, me hubiera perdido de un gran cuento, te mando mi humilde voto…
Isabel Gómez Rodríguez
Muy apropiado para la situación que atravesamos hoy día los españoles. Me ha gustado mucho, mucho. Has sabido mostrar un tema de mucha actualidad (y francamente deplorable) con total naturalidad. Y muy a la española… En fin.
Felicidades y mi voto.
Gödel
«Bordeando los menesteres de la cotidianidad, por medio del diálogo que, como has demostrado, es inmensamente escrutable, es posible aprehender la humanidad de nuestras necesidades». Muy buen texto, sin duda.
Mariano
Hola Jon. Muy buen texto, muy bueno el tema y el desarrollo de la situación. Saludos. Mariano Nívoli.