La boda y las carnitas… (primero hay que atrapar al marrano)

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En los 80’s era una verdadera fiebre de sábado por la noche ir de colado, perdón, de invitado a cualquier celebración de la socialite en la colonia, dígase bautizo, quince años, divorcio, sepelio, cumpleaños o boda, y esta es la historia de una boda muy singular.

Se casaba uno de los más queridos amigos de la colonia, Eloy Uzcanga, un destacado deportista y un ser humano grandioso y genial. Ese sábado ya entrada la tarde, todos nos reunimos en la esquina de Imuris y Mocorito para hacer el conteo de gorrones finamente ataviados en trajes de casimires caros y corbatas de seda que rara vez se veían en la colonia, solo las sacábamos cuando el evento realmente valía la pena y este era el caso…

Nos dividimos de la siguiente manera, 11 en mi vocho gris, 12 en la lancha de los Pichardo, como 14 en la camioneta de la herrería del Tin y el resto en camioncito de transporte público, sin escalas hasta la Agrícola Oriental, donde iba a ser el suceso. Después de la obligada siesta en la misa, todos nos encaminamos alegremente al salón de fiestas donde estaba comenzando tan fenomenal guateque, llegamos al local que estaba lindamente adornado y ocupamos nuestros lugares reservados para los cuates del novio. Era un salón rustico ubicado en un ruedo o plaza de toros, las mesas estaban al centro y alrededor había albergues para caballos, vacas, toros y animales de granja en general.

La fiesta estaba animada, había una orquesta que tocaba música de todo y no lo hacia nada mal, los novios rompieron el baile y pronto toda la pista estaba llena de bailarines que los acompañaban. Ya los meseros empezaban a servir los primeros tragos, haciendo el preámbulo para la deliciosa cena que nos iban a servir, carnitas, arroz, nopalitos, guacamole, chicharrón y tortillitas del comal recién hechas. De beber había tequila, ron, whisky, brandy, mezcal y hasta pulque, en nuestra mesa por no dejar, estábamos probando de todo y ya sabrán que después de un rato ya estábamos más borrachos que una cuba y bien cruzados por la mezcolanza de licores, y entonces la fiesta se puso mejor…

Secuestramos unas botellas y unos cheskos y nos fuimos a beber junto a los corrales, primero nos paramos junto a la jaula donde estaba un toro y el mendigo animal nos a pegado un uto susto cuando estrello los cuernos en los barrotes y empezó a bufar como loco, no por miedo sino por precaución, nos movimos un poquito hacia el norte y nos estacionamos junto a una jaula donde estaba un marrano rosado, un animal fenomenal que seguro pesaba mas de 300 kilos, el cerdito nos miro con esos ojitos de ternura y nos cayo bien desde el principio, por ese detalle, lo invitamos a chupar con nosotros, cada trago que nos servíamos, también le servían al marranito, primero en su jicarita de madera, después ya alguien le estaba dando de su vaso y finalmente tomo de la botella como todos nosotros.

Ya los que estaban mas flameados, tocaban al cerdito en el hocico, le acariciaban la cabeza y hasta platicaban con el, uno de los mas osados, dejando el glamour de lado se metió a la jaula y abrazaba cariñosamente al puerco. Unos momentos después, el sonido local anunciaba el show de los meseros y la llegada de la cena, así que nos pidieron que ocupáramos nuestros asientos; prestos y raudos hicimos caso y nos lanzamos a la mesa pues ya nos andaba de hambre, pero oh oh, alguien dejo la jaula abierta y el marrano se salió.

Empezaba la danza de los meseros, cuando el marrano paso veloz como saeta corriendo por enmedio del salón, los meseros y los niños fueron los primeros en tratar de agarrarlo, pero hábilmente el cerdito los esquivaba y seguía corriendo desenfrenadamente por entre las mesas y los invitados, primero las damas gritaban, los hombres se reían y finalmente el tipo del sonido dijo por el micrófono que se trataba de la cena que se había escapado y la bulla se generalizo tratando de atrapar al marrano. Obviamente nosotros nos hacíamos pedazos mirando al cielo, pero ya después contagiados por la euforia general, nos unimos a la cacería del puerco.

La persecución tardo cerca de media hora, niños, jóvenes, adultos, músicos, meseros, hasta algunas féminas, todos estábamos detrás del marrano, nadie lo atrapo y en un momento el cerdo se desplomo en el centro del ruedo fulminado por la briaga que traía. Todo mundo chiflaba y reía, mientras el cerdito era retirado en medio de aplausos y dianas de la orquesta. Contrariamente a que los novios se molestaran con esto, lo disfrutaron también y se divirtieron como enanos, después confesarían que la fiesta de por si inolvidable, se hizo mas memorable gracias al cerdito.

Ya pasado el furor de la corretiza, los invitados nos aseamos un poco, recobramos la compostura y nos dispusimos a cenar, cuando empezaron a servir, el tipo del sonido decía por el micrófono que estas eran las carnitas mas rápidamente cocinadas en el mundo, pues acababan de atrapar al marrano, todo el salón reíamos a carcajadas y le entramos con singular alegría a las carnitas, que por cierto estaban deliciosas.

Casi al final de la fiesta, llegaron los mariachis y era obligado cantar a coro todas las canciones, mientras esto sucedía, el marranito en su jaula roncaba como olla de frijoles mientras dormía la siesta disfrutando su resaca.

 

 

Comentarios

  1. Imagen de perfil de LUCIA UO

    LUCIA UO

    28 diciembre, 2012

    Lo he disfrutado en verdad.
    ¡Que fiesta de boda más divertida!. Que ricas esas tortillitas del comal, me encantaron las carnitas, y el cerdito rosado también. (Que conste que no me lo comí).

    Me hizo recordar mi estancia en el Salvador y Guatemala. La comida mexicana me fascina. Por supuesto los mariachis no pueden faltar.
    Mi voto y un gran abrazo,
    Cuídate.

    • Luis.Osorio

      28 diciembre, 2012

      Muchas gracias Lucia, un poco de humor para hacer mas llevaderas estas fechas nostálgicas, y que gusto que México sea de tu agrado, es un país muy hermoso y que hace falta descubrirlo cada vez mejor, todavía tiene mucho que ofrecer. Un gran abrazo.

  2. Imagen de perfil de SALAMANDRA

    SALAMANDRA

    28 diciembre, 2012

    Una tipica Boda proletaria de colonia furris como la que nos resetó CHAVA FLORES Ya vas te doy mi voto

    • Luis.Osorio

      28 diciembre, 2012

      Muchas gracias Carnal SALAMANDRA, el pueblo es una gran fuente de información e inspiración que nos divierte y nos sorprende, y de vez en cuando es justo ensalzarlo en su justa medida. Un abrazo fraterno desde el gran barrio llamado ciudad de México.

  3. Imagen de perfil de VIMON

    VIMON

    28 diciembre, 2012

    Muy buen relato, luis. Saludos y voto.

  4. Liz Tabla

    6 diciembre, 2013

    Lo amé, lo amé de verdad. Me voy a casar en un antiguo rodeo, habrá carnitas, acohol de todo tipo ¡es que ésta es mi boda! Ya me ví con mi boda de barrio ¡jaja!
    Detalle adicional: Tu publicación tiene la fecha de mi cumpleaños. o.O

  5. RICHAR GLEZ

    30 enero, 2014

    SON LAS 7:57 EN LA OFICINA Y ESTOY MUY CONTENTO POR ESTE MOMENTO DE ALEGRIA
    ESTOY POR FESTEJAR 15 AÑOS Y SERAN CARNITAS
    SALUDOS

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