Sus pesadillas empezaron en la infancia. Al principio fueron espaciadas, pero a medida que pasaban los años, se hicieron crónicas, hasta el punto en que se sucedieron un día trás otro.
Fue entonces cuando sin darse cuenta se conviertieron en su obsesión y decidió estudiarlas. Ideó un complejo sistema de grabación en su cuarto, y a través de él descubrió que siempre empezaban a las dos y media y no dejaban de atormentarle hasta las cinco. Se repetían en el tiempo y formaban una serie de ocho en ocho que evolucionaban hacia un terror sin límites.
Asustado por el hallazgo decidió cambiar sus hábitos, dormiría de día y viviría de noche.
La primera noche que pasó en vela, vagó por las calles iluminadas por farolas. Poco a poco empezó a sentirse perseguido por sus pesadillas que se estaban mezclando unas con otras, aceleró el paso, tanto, que se le vio correr huyendo de su propia sombra.
Llegó a su casa sin aliento, con el miedo reflejado en sus ojos, cerró la puerta con violencia y la apuntaló con tablones para que no entraran.
Fue a la cocina y se preparó un café, con él en la mano, se dirigió a la sala de lectura, sin ningún objetivo. Merodeó por las estanterías repletas de libros, las observó detenidamente como nunca antes lo había hecho. Se fijó que dos de ellos estaban invertidos. Cogió la escalera de mano y se subió a colocarlos, descubrió que entre ellos había un folio. Su asombro le hizo tambalearse sobre la escalera. Delante de él tenía una carta que databa de casi doscientos años antes. Bajó de la escalera y se acercó a la lámpara de la mesa para leerla mejor.
“Pazo de Sánti-Soba
en el año de nuestro señor 1817
Una noche de luna negra, hace ahora algo de mas de diez años, escuché unos golpes en la puerta. Atontado por la modorra del sueño, miré el reloj, flataban algunos minutos para las dos y media de la madrugada. Bajé las escaleras con miedo, y me dirigí hacia la puerta. Los golpes seguían sonando insistentemente. Entonces oí la voz de una anciana pidiendo asilo. No abrí la puerta. Como ella sabía que yo estaba dentro, me suplicó . Durante unos segundos se desató en mí, una lucha interna, no sabía que hacer cuando de repente oí dos disparos de escopeta, y sentí un golpe seco sobre la puerta. Me asusté, tenía miedo. Yo no quería morir y probablemente si abría la puerta acabarían conmigo. Me arrodillé y me puse a rezar. La anciana soltaba una letanía en la que me estaba maldiciendo a mí y a cada único varón de mis descendientes, nos condenaba a padecer pesadillas atroces durante ocho generaciones, y el último de los mios las sufriría todas juntas, tan insoportable sería, que llegaría a la locura sin haber tenido la oportunidad de dejar descendencia y con él acabaría la estirpe. Apenas entendía sus palabras y seguí rezando, hasta las cinco hora en la que se calló para siempre. Agazapado y sin moverme escuché otras voces, que se fueron perdiendo en la lejanía, llevándose a la anciana sin saber a donde. Desde ese día tengo la misma pesadilla un día trás otro. No he querido aceptar que se trataba de la maldición de la anciana, hasta anoche, en la que mi hijito se despertó bañado en un mar de lágrimas porque había tenido una pesadilla. Me he horrorizado al comprobar que he condenado a mis descendientes”
En ese mismo instante comprendió que no escaparía a la locura y que estaba condenado desde los tiempos del abuelo de su tatarabuelo . Y sucumbió en un llanto incontrolable entregándose vencido a ellas.


El Moli
Que bueno!! Marisol, como haz conjugado las épocas para dar a tu relato una verosimilitud asombrosa.
Merece el voto.
Muchas felicidades y un gran abrazo.
Netor
Gracias Luis el Moli, me alegro mucho que te haya gustado
Un abrazo muy fuerte,
alca
Me ha gustado. Una historia conmovedora e inquietante. Felicidades una vez más por tu buen hacer literario. Besos.
Netor
Gracias Manuel, me gusta que te guste,
Un beso grande
zartiso
¡Me ha gustado mucho!, puede ser el argumento para una bonita novela de intriga, aderezada con el ingrediente del suspense…
Felicitaciones.
Un beso y abrazo entrañables.
Mariaelena
Netor
Gracias hermanita, por poder puede ser, todo es proponérselo.
Un beso grande
antoniosib
Te felicito por este cuento de miedo Netor, he visto cada detalle del decorado según lo leía. Te doy mi voto.
Netor
Gracias Antoniosib, por leer y comentar, para mi una satisfacción.
Un abrazo
Julio Querol Cañas
Felicidades por tu relato.
Te deseo unos buenos y placenteros días de fiestas. Y que el año entrante sea para ti y los tuyos lo más positivo posible.
Recibe un fortísimo abrazo de Julio (Julito para los amigos)
Netor
Hola Julito, espero que estés bien, gracias por tus palabras, y mi deseo para ti y los tuyos es el mismo, si vienes a casa de tu hermano, no se te olvide darme un toque.
Un beso muy grande
Jon.Igual
Es irónico, acaba perdiendo la cabeza porque lee en una carta que está destinado a ello, ¿la habría perdido si no lo hubiese leído? Me ha gustado, enhorabuena y te dejo mi voto.
Netor
Gracias Jon, por comentar y leer, puede que si, y puede que no, la sugestión es muy mala,
Un abrazo
LUIS_GONZALEZ
Acabo de leer tu cuento y debo decir que me atrapó mucho, un gran elogio seria decirte que me hace recordar en el estilo al corazón delator del maestro Edgar A. Poe, muy bueno, te mando mi humilde voto…
Netor
Gracias Luis González. tu comentario, por supuesto, que me halaga, ya quisiera yo.
Saludos
volivar
Netor (¿Te llamas Marisol?): quiero felicitarte por este relato que nos has compartido, lleno de suspenso, bien narrado.
Mi voto
Volivar
Netor
Hola Volivar, realmente me llamo Mª de la Soledad, pero soy conocida como Marisol, gracias por tu comentario
Saludos
bearui
Un relato de terror muy bueno. Me ha gustado sobre todo el final. Mi voto. Felices Fiestas. Bea
Netor
Gracias beauri, me alegro mucho que te gustase
Felices fiestas y un abrazo
Gianluca
es muy interesante y me agrada, va mi voto
Netor
gracias sr anónimo
Un saludo
Eva.Franco
Me gustó amigo, me quedé atrapada en la historia. Te felicito con un corazón. Abrazos.
Netor
gracias Eva F, pero siento decepcionarte de momento soy amiga,
Un abrazo
volivar
Eva F: querida amiga, disculpa que meta mi cuchara, pero Netor, es una hermosa mujer; he ha dado a saber se llama María de la Soledad, aunque le dicen Marisol. Y según recuerdo, su seudónimo está compuesto con las primeras sílabas de los nombres de sus dos hijos. A ella, a Netor y a ti, Eva, les envío un caluroso saludo.
Volivar
Netor
Un saludo Volivar, si lees este mensaje te aclaro: Ne (Nerea), y tor (Héctor)