Metamorfosis

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    Dios mío, me asfixio. Nada aparece ante mis ojos cegados; nada captan mis oídos.

    Nada.

    Estoy sola en la soledad de las palabras que murieron por no atreverse a ser expresadas.

    No hay nada. Tan solo oscuras figuras que a veces pasan junto a mi sin hacerme el menor caso. No existo para nadie, solo soy aquel susurro que no llegó a su destinatario.

    No quiero hablar porque nadie parece querer escucharme. Dedico mi tiempo a fabricar mi propia piscina de agua salada, para ver pasar el tiempo nadando en ella.

    Algo me oprime el pecho; hace tiempo que ni siquiera el aire quiere acariciarme con ternura. Caricias…tan solo los besos de judas perduran en mi memoria. No puedo recordar cuando fue, si es que lo hubo, el último beso sincero que me meció bajo la mirada atenta de la luna.

    No me atrevo a moverme. No me atrevo.

    Pero algo pasa…no entiendo el qué. Cuando la oscuridad no puede ser más intensa, me pongo a andar incrédula de mis propios actos. Me muevo hacia un lugar imprevisto. No tengo miedo de a donde me lleven mis pasos; llevo tiempo viviendo en mi propio infierno.

    Llevo dos amuletos en mi mano, un simple vistazo me anima a seguir andando.

    La oscuridad ya no es tan intensa, ahora puedo ver tenuemente mi entorno, pero no me gusta lo que veo. Las oscuras figuras no son más que personas…cuyo rostro, clavado en el mío, tan solo expresa incomprensión.

    Mi camino es inestable, como si pisara las propias nubes de mi tormenta emocional. Qué sabrán los que critican del motivo de mis pasos…

    Pero sigo caminando sin siquiera querer mirar atrás. Planto la semilla de una rosa blanca en la tierra árida en la que me encuentro. La riego con mis recuerdos. Quizás algún día sea otra nota disonante en ésta fea melodía tristemente cotidiana.

    Me adentro en un sombrío bosque. Las ramas de los idénticos árboles dificultan mi avance, imperturbables. Me cuesta caminar. Sería más sencillo rendirse y recular…

    Rendirse, jamás.

    Comprendo ahora que gran parte de la culpa de mi caminar es de mis dos amuletos. Me obligan a sacar lo mejor de mi misma. Si la realidad es fría, seré el grueso abrigo que la mitigue.

    Miradas, miradas. Me ahogo en pupilas mientras las mías gritan al mundo que quieren recuperar su brillo.

    Estoy sola. No es cierto. No, no lo es, pero me siento sola en la inmensidad de un mundo corrompido por la tradicional e insana conformidad.

    La estela de una lagrima describe un bello arco; lo aprovecho para lanzar mi veneno lejos formando horrendas flechas.

    Un canto acompaña mis pasos. Sus palabras me abrazan, procedentes de varios puntos. Me siento bien, puedo volver a respirar…hasta que la soledad nocturna, terca e insensible, me hunda en su negrura. Pero ahora las palabras bailan conmigo: me acarician juguetonas con sus coloridos dedos mientras planean en secreto atentar contra mis remordimientos…esos que hacen que me sienta inútil. Pretenden purificarlos para que no sea toxico su amargo trago.

    Pero la noche llega. Hay veces que parece no irse, a pesar de que fuera el sol brille con fuerza anhelando perpetuamente a su luna. Como yo anhelo el sentimiento que entregué y no se me ha sido entregado. Mierda. No puedo dejar de sentirme mal; no quiero escuchar ni a las bellas palabras que tanto se esfuerzan en levantarme del suelo. Estoy bien aquí, como estoy…podría estar así hasta que todo termine.

    Me acomodo en el suelo. Me acomodo y con el movimiento miro y observo a mis dos amuletos ahora convertidos en brillantes muletas. Me aferro a ellas porque sin mi no son nada. Las necesito y me necesitan.

    Me levanto y me aferro a ellas, mientras las palabras, tercas compañeras ahora en mi viaje, lo celebran con gran algarabía.

    Rendirse, jamás.

    Miro al frente y no veo nada nuevo…pero al menos, se presenta más iluminado y apetecible de lo que lo hacía últimamente.

    Camino y no pararé jamás, dejando el bosque sombrío y un aún mayor descolorido paisaje detrás…encerrado en la cárcel del pasado. El tiempo es mi aliado y no el suyo. Él me ayudará a comprender que mucha gente es así porque ha vivido siempre encerrada en una prisión de cristal, donde el verdadero sentimiento jamás les ha rozado.

    Solo queda tirar para adelante, por fin, aceptando sonriente a las tercas palabras que me han acompañado y que seguirán haciéndolo. Porque ellas son tan sabias, que incluso me han recordado algo que tenía olvidado: quién soy.

    Sigo mi camino, formando mi nuevo yo. Rompo la crisálida, soy libre.

     

     

    Especialmente dedicado a todas

    aquellas mujeres que se atrevieron

    a romper las cadenas que no les

    dejaban volar…

     

     

    Comentarios

    1. halize

      1 diciembre, 2012

      Precioso,me has emocionado con tu relato.
      Un saludo y mi voto.

      • J.Stark

        1 diciembre, 2012

        A mi me emocionó escribirlo. Quiero mucho a la persona que motivó éste escrito y me dolió verla sufrir inmerecidamente. Muchísimas gracias por tu voto, pero sobre todo por tu tiempo. Besos

    2. SALAMANDRA

      1 diciembre, 2012

      Pues a volar J:Stark y veo que cada vez es mas alto.
      Hermoso cuento y un gran mensaje.
      Voto y abrazo desde México.

      • J.Stark

        1 diciembre, 2012

        Te confesaré, Salamandra, que estoy feliz de que me hayas leído. Feliz, porque te tengo en una estima enorme como escritor y para mi tu opinión es verdaderamente importante. ¡Muchas gracias! Un abrazo

    3. Ros Vermella

      1 diciembre, 2012

      Siempre me gusto este texto y eso debe ser por algo ¿verdad? (cuándo es bueno sobran las palabras) Besote al canto ne-ni-to!!

      • J.Stark

        2 diciembre, 2012

        Si no te hubiera gustado lo hubiera quemado al instante :P Gracias ne-ni-ta, eres un encanto!! Besotes!!

    4. LUCIA UO

      1 diciembre, 2012

      Hola Javier.
      Es muy bello tu escrito, es dulce, emotivo, conmovedor. Una bella historia.
      Todos en algún momento de nuestra vida hemos sido la crisálida que se transforma en mariposa.
      Un gran abrazo y mi voto

      • J.Stark

        2 diciembre, 2012

        No, no…apenas unos pocos han llegado a romper la crisálida, sea por miedo, conformismo o desconocimiento. Muchas veces, es extremadamentedifícil hacerlo, pero necesario. Muchas gracias por tu tiempo, como siempre. ¡Menudo solete estás hecha maja! Besotes!

    5. Lualla

      1 diciembre, 2012

      Un texto muy profundo J. Stark, tienes una gran empatía y eso es algo muy importante, enhorabuena y mi voto! :)

      • J.Stark

        2 diciembre, 2012

        Todos deberíamos sentir empatía si queremos ser definidos como humanos. No soy tampoco de los que miran hacia otro lado para poder vivir “feliz”…veo lo que ocurre a mi alrededor con impotencia. Se necesita un cambio y para ello, gente dispuesta, como la protagonista. Muchas gracias por tu tiempo y amabilidad. Un abrazo!!

    6. Irma

      1 diciembre, 2012

      Stark, y pensar que tus palabras son el reflejo de una realidad que cada vez es mas notable… La esperanza y la fortaleza que hace a una mujer salir adelante se ven halagadas con tus palabras. Gracias por tus escritos, por mantener tu promesa y por regalarnos parte de tu caballerosidad dedicandonos cosas tan hermosas y motivantes como este relato. Saludos desde México, y por supuesto, tienes mi voto querido amigo!!!

      • J.Stark

        2 diciembre, 2012

        Lo menos que puedo hacer, tras haber leído tantos poemas tuyos tan fantásticos, es cumplir el contrato :P El texto no es más que un humilde homenaje al esfuerzo y a la valentía; a la posibilidad de un mundo más razonable. No me des las gracias. Gracias a ti por ser como eres y por tu tiempo. Besos

    7. Luis Gonzalez

      2 diciembre, 2012

      Solo se que confirmas algo que veo hace mucho tiempo, el sexo débil no es tal, los débiles somos nosotros, los hombres… mi voto y un abrazo!!!

      • J.Stark

        2 diciembre, 2012

        No se ha contabilizado tu voto vete a saber por qué, la página falla mucho últimamente. Desde luego que no es el sexo débil, eso solo era una absurdez implantada por religiones y hombres a los que les venía bien tener una chacha en vez de una persona a la que amar. ¿Débil, si pasan por el parto? jajaja ¡imaginate lo que es eso! jajaja Tampoco nosotros somos débiles. La debilidad o la fortaleza la dan las decisiones que tomes en la vida y no unos músculos. Gracias por tu lectura, un abrazo

      • J.Stark

        2 diciembre, 2012

        ¡Gracias! Menos de lo que merecen las personas a las que va dedicado. Un abrazo!

    8. Claudia (Diadenes)

      2 diciembre, 2012

      Precioso y profundo escrito J.Stark, que manía esa de tratar siempre de someter a los demás.
      Un abrazo

      • J.Stark

        2 diciembre, 2012

        Si, eso es. Los hay que tienen miedo a un cambio a la sensatez, porque eso rebelaría que no son más que mierda. Qué mundo tan triste en su mayoría, con lo bonito que podría ser. Gracias por tu tiempo, un abrazo

    9. 1000Luna

      2 diciembre, 2012

      Precioso, niño. Una oda a la esperanza, al espíritu de lucha por la vida. Nunca hay que rendirse y conformarse, siempre se puede mejorar y muchas veces esta en nuestras manos, solo que no lo vemos o el miedo nos paraliza.

      Un abrazo y mi corazoncito.

      • J.Stark

        2 diciembre, 2012

        Qué gracioso el diminutivo, siendo tu corazón tan grande y sumamente precioso ;) Por muy oscuro que todo esté, hay que avanzar…porque hay sitios donde la luz deja apreciar los colores que se nos habían negado. Besotes!!

    10. María del Mar

      2 diciembre, 2012

      Maravilloso relato; gran lección.Comenzar una y otra vez y no rendirse jamás,ese es el verdadero triunfo.
      Un beso y mi voto.

      • J.Stark

        4 diciembre, 2012

        Lo primero de todo es vivir de tal manera que te respetes a ti mismo…que puedas sentirte orgulloso por hacer lo correcto por difícil y amargo que resulte, Muchas gracias por leerme, besos!!

    11. volivar

      4 diciembre, 2012

      J. Stark: te felicito por esto que nos has compartido: una canción a la vida, que para que sea plena hay que luchar, siempre luchar sin descanso.
      Mi voto
      Volivar

      • J.Stark

        4 diciembre, 2012

        Ojalá la vida fuese siempre un camino en el que sonreír y disfrutar del paisaje…pero no es así. Y no lo es porque hay personas con valores atrofiados e ilógicos; tristemente enfocados a cosas que no tienen verdadera importancia. Y gente que, ante tales objetivos en la vida son infelices y les fastidia que los demás sean felices. Además de gente con valores del pleistoceno. Ésto es mi sincero homenaje a las afectadas, que tristemente hay más a cada día que pasa. A las que se atreven a dar un puño encima de la mesa y gritar bien alto que ya está bien. Las admiro profundamente por eso…porque son las piezas de un puzzle en el que la vida es un poco más bonita, justa y razonable. Muchas gracias por leerme, es un orgullo que un escritor como tú se pare a leerme. Gracias. Un abrazo!

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