Tiré la maleta al contenedor de basura y esperé a que el camión de recogida se la llevara pero, al volver a casa, la encontré en la puerta. Al día siguiente me la llevé a una montaña y le prendí fuego. No me marché hasta que la consumieron las llamas pero al regresar la descubrí en el dormitorio. Pensé que a lo mejor era yo quien tenía que marcharme de casa. Dejé la maleta y me fui a vivir a otra ciudad. Cuando estaba instalándome en mi nuevo hogar picaron a la puerta, era un mensajero que traía un paquete. Lo rompí y apareció otra vez. Decidí entonces partir a una isla desierta. En ella construí una cabaña en un árbol. Por la noche escuché un fuerte golpe en el techo, las cañas se rompieron y la maleta cayó a mis pies.
DavidRubio

Lu.Hoyos
Qué difícil resulta olvidar ciertas cosas. Mi voto.
DavidRubio
Apreciada Lu,
Creo que nunca podemos olvidar lo que de verdad nos ha hecho daño o aquello de lo que de verdad nos arrepentimos. Si pretendemos borrar ese recuerdo nos equivocamos tenemos que aceptarlo y convivir con él.
Gracias por tu lectura y FELIZ AÑO
Fanathur
Un relato muy gracioso. Mi voto.
DavidRubio
Gracias Fanathur y FELIZ AÑO
lourdes lasheras
Intrigante!!! Mi voto y un saludo, mis mejores deseos para el 2013. Que las musas te iluminen.
Un comentario con todo mi respeto e incluso mis dudas. En la frase “…a una montaña y la prendí fuego” el “la” creo que debiera ser “le”.
DavidRubio
Gracias Lourdes,
Es curioso porque ese pronombre lo he cambiado varias veces. Al final me he decantado por “la” porque se refiere a la maleta. Es como decir ¿has puesto la mesa? si ya la puse. De todas maneras lo consultaré para asegurarme. Gracias por tu observación.
Ojalá las musas nos iluminen a todos y no sólo en la escritura.
FELIZ AÑO a tí también
Bobby9
Muy bueno, mi voto tambien.
VIMON
Buen relato. Saludos y voto.
LUCIA UO
Y perdonarnos porque el pasado para bien o mal no lo podemos cambiar. Si pudiéramos reescribir el guión de nuestra vida, eliminaríamos aquello que nos causó más dolor, lágrimas, sufrimiento, decepciones, enojo, soledad, melancolía y arrepentimiento, pero no es así, todas esas vivencias han contribuido a limar nuestra alma.
Pero llega el momento en que lo asumimos, dejándolo ir, viviendo con valentía nuestro presente.
Me encantó,muy aleccionador.
Un gran abrazo y un corazón rojo
María del Mar
Curioso relato; para evitar que el pasado nos persiga una y otra vez; debemos aceptar cada uno de nuestros aciertos y cada uno de nuestros errores. Muy buen relato. Un beso y voto.
Postman
A lo mejor eran recuerdos que no podía dejar. Muy bueno.
Julieta.Vigo
Muy ingeniosa la manera de contarnos lo que nos pesa la mochila o la maleta.
La apreciación que te hace Lourdes es correcta. Se trata de un objeto indirecto y por tanto le corresponde “le”. De lo contrario, incurres en un laísmo.
Un saludo.
DavidRubio
Muchísimas gracias por tu corrección, me has sacado de dudas. A ver si lo puedo corregir. Un abrazo
AmilcarMartinez
Buen micro, David! Hay cosas y casos que no nos perderán pisada hasta el día de nuestra partida definitiva! Mi voto ♥
DavidRubio
Exacto. Olvidar es imposible, debemos convivir con nuestro equipaje. Un abrazo
LUIS_GONZALEZ
Excelente micro amigo, mi voto…
DavidRubio
Gracias Luis. Un abrazo